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martes, 21 de febrero de 2017

Largando trapo

Si yo estuviera en la cofradía de Díaz o en la cuadrilla de López empezaría a preocuparme en serio. Con todos los medios en contra, como todos los barones del partido y los órganos de este y con un gobierno hostil, la candidatura de Sánchez se robustece por momentos, levanta expectativas y genera apoyos multitudinarios en las bases. Díaz hace campaña con cargos institucionales y duda si presentar su candidatura. López predica su talante conciliador ante exiguas audiencias. Solo Sánchez reúne apoyos suficientes entre la militancia para ser un candidato creíble.

La prueba ayer en el Bellas Artes era determinante: presentarse en Madrid, villa y corte. La convocatoria fue un éxito de asistencia, el aforo del teatro Fernando de Rojas y otro tanto que se quedó fuera y siguió el acto por una gran pantalla. Estuvo bien planificado, pues se trataba de hacer público el documento base de la candidatura para elaborar una alternativa a lo que se presente en el congreso. No era un mitin, ni una celebración de aniversario o una romería, sino una somera presentación de un texto político-ideológico y propositivo y se había buscado la asistencia de publicistas en general. Era un modo de medir fuerzas de antemano. Y se excedió el aforo.
Mucha gente se quedó fuera haciendo cola, como se ve en la foto de Alberto Blázuqez Sánchez. Esto dio pie al candidato a prometer un encuentro en breve con la militancia en Madrid; un mitin, es de suponer.

El acto evidenció el punto fuerte y el débil de la candidatura de Sánchez. El fuerte: su apoyo es la militancia y los simpatizantes; los barones rezongan en off. El débil: la edad media de la asistencia, muy elevada, lo cual habla mucho de la lealtad de los militantes pero poco sobre su sentido de innovación. Quizá por ello los oradores -también muy representativos del corte generacional de la asistencia- insistieron en que se emplearán a fondo en el empleo de las nuevas tecnologías (todavía dicen "nuevas tecnologías")  con el mensaje subliminal de que sea un método de rejuvenecer su partido. El digital gap, vamos. Dos exministras (o casi) y dos cargos institucionales intermedios del partido, de la generación del Programa 2000, restan crédito a ese firme propósito de reconstruir, renovar, etc.

El documento, llamado por una nueva socialdemocracia está condenado a ser conocido como el "programa de Sánchez". Allí se desgranaron sus puntos fundamentales. Entre la habitual melopea de conocidas intenciones sobre todo tipo de políticas, fiscales, medioambientales, de dependencia, de relaciones laborales, dos propósitos son los de más carga política y los que los medios han destacado: la alianza de la izquierda y el Estado plurinacional. 

La propuesta de ir a una unión de la izquierda concuerda con la de Palinuro de articular un Programa Común de la Izquierda. Innecesario razonar su conveniencia y posibilidad. Y su oportunidad. Tras la victoria del sector neocomunista en Podemos está claro que vuelven a la actitud de vender la piel del oso antes de matarlo, lo cual explica por qué se ha constituido un gobierno en la sombra sin espacio para algún posible aliado, ni siquiera dentro de UP. Es decir, el fin del bipartidismo era intentar el cambiazo de un bipartidismo por otro. En estas circunstancias, la propuesta de aglutinar a la izquierda en torno a la socialdemocracia presenta perspectivas halagüeñas. Si se puede hacer en Portugal, ¿por qué no en España? El PSOE, un partido de izquierda, socialdemócrata, laico y...federal.

A propósito del federalismo viene la otra llamativa propuesta de admitir la "plurinacionalidad del Estado". Sin duda es audaz y ahorra perder el tiempo hablando de la "nación de naciones", pero presenta dos dificultades: en primer lugar no es una consigna que concite entusiasmo en la militancia del PSOE y sí mucha inquina en las élites socialistas más conservadoras y poderosas. En segundo lugar parece claro que la fórmula federal no satisfará las aspiraciones de algunas de esas naciones que ven en ella una vuelta al "café para todos" de una descentralización política siempre precaria y susceptible de ser limitada o, incluso, suprimida.

