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lunes, 16 de noviembre de 2015

Es la religión.

Disparaban fusiles Kalashnikov, hablaban en francés perfecto, llegaron en coches, se coordinaron con móviles. Son gentes civilizadas. No hirsutos pashtunes analfabetos de las montañas del Afganistán.

El mismo día del atentado, ese lumbreras que habita en La Moncloa, creyéndose llamado en tan grave situación a hacer alguna reflexión que diera su talla, soltó la habitual melonada:  No estamos ante una guerra de religiones, sino ante una lucha entre civilización y barbarie. El hombre se supera: en 15 palabras, dos mentiras y un insulto. Por supuesto que se trata de una guerra de religiones. Por supuesto que no tiene nada que ver con la civilización, concepto que más vale emplear en singular porque, en el fondo, solo hay una civilización: la humana. Esto de la guerra de las civilizaciones fue popularizado por Huntington a fines del siglo para definir la época de la postguerra fría, recogido con su habitual ligereza por Zapatero con fines propagandísticos y empleado hoy por este zote que confunde civilización con cultura. Y, de paso, insulta a los islamistas, pues la parte de "barbarie" de su diagnóstico les corresponde a ellos, mientras que nosotros somos los "civilizados". Dos mentiras y un insulto.

No me parece desmesurado insultar a unos asesinos. Pero con eso no adelantamos nada si los insultos y las tonterías sobre las civilizaciones no se sitúan en su debida perspectiva.

Desde luego que estamos ante una guerra de religiones. En concreto, las tres llamadas del Libro, las tres religiones monoteístas, la hebrea, la cristiana y la musulmana, que han sembrado la historia de odio, destrucción y crímenes de todo tipo. No tengo noticias de que las demás confesiones luzcan un palmarés tan prolongado de barbarie como estas, aunque alguna habrá, probablemente. Pero nada comparado con la escabechina que estas tres llevan siglos ocasionando. La cristiana (en sus tres ramas de protestante, católica y ortodoxa) y la musulmana de un modo concentrado hasta el día de hoy; la hebrea, que empezó muy lucidamente en el Antiguo Testamento, masacrando los pueblos en torno suyo, se vio luego obligada a hacer un alto de veinte siglos a causa de la diáspora pero, desde el restablecimiento del Estado de Israel, se ha propuesto recuperar el tiempo perdido, cosa que hace a conciencia con los palestinos.

Las tres religiones monoteístas, basadas en la convicción de que sus respectivos creyentes son el pueblo elegido por Dios, sienten un impulso incontenible de matar paganos, infieles o no creyentes a mayor gloria de aquel. La intención puede ser convertirlos a la fuerza y/o exterminarlos, pero es la misma en los tres casos. Solo que con diferencias en cuanto a los tiempos históricos en que viven sus conflictos. Teóricamente, en la actualidad, los cristianos -tras haber masacrado medio  mundo y haberse entrematado entre ellos durante siglos- no van ya por ahí evangelizando a sangre y fuego. Del mismo modo, los hebreos se especializan en machacar a los palestinos y solo ocasionalmente agreden a otros pueblos fronteriozos. Mientras que son los musulmanes quienes están lanzados a la guerra santa contra los infieles con todo tipo de barbaridades.

Es un conflicto religioso, el de siempre. Ciertamente se desarrolla en muy distintos escenarios, en frentes variados, incluso en ausencia de frentes, lo cual lleva a la legión de estrategas de salón a perorar sobre la IIIª guerra mundial atípica ya que ahora los combatientes a muerte pueden compartir el rellano de la escalera o encontrarse en la frutería. 

Los países occidentales (todos ellos cristianos) llevan años, decenios, prosiguiendo su tradición de potencias coloniales en los del Islam, interfiriendo en sus destinos, en perpetua injerencia en su política, su economía, sus fronteras y sus relaciones. En un escenario geopolítico que ni ellos mismos entienden,  se arrogan el derecho a  bombardearlos, ocuparlos, partirlos o volverlos a unir a su antojo. Su política de alianzas a corto plazo (armando a unos, atacando a otros) se vuelve contra ellos en un medio extraordinariamente volátil. Su acción provoca verdaderas masacres, guerras civiles, destrucción de cientos de miles de vidas, destrozos de riqueza sin cuento, interminables columnas de refugiados que desbordan las fronteras occidentales y traen la inestabilidad y, como puede verse, el terror más ciego e inhumano. 

Tanta destrucción, tanta humillación, tanta masacre  de una confesión, la musulmana, que antaño fue un glorioso imperio, provoca reacciones desesperadas, un verdadero frenesí de locura, destrucción y venganza en sus sectores más combativos. Pero eso no preocupa a los gobernantes porque las víctimas somos siempre las poblaciones pacíficas, no ellos. Obviamente, cuando se produce algún monstruoso atentado como el de París, se oyen voces de musulmanes "razonables" que recuerdan que el Islam no es terrorismo, masacre y crueldad y que, por lo tanto, las sociedades cristianas deben refrenar sus impulsos más inmediatos de acudir a la ley del talión y empezar a masacrar  musulmanes o a expulsarlos. Ocurre con estos como con esos católicos que dicen no estar de acuerdo con las crueldades de su iglesia en el pasado o sus demasías y abusos en el presente y no hay que juzgar a todos los fieles por el mismo patrón.

Todos estos creyentes "moderados" y "razonables" de las tres religiones monoteístas están en su derecho de exigirnos respeto a quienes, no siendo confesionales, queremos vivir en órdenes sociales en los que los fanáticos de sus credos no se piensen con derecho a asesinarnos. Pero también estamos nosotros en el nuestro de exigirles una intervención más activa para apaciguar a los criminales que asesinan en nombre de sus dioses. Se dirá que solo asesinan los fanáticos musulmanes, mientras que nosotros, los cristianos, nos defendemos. Mentira. No es necesario recordar la siniestra pantomima por la que tres criminales en Las Azores planearon con detalle una guerra de rapiña y destrucción basada en engaños y falsedades y de la que, entre otras cosas, se deriva buena parte del desastre actual. La diferencia entre los crímenes de los terroristas yihadistas y los de los Estados cristianos es que nosotros los hemos institucionalizado. Ayer, el Papa de Roma, típica voz del establishment católico decía con una conciencia feliz ante una muchedumbre de fieles entregados que cometer actos de barbarie como los de París en nombre de Dios es blasfemia. Ese bárbaro concepto con el que se torturó y asesinó a tanta gente por estos pagos, sigue vivo en el imaginario de los creyentes. Da miedo.

No, no es un choque de civilizaciones. Es una guerra de religiones con elementos geopolíticos, de dominación estratégica, política y económica y de expolio de riquezas y recursos naturales. Como siempre en las guerras de estas tres religiones que llevan dos mil años (algo menos la musulmana) ensangrentando el planeta.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Dios está con nosotros.