Reconocer la plurinacionalidad del Estado implica postular la reforma del sacrosanto artículo 2 de la CE, núcleo de la postulada "nación española". Además se encontrará con una cerrada oposición de toda la derecha e importantes sectores de la izquierda. Y si ese reconocimiento no garantiza el derecho de las naciones a decidir si quieren ser Estados independientes equivale al reconocimiento de un flatus vocis. Solo el acuerdo de un referéndum pactado podría desbloquear esta situación que, en cualquiera de sus dos perspectivas conduce a una espiral de acción/represión/más acción, etc. El reconocimiento de la naturaleza plurinacional del Estado es un tímido paso en la dirección correcta. Ahora falta saber a qué derechos da acceso la condición de nación dentro del Estado español, si a decidir si se sigue siendo parte de él o no. 

Esa habría de ser la pedagogía de una unión de la izquierda.

viernes, 10 de febrero de 2017

Hoy, Palinuro conferencia en "Recupera socialismo"

Hoy, viernes, a las 19:00 los amigos de Recupera socialismo inauguran su sede social, en Ferraz 10, a escasos metros de la oficial del PSOE, actualmente en manos de la junta golpista, llamada "gestora". Se trata de militantes de izquierda y críticos con la línea de Rubalcaba/Díaz/Jiménez de entrega del PSE al PP. Entre ellos, hay muchos afines a Pedro Sánchez pero, no solo a él sino sobre todo, afines a la idea de devolver la dignidad al PSE, hacer unas primarias limpias, sin trampas y sin intelectuales orgánicos cantando las alabanzas de la derecha.

Los miembros de esta opción han organizado una primera mesa de debate a la que han invitado a Pau Marí-Klose, Ramón de Marco y un servidor. Me considero muy honrado de aparecer en compañía de gente tan interesante y notable y espero estar a la altura de las circunstancias. Siento gran respepto por la gente abierta, que quiere escuchar puntos de vista distintos y debatir sobre ellos. Sobre todo siento mucho respeto por quienes, a su vez, respetan la independencia de criterio y juicio que algunos mantenemos a toda costa, incluida la de no caer simpáticos a ninguno de los establishments ideológicos y políticos, ninguna de las cuadras que compiten en una carrera ficticia, hecha de ambiciones personales, nulo interés por el bien común y confusión permanente entre convicciones y conveniencias. Siempre, claro, en detrimento de los sectores populares a los que dicen representar, por los que dicen interesarse y de los que lo único que quieren son los votos para hacer almoneda con ellos.

Este tipo de actos, surgidos de la actividad espontánea de la gente, organizados y sostenidos por los esfuerzos personales de los militantes son los auténticos y verdaderamente interesantes a mi juicio. Nada que ver con las mascaradas que, desde los órganos del PSOE, e organizan a mayor gloria de la caudilla andaluza, una política profesional cuya ambición es inversamente proporcional a su competencia y capacidad. Pero no importa: todos los organos oficiales del PSOE están a su servicio, bien desde la sede central o bien desde las sedes provinciales en los que se fletan autobuses con el dinero de todos para traer a la capital a una cohorte de mariachis a que hagan sombra a la campaña de Pedro Sánchez, a cuyos mítines acuden voluntariamente más militantes de los que jamás irán a escuchar a Díaz Por cierto si yo fuera del partido o seguidor de Sánchz le diría que deben querellarse contra un uso tan injusto de los recursos de todos. Si hay autobuses para traer gente de Andalucía o Aragón a aplaudir a esta arribista sin principios, ¿no les de vergüenza a los socialistas de que, en cambio, nadie, absolutamente nadie en los aparatos del partido haga un solo gesto, por pequeño que sea, de apoyo a Sánchez.

Ignoro si hay algo que pueda indignar más a uno de izquierda que la injusticia, la desigualdad y la arbitrariedad.

Así que allí nos vemos mañana, a ver si conseguimos que se acabe esta vergüenza de que unos golpistas mendaces hayan prostituido millones de votos de la izquierda para favorecer a la derecha.

(Cada vez que veo a alguno de estos pavos mintiendo en las redes acerca de su "valiosa oposición" y de cómo ha beneficiado a no sé cuántos millones de personas, me pregunto cuál será la recompensa por apuñalar a un líder por la espalda, entregarse incondicionalmente al enemigo y colaborar en la explotación y opresión de la  clase a la que se dice representar). 

martes, 7 de febrero de 2017

Además de golpistas, corruptos

¿Por qué motivo organiza Abel Caballero, presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, FEMP) un acto de exaltación de Susana Díaz en Madrid para el próximo domingo, 12 de febrero? Díaz no es alcaldesa, ni concejala en la actualidad ni, entre sus numerosas ignorancias, se le cuenta una especial sobre temas locales. ¿Por qué entonces?