Si me dicen que un ciego con una cámara de vídeo de tercera ha rodado una película sobre Moisés, voy a verla. El Éxodo me parece el libro más importante del Pentateuco. El Génesis es una cosmogonía; el Éxodo, una epopeya. El primero es el libro de Dios y los patriarcas; el segundo, el del héroe. Los hombres siempre me han sido más simpáticos que los dioses. Sobre todo, los hombres con una visión, los conductores de pueblos, los que forjan su destino. Y Moisés es el prototipo.

Ridley Scott (el de Blade Runner y Gladiador) se ha atrevido con la historia de las historias, eso que antaño se llamaba una "superproducción", palabra que hoy no tiene gran sentido. Está rodada casi toda ella en Almería. Y con efectos especiales galore. Viene también en 3D. Ya solo queda que las ranas invadan la sala, por cierto, vacía. La peli está teniendo una recepción ambigua. Le han hecho ya muchas críticas, generalmente apuntando al guión y a la falta de empaque de la historia, incluso de respeto hacia ella. Téngase presente que el asunto toca fibras muy sensibles de gentes religiosas, fanáticas, muy susceptibles ante interpretaciones que no sean de su gusto.

Los efectos  especiales se comen la historia y, para que resalten más, esta se plantea en términos mundanos, casi de "desencantamiento" weberiano, huyendo de lo portentoso o divino. La zarza ardiendo es inevitable pero enseguida la reemplaza un niño, personificación del Dios de los hebreos, no sé si con mucho acierto. Las tablas de la ley no traen el habitual acompañamiento de truenos y relámpagos y aparecen con cierto anacronismo, pues no se dan en el monte Sinaí. No hay entrevistas con el Faraón ni trucos de magia con la vara de Aaron y hasta la partición de las aguas del Mar Rojo se insinúa que pudo ser un tsunami. Dios está con nosotros, dice Moisés, un grito que seguirá sonando a lo largo de los siglos en todo tipo de batallas. Pero nadie lo ve. Solo él. Y es su fe la que mueve a su pueblo y lo libera de la esclavitud.

Da igual cómo se cuente la historia de Moisés, siempre será fascinante. Quizá tengan razón quienes se quejan de que el de Scott no tiene perfil ni profundidad. Da mucha importancia a la cuestión de la identidad del héroe para aceptar luego sin objeción alguna la versión de la leyenda hebrea. Moisés rescatado de las aguas por la hermana del faraón, Bitia, y criado en la corte como un general egipcio, siendo hebreo. En eso, la película es ortodoxa. Moisés es hebreo. Su hermano de sangre es Aaron y no Ramsés. Pero, ¿y si, en realidad, no fuera así? En Moisés y la religión monoteísta, Freud supone que Moisés era un sacerdote de Akenaton, el faraón que quiso instaurar el monoteísmo en Egipto y que, a la muerte de este, ante la restauración politeísta, poseído de su fe un solo dios, cogió su gente, la sacó de Egipto y la llevó a Canán.

También podría ser. La leyenda bíblica se habría fabricado después. Pero el asunto es secundario. Lo importante no es si Moisés era hebreo o egipcio. Lo importante es la fe en un dios único y celoso, que exige entrega y obediencia absolutas pero, a cambio, está contigo en la batalla.  Es esa fe la que mueve al héroe que da leyes a los hombres. Moisés es el prototipo. El arquetipo.

martes, 12 de noviembre de 2013

Comic de guerra.

Guy Delisle (2013) Crónicas de Jerusalén. Bilbao: Astiberri, 333 págs.



Guy Delisle es un conocido autor francocanadiense de comics novelados de variada temática, alimentada a veces por viajes a lugares alejados y exóticos. Tiene un dibujo sencillo, nada recargado, muy suelto, con un ojo para sutiles expresiones faciales. Las viñetas utilizan toda la panoplia de recursos, con mucha influencia de la fotografía y el cine en cuanto a los encuadres. Los textos son minimalistas, equilibrados. El conjunto muestra una lejana influencia de Hergé y Tin Tin que aparece expresamente citado en esta historia. Claro que también lo están muchos otros, si bien contemporáneos.

En 2008, la esposa de Delisle, perteneciente a Médicos sin fronteras, aceptó incorporarse a una misión de la ONG de un año en Gaza y el matrimonio, con dos hijos pequeños decidió aceptarla. Mientras ella actuaba en la franja, él residiría en Jerusalén, en el barrio de Beit Hanina, justo enfrente de unos asentamientos israelíes. Él se ocuparía de los niños y del hogar, en una experiencia de amo de casa y emplearía su tiempo libre en visitar el conjunto del país, trabajando en sus dibujos. Al final encontró que había hecho tantos de ellos que podría reunirlos para contar sus aventuras (que fueron muchas) en Israel y el resultado es este libro, el punto de vista de un occidental avanzado, partidario de la igualdad de sexos, en un país (mejor dicho, en dos países superpuestos) en donde esta deja mucho que desear, liberal, vagamente progresista, procedente de otro país democrático, estable, pacífico, en el que, salvo las andanadas independentistas de Quebec, nunca pasa nada. El resultado es este testimonio gráfico, apuntes sobre el terreno de una experiencia en un lugar del planeta en el que, a diferencia del suyo, puede pasar cualquier cosa en cualquier momento. Crónicas de guerra en dibujos de comic y narradas en primera persona. 

Tenía interés por conocer su visión de un lugar que yo también conocí y recorrí, si bien hace ya casi veinte años. Un viaje por Israel/Palestina deja un recuerdo imborrable y un deseo de volver o, cuando menos, de enterarse de cómo han evolucionado las cosas. Delisle, con más tiempo y medios que yo, compró un coche (que, por cierto, dice haber vendido a un español al marcharse) mientras que yo alquilé uno. Pero con él recorrí el país y estuve en casi todos los lugares que visitó el dibujante: Tel-Aviv, Jerusalén, Hebrón, Acre, Masada, el Mar Muerto, Cisjordania y, desde luego, Gaza. No llegué a estar en Ramala, pero me da la impresión de que él tampoco fue a Jericó o Cesárea.

Mi curiosidad era saber, conocer, ver (es lo bueno que tienen los libros gráficos, fotos o comics) permiten visualizar las cosas y cómo cambian. La zona no está jamás en paz y tranquila, especialmente en los territorios ocupados. En verdad, lleva más de 2.000 años siendo escenario de conflictos y guerras, lo cual no está nada mal como signo distintivo de las tres religiones monoteístas del mundo que reconocen aquí sus orígenes. Pero, cuando yo estuve, reinaba una relativa calma: un par de atentados y el estado de sitio permanente con la multiplicidad de check points a lo largo y ancho del país. Durante la estancia de Delisle, sin embargo, se produjo la infausta operación Plomo fundido, al filo de las Navidades de 2008 y comienzos de 2009, durante la cual los aviones israelíes bombardearon repetidamente Gaza, causando más de mil muertos, innumerables heridos y destrozos, habiendo empleado en la operación bombas de fósforo blanco. También entraron los carros de combate y los inevitables bulldozers para los derribos de cientos de viviendas.

En el resto, Palestina sigue más o menos como hace veinte años, pero con todos los conflictos exacerbados y alguna que otra barbaridad nueva, como ese muro de hormigón de ocho metros de alto y (hasta la fecha) unos 500 kms que, cuando esté terminado, rodeará completamente Cisjordania con unos 700 kms. En cuanto a la convivencia de las dos comunidades, israelíes y palestinos (o árabes)  las cosas también están como antaño pero mucho peor. Allí donde coexisten, los israelíes abusan y tiranizan a los árabes. Especialmente los colonos, amparados por el ejército. El caso paradigmático es Hebrón, la ciudad con la tumba de los cuatro patriarcas (dos del lado israelí y dos del árabe). Un exiguo puñado de unos 600 colonos, que viven en el centro en un barrio fortificado guardado por los militares, condiciona de tal manera la vida de una ciudad de más de 200.000 habitantes que partes de ella son zonas intransitables y otras están abandonadas. Quien visite Hebrón se habrá hecho una idea de lo que sucede en Israel. En los territorios ocupados, muchísimo peor.

La situación de los palestinos es desesperada y, con todo, resisten. Los echan de sus casas, les destruyen sus medios, les retsringen sus movimientos, dejan sus instalaciones desabastecidas. Pero ellos resisten. Delisle cuenta entrevistas con los soldados israelíes de la organización Breaking silence, esto es, militares israelíes dedicados a denunciar los abusos de los otros militares. Hace veinte años tal cosa era impensable. A lo mejor vamos avanzando.

Cuando no trata del omnipresente conflicto, Delisle narra el día a día de la población judía, sus fiestas, Purim, Pesaj, la memoria de la Shoah, el sábado, el Yom Kippur, etc. Da cuenta de las infinitas divisiones de sus sectas, ultraortodoxos (en el barrio de Mea Sheakim), los mesiánicos (los que creen que Cristo es el Mesías), los jasídicos, etc. Aunque la ONG de su mujer lo emplea para relaciones con los palestinos, su observación se dirige más a los israelíes, dejando constancia de algo que muy poca gente conoce: hay más libertad en Israel a la hora de informar sin pelos en la lengua sobre las operaciones militares y de denunciar los abusos de las FID (Fuerzas Israelíes de Defensa) de la que hay fuera, por ejemplo en Europa. El supuesto es claro: Israel es una democracia rodeada de países que no lo son y, en su política interna, tiene una mácula que es infringir los derechos humanos de la población palestina en los territorios ocupados, si bien los árabes asentados en territorio israelí son reconocidos como ciudadanos y ejercen sus derechos políticos.

Pero el país se considera  en guerra, incumple las resoluciones de la ONU, desoye los consejos de sus aliados y persigue una deliberada campaña de segregación y apatheid en el interior, mientras que extrema sus medidas de seguridad en el exterior, muchas veces violando normas y principios del derecho internacional. Cualquiera que haya pasado por los controles israelíes en los aeropuertos de embarque lo ha experimentado. Delisle hubo de sufrirlos dos veces y parecen haber agotado, sino su flema británica, porque es de origen francés, sí su cachaza bretona.

Otro elemento que hace el libro de muy grata lectura. Al ser la crónica ilustrada de un viaje, contiene abundante información sobre el día a día de un dibujante de comics que tiene que hacer de amo de casa en territorio extraño, a veces hostil. Son experiencias de trato cotidiano que nos hacen ver cómo funciona una sociedad que lleva medio siglo militarizada, pero conserva los mecanismos de producción y reproducción del poder civil, bajo una presión del elemento religioso al lado de la cual la de los católicos en España parece el reinado del librepensamiento. 

martes, 20 de noviembre de 2012

El dios de la ira.

El Mesías no ha llegado aún, digan lo que digan algunas sectas. Cristo no era más que un iluminado esenio. Lamentable lo que pasó con él; aunque se lo ganó a pulso con aquello de que era hijo del Padre. Sus discípulos nos han amargado la existencia durante veinte siglos. La ira de Dios se cebó con nosotros en el Holocausto. Y ¿por qué, si llevábamos casi dos mil años perseguidos? ¿Qué habíamos hecho ahora? Se nos castigó en su día. Se destruyó el Templo y se nos mandó a la diáspora. Nadie dijo que se intentaría exterminarnos como pueblo. Era imposible. Se nos mandó a la diáspora pero Dios no podía querer que desapareciéramos como pueblo (o nación, que se dice hoy) porque, para bien o para mal, para la virtud o el vicio, la lealtad o la deslealtad, somos su pueblo, el pueblo elegido. Después de tantas penalidades, mucho más prolongadas y crueles que los cautiverios anteriores, retornamos de nuevo a la Tierra Prometida. La que Él prometió a Abraham cuando lo sacó de Ur. ¿Y qué nos encontramos? A los descendientes bastardos del muslo de Abraham, a los hijos de Agar, los agarenos, que estaban ocupando la heredad de nuestros padres desde el año no sé cuántos de su Hégira y que habían plantado una mezquita en la ciudad de Salomón, junto a lo que quedaba del Templo, el muro de las lamentaciones. Nos encontramos más cosas. Nos encontramos Jerusalén convertida en un zoco de sectas: cristianos cruzados, coptos, maronitas, todas las creencias imaginables. Por el lugar en donde había estado el arca de la alianza del pueblo con Elohim pasaban los predicadores más extraños, incluidos nuestros primos hermanos de la secta ismailí. ¿Cuánto iba a tardar Dios en ordenarnos marchar contra los pueblos idolátricos como en su día nos ordenó contra los jebuseos, filisteos, amorreos, etc? No dio ni tiempo a la constitución de los dos Estados, el de Israel y el Palestino. Allí mismo empezó la guerra que no ha cesado en verdad al día de hoy. Pero, de entonces acá, la historia ha querido que la victoria del Dios de los ejércitos haya sido arrolladora, de forma que sus enemigos no luchan ya por el triunfo sino por la supervivencia. Desde la fundación del Estado de Israel hasta este momento las circunstancias internacionales, la mentalidad del mundo, todo ha cambiado en torno nuestro, excepto esta guerra que es -suene bien o mal a los oídos de eso que se llama la "comunidad internacional"- una guerra de exterminio. Dios lo quiere. En el fondo, tratamos la franja de Gaza como si fuera los altos del Golán; una especie de tierra de nadie, sobre la que Dios llueve fuego y azufre (hoy fósforo blanco, pues la ciencia avanza) de vez en cuando por sus muchos crímenes. El Occidente cristiano se horroriza de que el 40% de las víctimas mortales en las zonas bombardeadas sea mujeres y niños. ¿De qué se escandalizan? Saben perfectamente que en el Libro en el que dicen creer, Dios ordena a Israel no solo pasar por la espada a mujeres y niños sino también a los ancianos y hasta la animales domésticos. Ya sé que esto suena horriblemente a oídos racionalistas occidentales, contaminados de la errónea creencia de que los pueblos son libres. Los otros, quizá; el nuestro no, porque es el pueblo de Dios, debe caminar ante Él y no apartarse de su camino y su camino es la guerra. ¿Cuándo estuvo Jerusalén en paz? Por último, permitan les muestre a dónde puede llevar la clarividencia. Esa equiparación que suele hacerse entre Israel hoy y la Alemania hitleriana echa sobre el pueblo elegido la acusación que pesa sobre los nazis: la de haber sido seres inhumanos, al deshumanizar a los demás. Porque el caballo no puede dejar de ser caballo, ni el águila águila ni el pez pez; pero el ser humano sí puede dejar de ser humano. Comprobarlo es demoledor. Y comprobarlo en propia carne, más.  ¿Quién se explica el suicidio de Primo Levi?
(La imagen es una foto de ThisParticularGreg, bajo licencia Creative Commons).