Según parece porque en el gatuperio en que se ha convertido el PSOE luego del golpe de mano de los submarinos peperos, inspirado por el tándem González-Rubalcaba y ejecutado por Díaz, este tal Abel Caballero es partidario de que Díaz llegue a la secretaría general y por eso le organiza un acto de exaltación, para que venga a lucir su elegante verbo y refinado porte a la capital de reino. Pero Susana Díaz -a la que las encuestas auguran un batacazo si se presenta- todavía no ha anunciado su candidatura, como sí lo han hecho Patxi López y Pedro Sánchez. Seguramente, la señora está esperando a ver si algún acontecimiento feliz le permite suprimir las primarias y proclamarse secretaria general en otro golpe mano como el que dio el 1º de octubre pasado.

Pero, si Díaz no es todavía candidata oficial a la SG, ¿por qué se le organiza este acto? Que le caiga muy simpática al tal Caballero no justifica que, como alcalde de Vigo, presidente de la FEMP o miembro del PSOE colabore al lucimiento de la señora, salvo que lo haya hecho con el dinero de su bolsillo (el de los dos, el homenajeador y la homenajeada) y las aportaciones voluntarias de sus amigos. Según parece, sin embargo, el acto está financiado con fondos públicos de varios sitios, especialmente de la FEMP y se emplean bienes y medios públicos para su desarrollo. Si Díaz fuera ya oficialmente candidata a la SG, el acto de la FEMP tampoco sería de recibo, pero olería menos a utilización y desvío de fondos. Como se presenta es un acto de confusión deliberada de lo público y lo privado (un partido político es una asociación privada), o sea, de corrupción.

Tanto o más derecho tendrían a ese tipo de actos López y Sánchez, que son candidatos oficialmente. Sin embargo Sánchez, no solo no cuenta con apoyo de ningún organismo, incluidos los de su partido (volcados, en cambio, con la andaluza), sino que tiene que aguantar su hostilidad y boicoteo permanentes, así como insultos y agresiones en las redes a cuenta de los trolls de la Junta de Andalucía y los paniaguados del "susanismo". Y, desde luego, él y los militantes se pagan sus propios actos.

Hay una campaña en toda regla para bloquear el acceso de Sánchez a la SG del PSOE, una campaña no solo de los elementos del PSOE más reaccionarios y entregados al PP, como Felipe González, Rubalcaba, Bono, Díaz, etc), sino de muchas otras instancias. Todos los medios son hostiles el exsecretario general. El ABC publica una encuesta de GAD3 sobre la pugna por la SG. Al tener tanto crédito como la palabra de Rajoy, la encuesta tiene que dar ganador a López porque a Díaz no lo creería nadie, para poder tirar contra Sánchez. La propia candidatura de Patxi López es otra maniobra descarada para erosionar las posibilidades del otro. Y aun así, el asunto no tira. Sánchez está arrasando entre la militancia. Alarmados los socialistas-peperos andan tanteando las posibilidades de un cuarto candidato, Urquizu, al que presentan como opción unificadora, mas atractivo que Díaz y algún peso intelectual, a diferencia de López. No tengo a Sánchez por hombre de sólidas convicciones izquierdistas, ni por un lumbrera. Pero parece honrado y, al lado de Urquizu, es el faro de Alejandría.

Si el PSOE quiere remontar, de momento, no tiene más voto que a Pedro Sánchez. El único que puede ganar a Rajoy para formar un gobierno de izquierdas similar al portugués, si para entonces queda algo de Podemos con lo que aliarse.

lunes, 30 de enero de 2017

Tambores de guerra

¡Qué mal ha sentado en los despachos el acto de Dos Hermanas y la presentación de la candidatura de Sánchez! Están los barones indignados y Herodías Díaz no sabe ocultar su despecho. El decapitado y troceado en el golpe de mano del 1º de octubre pasado, se ha recompuesto milagrosamente, como un nuevo Dionisos, y se presenta entre el frenesí de sus seguidores. La racionalidad apolínea que quería instaurar la Gestora se convierte en un tumulto dionisiaco lleno de ménades que se alborotan contra Susana Díaz y los consejos de los esclarecidos barones.