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Crímenes de guerra.

El informe de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU concluye que posiblemente el ejército israelí cometió crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en su reciente campaña de bombardeo de Gaza. Añade que también los de Hamas se pasaron, en un prurito de imparcialidad que mueve a risa. Estos informes no sirven para nada si los Estados sobre los que versan no quieren tomar medidas. De momento, el israelí ha dicho que lo estudiara con atención y, sin duda, lo archivará también con atención, como ha hecho con los anteriores. Pero está bien que se hagan, que la opinión sepa qué nombre tienen los actos de cada cual, que los Estados Unidos, con a sin Obama, se retraten una vez más en el Consejo de Seguridad vetando cualquier decisión que pueda poner en apuros a Israel, que la Unión Europea muestre también su entraña manteniendo relaciones privilegiadas con un Estado que comete crímenes contra la humanidad.

Por cierto, quede claro que llamar genocida al Gobierno o al ejército israelíes no tiene nada de antisemita; es un simple enunciado de hecho.

(La imagen es una foto de claudia vieira, bajo licencia de Creative Commons).

sábado, 9 de mayo de 2009

El Papa se ha hecho zapaterista.

Sí, sí, zapaterista de tomo y lomo, zapatérico radical, partidario de este Zapatero al que las huestes papistas llamaban hace poco "el Anticristo", que no es moco de pavo por cuanto el Anticristo está poseído por Satanás. Pues cómo estarán las cosas que el Papa habla ya como si fuera Zapatero mismo. ¿De verdad? De verdad verdadera. Como el Anticristo. ¡Qué fuerte! ¿Como el Anticristo? Y ¿qué dice? Según L'Osservatore Romano dice que hay que llegar a una alianza de civilizaciones entre Occidente y el Islam . ¡La alianza del Anticristo! ¡La alianza de las civilizaciones! ¿Se habrá pasado al enemigo? No, no haya cuidado; sigue siendo el mismo perverso y agresivo de siempre. Fíjense en que habla de la alianza de civilizaciones "de Occidente" (no la cristiana) y el "Islam". ¿Y por qué Occidente? ¿Por qué no cristiana? Porque en Occidente considera incluida a la mosaica. Los judíos son parte de Occidente y los moros, no. Por eso, la alianza es con ellos y sólo con ellos. Éste va de peregrino a los Santos Lugares pero ya tiene partido tomado. Se le ve en la cara.

(La imagen es una foto de Mr. Heston, bajo licencia de Creative Commons).

domingo, 5 de abril de 2009

El último de israelíes.









Llega un israelí al puesto de control del aeropuerto de Madrid.

Policía: ¿ocupación?

Israelí: no, vengo de visita.

viernes, 6 de febrero de 2009

En defensa de Israel.

Israel no está solo, Jehová sea loado. Frente a la oleada mundial de antisemitismo se alza el poderoso brazo del señor Aznar, el guerrero de las Azores, que en una intervención en la Universidad Hebrea de Jerusalén respaldó el reciente bombardeo de Gaza en represalia por los veinte mil cohetes que Hamás lleva lanzados sobre Israel en los últimos ocho años. Por qué haya esperado Israel ocho años a responder no es asunto que interese al adelantado de la cristiandad.

Sí le interesa en cambio seguir presionando para conseguir el ingreso de Israel en la OTAN lo que obligaría a todos los miembros de la Alianza, incluida Turquía, a acudir en ayuda del Estado judío caso de que fuera atacado. Una propuesta de deslumbrante inteligencia.

Tampoco se reprimió el escudo de Occidente en hacer lo que hace con frecuencia, esto es, hablar mal de su país en el extranjero, al rechazar que los tribunales españoles procesen a israelíes por crímenes de guerra en Palestina.

No dejen Vds. de pinchar en el enlace de El País para ver el vídeo en el que Aznar defiende la política de Israel y sobre todo para escucharlo. Su inglés es cada vez mejor. Ahora ya se parece al de Sitting Bull en las pelis del Oeste.

(La imagen es una foto de conecta9, con licencia de Creative Commons).

lunes, 2 de febrero de 2009

¿Qué es un terrorista?

La decisión del juez Andreu de la Audiencia Nacional (AN) de imputar un crimen contra la humanidad a un puñado de militares israelíes puede considerarse desde varios puntos de vista. Desde uno de izquierda es de aplaudir la iniciativa al tiempo que se subraya la contradicción de que la misma AN que investiga a los presuntos delincuentes israelíes obstaculice e impida que se investiguen hechos peores en España. Y no es tan sólo una contradicción sino un ataque al sentido de la justicia pues mientras este órgano judicial de jurisdicción especial sienta plaza de adalid de los derechos humanos en Israel, Guatemala o el Tibet (ya vemos: cuanto más lejos, mejor), se alinea en su tierra con los asesinos y trata de que sus crímenes no sólo queden impunes, como ya lo están, sino que no se conozcan, que no puedan investigarse ni tampoco reparar a las familias.

También se puede considerar desde el punto de vista opuesto, el de la derecha según el cual los magistrados de la AN que hicieron tan bien impidiendo que se abran las fosas e investiguen los crímenes de los franquistas (que, naturalmente, jamás existieron), pierden el oremus imputando esos mismos crímenes a los militares israelíes, defensores de la civilización occidental y que, por supuesto, jamás han cometido crimen alguno.

Por último, cabe también considerarla bajo el punto de vista de los mismos terroristas israelíes. Dice el señor Ehud Olmert que la investigación abierta por el juez Andreu es una prueba de doble moral de la Audiencia Nacional. La doble moral, según Olmert, consiste en que quienes ignoraron el terrorismo de Hamás en el pasado, quieran ahora empapelar a los israelíes por defenderse. Es un argumento cínico, pero nada parecido a lo que salió diciendo el ministro de Defensa de Israel, el laborista Ehud Barak quien, a la vista de la intención de la AN, se preguntaba si matar a un terrorista es un crimen contra la humanidad.

Le contesto: todo depende de lo que se entienda por terrorista. Si vamos a los resultados de las últimas acciones de Israel en Gaza habrá que aceptar que trescientos niños eran trescientos terroristas, cosa que no creo que sostenga ni siquiera el señor Barak que no me parece especialmente listo ni con mediana talla moral. Se dirá que no se estaba hablando de niños sino de hombres combatientes y que los niños fueron lo que el señor Javier Solana, fervoroso guerrero del imperio, llamaba "víctimas colaterales". Aun así es cosa de responder al señor Barak que todo sigue dependiendo de lo que se entienda por "terrorista". Estoy seguro de que su idea, coincidente con la de los Estados Unidos, la Unión Europea y los aliados de ambos no coincide con la visión de mucha otra gente. Para Hamás, muchos palestinos y musulmanes en general, los "terroristas" del señor Barak son "héroes" y "patriotas".

Mi patriota es tu terrorista y viceversa. El señor Barak y todos cuantos apoyen su siniestro discurso tienen que admitir esta relatividad de los conceptos porque les toca muy de cerca. Gentes como David Ben Gurion, fundador del Estado de Israel, o Menahem Beguin, ex-primer ministro del mismo Estado, fueron terroristas en los tiempos de la administración inglesa de Palestina, esto es, perpetraron u ordenaron perpetrar ataques con bombas y atentados diversos que técnicamente hablando, son actos terroristas. Pero estoy seguro de que el señor Barak no considera terrorista al señor Ben Gurion, sino un patriota. Lo mismo hacen los palestinos con los asesinados por los israelíes.

Es más, aunque el señor Barak no alcance a comprenderlo, eso de ser o no terrorista es tan relativo que, en algún caso, un terrorista ha llegado a ser Premio Nóbel de la Paz. Así sucedió en 1994 con Yassir Arafat, un architerrorista para los israelíes. Pero también Premio Nóbel de la Paz fue el terrorista Menahem Begin en 1978.

(La imagen es una foto de Chrisjohnbeckett, con licencia de Creative Commons).

domingo, 25 de enero de 2009

Estado de la limpieza étnica en Palestina.

Ahora que los sionistas han puesto fin momentáneo a sus bombardeos sobre Gaza indefensa; ahora que la "comunidad internacional" ha empezado a hacer lo único que se atreve a hacer: convocar conferencias de donantes para reconstruir lo destruido por los sionistas con cargo a los contribuyentes; ahora que el nuevo presidente de los Estados Unidos ya ha dejado oír su voz de respaldo sin fisuras al derecho de Israel a defenderse, o sea, a masacrar civiles palestinos a mansalva; ahora que prosigue el bloqueo israelí a Gaza, se puede hacer balance de cómo lleva Israel su política a largo plazo de limpieza étnica de Palestina y de despojo de los territorios palestinos. La ilustración es suficientemente significativa y habla por sí sola acerca de cómo los palestinos han perdido prácticamente todo el territorio que venían habitando desde tiempos inmemoriales. La última etapa, correspondiente al año 2000 deja ya claro cual fue el propósito originario de Israel, a qué se ha dedicado todos estos años y qué finalidad perseguía el último ataque a Gaza, planeado minuciosamente hace meses: despojar a los palestinos de las tierras miserables que aún les quedan, encerrarlos en dos o tres campos de concentración (Gaza y los dos en que probablemente partirán Cisjordania en los próximos años: norte y sur). Y todo lo más que permitirán que se erija en esos campos de concentración serán bantustanes, al estilo de los que montaron los racistas sudafricanos del Apatheid. Jamás un Estado palestino independiente y viable.

martes, 20 de enero de 2009

Como estaba planeado.

Hoy, cuando el presidente in pectore Obama tome posesión de su cargo, los israelíes se habrán retirado de Gaza. Como estaba previsto cuando empezaron a planear esta matanza hace meses, cuando calcularon que, ganara quien ganara las elecciones en los Estados Unidos, habría un vacío de poder entre el cuatro de noviembre y el veinte de enero que ellos podrían aprovechar para adelantar en su política deliberada de genocidio en Palestina. Y es lo que han hecho. Lo demás son excusas: ruptura de alto el fuego, cohetes de Hamás, hostigamiento de los israelíes; excusas, pretextos para justificar la barbarie de un bombardeo de veinticinco días sobre una ciudad inerme cuyos habitantes no podían protegerse.

Ahora se han retirado porque quieren dar la mejor impresión ante el nuevo presidente. Pero dejan detrás mil trescientos muertos (de momento: ya se verá cuántos son en realidad cuando se desescombre la ciudad), miles de heridos, cuatro mil casas destruidas y muchas más dañadas. Una ciudad reventada sobre la que ha caído de todo, incluido fósforo blanco como se aprecia en la foto en lugar del azufre que su dios hacía caer sobre las ciudades que quería destruir. Que les viene de lejos la costumbre a los israelíes.

sábado, 17 de enero de 2009

La desvergüenza de los genocidas.

En esta atroz masacre de civiles que está perpetrando Israel impunemente desde hace veinte días con el aplauso de los Estados Unidos y la Unión Europea, adalides putativos de los derechos humanos, lo que más llama la atención es la absoluta desvergüenza con que los genocidas retuercen los conceptos y rompen las reglas de la lógica. Ahora andan considerando decretar un "alto el fuego unilateral". ¿Alguien sabe de alguna guerra, guerra de verdad, con dos bandos combatientes relativamente equiparables, en que uno de ellos pueda decretar un "alto el fuego unilateral" sin correr el peligro de que el enemigo lo borre del mapa? ¿Qué demuestra esto? Pues lo que es patente: que no es una guerra ni nada que se le parezca sino una atroz matanza de civiles indefensos y sin escapatoria por un ejército armado hasta los dientes, probablemente el hecho más repugnante que se haya producido en siglos y en el que términos como "tregua", "avance", "ofensiva", etc no significan otra cosa que matanza, matanza y matanza.

Con un alto el fuego unilateral los judíos detienen la masacre, que es lo que pide la humanidad horrorizada, pero no tienen por qué retirarse ni cumplir ninguna de las condiciones de Hamás. Es decir, dejan momentáneamente de matar, pero siguen hostigando y oprimiendo a los palestinos en Gaza. Por lo demás, no haya duda de que esta matanza se detendrá el día veinte, día de la investidura del señor Obama, cosa que estaba prevista ya desde que empezó, el veintisiete de diciembre pasado. "Chicos, dijo entonces el Estado mayor israelí a las tropas, tenéis veinticuatro días para machacar Gaza y destripar a la mayor cantidad de gente que podáis, niños, mujeres y lo que sea. Cuantos más mejor. Recordad que el día veinte de enero paramos porque para entonces hay sheriff nuevo y es menester guardar las formas". Que esto es así, que se trata de un genocidio fríamente calculado, planeado y ejecutado con meticulosidad se echa de ver mirando los mapas de la derecha en los que se observa con toda claridad cómo los territorios palestinos van desapareciendo paulatinamente, absorbidos por los israelíes. Y con los territorios, la población que los habitaba.

A los israelíes les molesta sobremanera que los comparen con los nazis sobre todo porque esa comparación rompe el monopolio que pretenden tener de haber sido las únicas víctimas del delirio pardo. Pero no deben preocuparse pues ambas cosas son compatibles: sus padres y sus abuelos fueron víctimas, si bien no las únicas, del holocausto y merecen y tienen el reconocimiento y el afecto del mundo entero. Los hijos y los nietos son unos genocidas canallas que no merecen sino desprecio. Los dos grupos son israelíes.

(Las imágenes son sendas fotos de Amir Farshad Ebrahimi y de Farfahine, las dos con licencia de Creative Commons).

viernes, 16 de enero de 2009

Firmas para detener el genocidio en Gaza.

Los de Avaaz están recabando firmas para pedir un alto el fuego en Gaza. Quieren llegar al millón. De momento (cuando yo firmé) llevaban 488.625. Seguro que lo consiguen. Quieren publicar un anuncio en el Washington Post y en otros medios rechazando la política de imponer condiciones por la fuerza y reclamando la vuelta a las negociaciones entre las partes con un alto el fuego. Insisto en que estas medidas no causarán el menor impacto en la política genocida israelí que lo tiene todo calculado: hasta el 20 de enero, día de la investidura del señor Obama, seguirá aprovechando el vacío de poder en los Estados Unidos para machacar Gaza y asesinar palestinos. Luego, ya se verá qué sucede cuando enfrenten al señor Obama con los hechos consumados de Gaza rasa como la palma de la mano. Pero los anuncios, las protestas y todo tipo de actividades sí pesarán en el ánimo del nuevo Presidente a la hora de tomar decisiones y es importante influir en él en un sentido de equidad y justicia para los palestinos masacrados por esa atroz maquinaria del genocidio israelí. Ese espanto.

Quien quiera firmar que pinche en la ilustración para ir al formulario o lo haga aquí.

jueves, 15 de enero de 2009

De cómo se justifica un genocidio.

El señor embajador de Israel en España, don Raphael Schutz estuvo ayer charlando vía internet con los lectores de El País, lo que le dio oportunidad para hilar una sarta de embustes, falsedades, hipocresías y puras mentiras con el fin de justificar el genocido que su Gobierno está realizando en Gaza (y en Palestina en general) con bastante habilidad. Es de esperar que sus jefes lo asciendan o, cuando menos, lo tengan en sus oraciones, pues el mozo se lo merece por su rostro de hormigón a la hora de embellecer la masacre que están llevando a cabo. Su posición es moralmente detestable pero le va el sueldo en ello y tiene que haber gente para todo. Quien quiera consultar la totalidad de la entrevista que pinche aquí.

  • A la pregunta de si los israelíes usan bombas de racimo y fósforo contesta que bombas de racimo no y en cuanto al fósforo "usamos material que contiene fósforo, pero dentro de la legalidad internacional, puesto que el fósforo no es un material totalmente prohibido." ¿Entendido? Es como lo de las torturas de Bush: no torturan; utilizan técnicas duras de interrogatorio.

  • A la pregunta de por qué Israel no acata las resoluciones de las Naciones Unidas instándolo a retirarse de los territorios ocupados contesta el señor embajador refiriéndose a una sola, la 242, así: "En inglés, que es el texto que obliga a todo el mundo, no dice los territorios, sino territorios, y también dice que debería realizarse en el marco de un acuerdo que asegure la existencia pacífica de Israel". O sea, triquiñuelas para no decir que no las acatan porque no les da la gana. La resolución dice "territories" no "some territories" y no dice nada de la existencia pacífica de Israel sino que habla de "la integridad territorial y la independencia política de todos los Estados en la zona y su derecho a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas", designio que Israel se encarga sistemáticamente de que no se cumpla.

  • A la pregunta de si Israel es consciente de la mala fama que se está granjeando en el mundo, contesta el señor embajador que "la población civil al sur de Israel ha sido víctima de una agresión constante que continúa incluso hoy". Pero omite que lo que él llama "sur de Israel" es, en buena medida "norte de Gaza", ocupada por los judíos desde 1967. Que no es lo mismo.

  • A la pregunta de por qué Israel mantuvo el bloqueo durante la tregua contesta el señor embajador "Durante los meses de la tregua, ha entrado material humanitario de forma corriente con la excepción de los días en que la tregua se rompió por parte de Hamás." Entró material humanitario, pero sólo material humanitario; no recursos, dinero, servicios esenciales ni nada de lo que se precisa para el normal desarrollo de la vida.

  • A la comparación entre Gaza y el gueto de Varsovia y las atrocidades nazis, la niega muy escandalizado y dice que "nosotros pensamos que los palestinos son seres humanos como nosotros, que merecen vivir y prosperar como lo hacemos nosotros". Obviamente siempre que no sean militantes de Hamas, simpatizantes de Hamas, mujeres, madres o hijos de militantes y/o simpatizantes o votantes de Hamas.

  • A la pregunta de por qué Israel incumple el derecho humanitario en gaza contesta el señor Schutz que, cuando se retiraron de gaza en 2005, "en aquellos momentos no existía ningún impedimento para los palestinos de desarrollar su vida tranquila e invertir en la construcción de su sociedad." Eso es mentira pues Gaza siguió sin ser plenamente autónoma y, además, los israelíes bloqueron de nuevo un par de meses después cuando Hamás ganó las elecciones en Gaza.

  • A la pregunta de si no cree que la ofensiva israelí está ligada a las elecciones contesta el señor embajador: "Esto no tenía ninguna relación con las elecciones, y lo absurdo de esa afirmación es aún más grande teniendo en cuenta que quién tomó la decisión, el primer ministro Olmert, no es ni siquiera candidato a las elecciones, por lo que es totalmente libre de consideraciones electorales." Pero omite que, además del señor Benjamin Netanyahu, los otros dos candidatos a la presidencia son la señora Tzipi Livni y el señor Ehud Barak, ambos ministros de Asuntos Exteriores y Defensa respectivamente del gabinete que está bombardeando Gaza.

  • A la pregunta de por qué los israelíes no dejan entrar a los periodistas en Gaza contesta el señor Schutz que eso es lo que hacen todos: "Hay que recordar que en todas las guerras esta práctica de delimitar el acceso mediático es muy común, así se puede nombrar la operación de la OTAN en Afganistán, la guerra de Inglaterra en las Malvinas... hay muchos ejemplos. No es una cuestión de tener miedo, sino una práctica común durante tiempos de guerra." Lo cual es otra desvergonzada mentira, según puede comprobarse en el artículo de hoy mismo en El País de Malen Aznárez, periodista y vicepresidenta de Reporteros sin fronteras, titulado Gaza: si no lo contamos, no existe.

  • A la pregunta de qué opina de la petición de IU de que el Gobierno español lo expulse responde el señor embajador que: "no recuerdo que nadie haya propuesto expulsar o llamar a consultas al embajador de Irán cuando su presidente llama a borrar a Israel del mapa, prometiendo que va a usar las armas atómicas contra nuestro país." Como si soltar bravatas por la radio fuera lo mismo que bombardear sistemáticamente una población causando más de mil muertos, miles de heridos (muchos de ellos mujeres y niños) e incontable destrucción.

  • A la pregunta por la desproporción de la acción israelí responde el señor embajador cínicamente que: "En fin, la fórmula de que el débil siempre tiene razón solamente por ser débil es falsa. Aquí hay que mirar en las razones, en la causa y el efecto, y ponerlo todo en una perpectiva mucho más amplia que solamente la numérica," cuando la cuestión no es por la razón si o no sino por la proporción entre el daño causado y la represalia que es de más de 100 a uno. Diez veces más de lo que hacían los nazis que, por cierto, suscribirían encantados las "razones" del señor embajador.

  • A la cuestión sobre los escudos humanos que Israel dice que usan los palestinos y los palestinos niegan contesta el señor Schutz: "Hamás opera desde la ciudadanía civil, coloca sus centros de lanzamiento dentro de la población civil" y omite decir que en Gaza, con una densidad de más de 4.000 personas por kilómetro cuadrado no se puede diferenciar lo militar de lo civil.

  • A la pregunta de por qué los israelíes no dejan pasar la ayuda humanitaria a Gaza responde el señor Schutz: "la ayuda humanitaria se deja pasar de forma fluida. La única limitación es la capacidad de absorción de los caminos en el lado palestino," caminos que Israel se encarga de bombardear a mansalva.

  • A la cuestión de que Hamas haya ganado unas elecciones democráticas objeta el señor embajador: "el hecho de haber sido elegidos libremente no quita un centímetro de la criminalidad de sus ideas y de sus métodos de acción" que es exactamente lo que cabe decir de Israel, que el hecho de que sea una democracia no obsta para que su política exterior sea genocida. Y termina el señor Schutz con la perla/insulto siguiente: "Los palestinos deben decidir quién los lidera y qué relaciones quieren tener con Israel", siempre y cuando decidan según quiere Israel; si deciden algo distinto, ya saben: bombardeo, exterminio, genocidio.

    Desde luego ayer el señor embajador se ganó sus treinta denarios.

    (La imagen es una foto de Alex Lanz, bajo licencia de Creative Commons).

  • Sincretismo.

    En la manifa del domingo pasado contra el genocidio israelí en Gaza hubo de todo. También lugar para el ingenio sincrético y la capacidad de empaquetar dos o más problemas en un solo enunciado. Véase:

    (La foto, de Enrique Cotarelo, está bajo licencia de Creative Commons).)

    miércoles, 14 de enero de 2009

    La impunidad del genocidio.

    Hace unos días publicaba servidor una entrada titulada ¿Es Israel una democracia? y contestaba que sí, sin duda, si bien una democracia con una política exterior agresiva y genocida totalmente inaceptable. El lunes la Comisión Electoral Central (CEC) israelí decidió que tres partidos árabes no podrán presentarse a las elecciones del 10 de febrero, argumentando que están a favor de los palestinos en Gaza y que no reconocen el Estado de Israel. La CEC está compuesta por políticos representantes de todos los partidos y su decisión es política, no judicial. Los partidos prohibidos tienen ahora abierta la vía del Tribunal Supremo que ya en otras ocasiones anuló decisiones similares de la CEC. Si en esta ocasión no lo hiciera, Israel habría dejado de ser democracia puesto que sin libertad de partidos políticos (que solamente pueden ser prohibidos mediante decisión judicial) aquella no existe. Estoy convencido, sin embargo, de que el Tribunal Supremo dejará sin efecto la decisión de la CEC. E Israel seguirá siendo una democracia.

    Una democracia embarcada en una política de exterminio de los palestinos y cuya agresividad aumenta día a día en medio de la indiferencia, cuando no la complicidad, de la llamada "comunidad internacional". El embajador israelí en España, Raphael Schutz, se queja amargamente de que se compare a Israel con los nazis. Sostiene que la acción de su país no es contra los palestinos, a los que considera iguales a los israelíes, sino contra Hamás. Es muy de agradecer que el señor embajador aclare que los israelíes consideran a los palestinos (a los que, sin embargo, masacran) iguales a ellos; es muy generoso. Pero el solo hecho de que lo diga ya demuestra que, como se ve por la decisión de impedirles presentarse a las elecciones, no es cierto. Ese desmentido demuestra el trasfondo nazi de la actitud israelí. Por lo demás y al margen de la Ley de Godwin, ¿que tiene de malo la asimilación de la política israelí de hoy a la de los nazis? ¿Que es particularmente odiosa por tratarse de judíos? Es posible. Pero también es posible y hasta probable que Israel esté siendo víctima de un síndrome de Estocolmo nacional. Muy probable.

    Leo en algún sitio que los proisraelíes españoles están convocando una manifestación de apoyo a Israel (y probablemente de desagravio) para el próximo 18 de enero en Madrid. Será interesante ver a cuánta gente reúnen los defensores de Israel en este conflicto.

    Es curioso comprobar cómo cambian los frentes políticos. Las gentes de la derecha y la extrema derecha que, desde el caso Dreyfus han sido siempre antisemitas (esto es, antijudías) aplauden ahora la agresión israelí en Gaza mientras que los de izquierdas que siempre fuimos projudíos cuando se trató de defenderlos de los pogromos, el holocausto y el antisemitismo en general, ahora somos contrarios al genocidio que Israel está llevando a cabo en Gaza y en Palestina en general.

    (La imagen es una foto de seccad, bajo licencia de Creative Commons).

    lunes, 12 de enero de 2009

    La manifa y dos o tres consideraciones sobre Israel, Palestina y Hamás.

    La manifa estuvo muy bien. Fue mucha gente. No sé si los 250.000 que dicen los organizadores pero mucha, mucha gente y muy variada. Iba además encabezada por una pancarta (a la izquierda) en la que se llama a las cosas por su nombre: genocidio. Lo que los sionistas están haciendo en Gaza es genocidio de acuerdo con la tipificación de este delito en el artículo II de la vigente Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio de las Naciones Unidas.

    Sigo sosteniendo que este tipo de actos no hará mella alguna en los planes genocidas de los sionistas que llevan meses preparándolos meticulosamente, desde marzo y que, probablemente, ya descontaban algún tipo de reacción contraria de la opinión pública internacional. Lo que no sé es si calcularon que llegara a tener tal envergadura. Porque ayer no sólo salimos a la calle en Madrid sino en muchas otras ciudades españolas y europeas. Hay como una marejada antisionista. Tengo la impresión de que las gentes, que estamos hasta las narices de ver a estos criminales masacrar a los palestinos en prosecución de su política de impedir toda solución diplomática al conflicto confiando únicamente en el exterminio, hemos perdido el miedo a manifestarnos públicamente en contra de Israel. El embajador sionista en España se desgañitaba ayer diciendo que se trata de actos antijudíos y antisemitas, agitando el viejo espantajo que también agitaba Franco cuando decía que los ataques a su despreciable persona eran ataques a España. Ya nadie cae en la trampa de contenerse por miedo a esas acusaciones salvo los que en el fondo están de acuerdo con la estrategia genocida sionista. Que, por cierto, son muchos. Aunque no tantos como para hacer manifas tan lucidas como la nuestra de ayer.

    También sostengo que es importante mantener activa la protesta porque, aparte de llamar genocidas a los sionistas y obligar a sus medios de comunicación a seguir mintiendo como bellacos a sus audiencias sobre el grado de simpatía de que goza Israel en el mundo civilizado, es importante que el señor Obama sepa que su protegido en el Próximo Oriente tiene muy mala prensa en Europa. Y conviene seguir en esa línea. Yo convocaría otra manifa para el día 20 de enero, fecha de la toma de posesión de Mr. Obama y previsible fecha también en que los sionistas han planeado cesar en su agresión.


    Finalmente las dos o tres cuestiones sobre Israel, Palestina y Hamás. En estos días se debate mucho sobre quién es responsable de qué en la última andanada del conflicto. Para que quede claro conviene recordar:

    1.) que no fue Hamás quien rompió el alto el fuego, sino Israel el cuatro de noviembre asesinando a seis palestinos, como se explica perfectamente en esta intervención de Norman Finkelstein en la televisión estadounidenses en el programa Democracy Now. Se encuentra traducción al español en Insurgente.

    2º) El bloqueo de Gaza es anterior a la ruptura del alto el fuego. Es incluso anterior a la llegada de Hamás al poder en Gaza y responde al plan premeditado de los sionistas de acabar con los palestinos.

    3º) Hamás no está tirando cohetes sobre el sur de Israel. La zona en que caen los cohetes no es Israel sino territorio palestino ocupado por Israel desde 1967, que no es lo mismo.

    (La imagen es una foto de Público, bajo licencia de Creative Commons).

    domingo, 11 de enero de 2009

    Hoy, manifa.

    Contra el genocidio sionista en Gaza y en Palestina en general. Contra la ocupación permanente de Palestina por los sionistas. Contra la usurpación de territorios palestinos por los sionistas. Contra los asentamientos sionistas en territorios palestinos. Por el derecho de los palestinos a regresar a sus hogares y a vivir en ellos sin ser hostigados por los sionistas. Por el derecho de los palestinos a vivir en un Estado independiente propio a salvo de las incursiones armadas de los sionistas. Por una actitud más clara y decidida de nuestras autoridades a favor de los palestinos y en contra de la permanente agresión israelí. Por una actitud más justa de la comunidad internacional en relación con este conflicto que ponga límites a la agresiva expansión de Israel y reconozca y ampare los derechos de los palestinos.

    sábado, 10 de enero de 2009

    Mañana, manifa.

    Reproduzco a continuación el texto de la convocatoria de la manifa para mañana a las 12:00 en Cibeles que firman los partidos y grupos de izquierda, los sindicatos y una serie de organizaciones que también se oponen al genocidio que está llevando a cabo Israel en Palestina.

    NB: ni esta ni ninguna otra manifa harán la menor mella en el furor genocida israelí. No obstante, hay que ir a ellas y tratar de que sean lo más numerosas posible porque en quien sí harán mella es en el ánimo del señor Obama, el único que puede detener la mano asesina de Israel.


    Ante la continuidad de la ofensiva militar de Israel, por tierra, mar y aire, contra Gaza –en el contexto de la ocupación que dura décadas y el bloqueo que sufre Palestina- que está causando miles de muertos y heridos entre su población, muchos de ellos niños; ante el hecho de que se realiza vulnerando el Derecho internacional y olvidando, por completo, la situación de emergencia humanitaria que vive su población; las organizaciones sociales y políticas abajo firmantes hacen la siguiente declaración:

    1. Condenamos la injustificable e inhumana acción militar de Israel y exigimos su fin inmediato. El pretexto aducido por su Gobierno –los ataques con cohetes llevados a cabo por Hamas contra la población israelí- es inaceptable en relación con unas acciones de destrucción criminal, como castigo colectivo, que están causando miles de víctimas civiles.

    2. Exigimos al Gobierno de España, a las instituciones políticas de la Unión Europea y a la ONU, su intervención decidida y urgente para imponer un alto el fuego permanente, organizar un plan de ayuda humanitaria que ponga fin a la situación de emergencia que vive la población de Gaza, y terminar con el bloqueo fronterizo. Criticamos profundamente la pasividad de la que han hecho gala, hasta el momento, las instituciones políticas internacionales, que está permitiendo la continuidad de la ocupación y la matanza de la población palestina. Todos los Estados miembros de la ONU tienen la obligación de proteger a la población civil contra las múltiples violaciones del Derecho Internacional Humanitario que se están produciendo.

    3. Este nuevo y especialmente mortífero episodio del conflicto de la ocupación de Palestina por Israel pone de manifiesto, una vez más, la necesidad de resolver definitivamente el mismo con el cumplimiento de todas las resoluciones de las Naciones Unidas. A esta tarea tendrían que dedicarse sin demora, y en el marco de la ONU, sus principales actores, con la colaboración de los países de la Región y de las principales potencias mundiales. El derecho del pueblo palestino a crear un Estado soberano es la base necesaria de cualquier solución duradera que posibilite la convivencia pacífica de los pueblos palestino e israelí. Reclamamos a los gobiernos y las instituciones internacionales la adopción de las medidas de presión necesarias, condicionales al respeto de los derechos humanos en las relaciones con Israel, para que se alcancen estos objetivos y para que se resuelvan las causas del conflicto, que no es otro que la ocupación.

    Por todo ello, llamamos a la ciudadanía a participar en todas las manifestaciones y actos públicos que se han convocado en numerosas ciudades de España, expresando su solidaridad con el pueblo palestino. En particular, llamamos al pueblo de Madrid a participar en la manifestación que se llevará a cabo, el Domingo, 11 de enero, a las 12 horas, desde Cibeles a Sol


    ¡POR EL FIN DE LA AGRESIÓN MILITAR DE ISRAEL A GAZA!
    ¡PAREMOS LA MASACRE DEL PUEBLO PALESTINO!
    ALTO EL FUEGO, AYUDA HUMANITARIA Y FIN DEL BLOQUEO, YA!
    ¡NO A LA PASIVIDAD DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL!
    ¡CONTRA LA VIOLENCIA, POR LA PAZ JUSTA EN PALESTINA!
    ¡POR EL FIN DE LA OCUPACIÓN!
    ¡SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO!

    viernes, 9 de enero de 2009

    Poeta en Gaza.

    Nana de Gaza.
    Por Carlos Piera.

    Qué guapa en la cuna, mi niña adorada,
    para que la muerte cuando venga a verte
    te encuentre acostada.

    Cierra los ojitos, vida de mi vida,
    para que la muerte cuando venga a verte
    te encuentre dormida.

    Duérmete, mi rosa,
    para que la muerte cuando venga a verte
    sea cariñosa.

    Duérmete, ojos bellos,
    si hay gatitos muertos por entre las ruinas
    jugarás con ellos.

    Duérmete, rubí,
    y a ver si la muerte cuando venga a verte
    se me lleva a mí.

    (La imagen es una acuarela de Charles Vernant, Mère et enfant).

    Gracias, Carlos.