Es tal el enfado de quienes se temen perdedores en las primarias que ya se han puesto a hablar del riesgo de escisión en el partido. Como siempre, es difícil averiguar si se trata de un temor, una advertencia o una amenaza. Por supuesto que el PSOE puede dividirse. No sería la primera vez ni una escisión es algo tan extraño en un partido político. Todos los partidos pueden escindirse. Pero, por lo general, necesitan un motivo. Y eso es lo que no se ve claro en este caso. ¿Quiénes provocarán la escisión y qué motivo aducirán? No es sencillo. Según parece, son los seguidores de la Gestora, los barones, las viejas glorias y demás piezas del museo quienes amagan con la escisión. Experiencia y voluntad no les faltan. Es razonable suponer que quienes complotaron el golpe de mano del 1º de octubre no se arredrarán ante una escisión. No van a perder lo que ganaron al defenestrar al anterior SG. Estarán dispuestos a todo. O sea, a atacar a Sánchez, a imponer como puedan la candidatura de Susana Díaz, incluso con malas artes y, en último término, a no aceptar el resultado de las primarias e ir a una escisión.

Están, sin duda, dispuestos a todo eso y más. Pero no pueden decirlo. Tienen que invocar argumentos, razones. Y decir que no aceptan estar en un partido dirigido por un SG de izquierda no es una de ellas. Eso lo van soltando por las redes, en donde dejan constancia de su disgusto por la elección de Benoît Hamon frente a Manuel Valls en Francia porque es de izquierda. Aquí no se atreven... de momento.

Prefieren complotar. Los estrategas, partidarios de la gran coalición PP/PSOE a cuenta del "peligro" catalán, calculan las posibilidades de cada cual. Atribuyen a Sánchez una intención de voto del 30 por ciento. Se dibujan las propuestas de una alianza entre Susana Díaz y Patxi López (la forma es, de momento, lo de menos) para cerrar el paso a Sánchez. Por su parte, la misma Susana Díaz hace cálculos más alambicados, como corresponde a la estadista que cree ser. Si las primarias se ponen difíciles ya que Sánchez se lleva a la militancia entusiasmada en un misterio órfico, lo mejor es prescindir de aquellas. Para hacerlo baraja la posibilidad de trasladar el "no es no" a Rajoy (que costó la cabeza a Sánchez) al "no es no" a sus presupuestos. De este modo, Rajoy tendría la ocasión para disolver las Cortes y convocar elecciones anticipadas.

Sin duda, al no poder convocarse estas antes de mayo, el PSOE tendría tiempo para hacer las primarias a pesar de todo, pero, según parece, Susana Díaz sopesa la posibilidad de sustituirlas por una reunión del Comité Federal, en donde tiene vara alta, para nombrar una candidata del PSOE a la presidencia del gobierno. Quien da un golpe de mano, bien puede dar dos.

Podría entenderse que Rajoy y Díaz -que se llevan muy bien- están haciéndose un mutuo favor. Rajoy posibilita que Susana Díaz acceda a la SG y, de paso, gana las elecciones de nuevo probablemente con una mayoría si no absoluta, cercana a ella. De ser cierta esta sospecha, quedaría para los anales de la historia la irresponsabilidad de la pareja. Con el referéndum de autodeterminación de Cataluña en marcha, lo más disparatado que puede hacer el nacionalismo español (los dos partidos dinásticos y C's) es quedarse unos meses sin gobierno y sin parlamento. 

Desconcierto y tumulto en España y hoja de ruta a toda máquina al referéndum en Cataluña.

domingo, 29 de enero de 2017

Vuelve el Bautista

Tengo entendido que Susana Díaz llegó a la famosa reunión del 1º Vendimiario diciendo que no se iba de allí sin la cabeza "de ese". Se non è vero, è ben trovato. Nos da la imagen de Herodías en el palacio del tetrarca pidiendo, y obteniendo, la cabeza del Bautista. Y yo comparándola con Lady Macbeth. Herodías está mucho mejor.

Y he aquí que el Bautista ha recuperado su cabeza (por eso dice que no es el de hace tres años), se la ha puesto sobre los hombros y se ha presentado en la corte de su hipotética contrincante a continuar con su prédica en contra de los vicios del Tetrarca Rajoy y su cortesana Herodías. Por eso ha proclamado su candidatura en loor de multitud en un simbólico Jordán, un estanque muy oportuno para completar la imagen.

En estos momentos, el PSOE se estremece entre el ardor y el frío, entre el entusiasmo y el abatimiento. Los sanchistas ya tienen lo que anhelaban: un candidato que ensombrece las tristes apariciones del primer espontáneo, Patxi López, a cuyo actos no van ni los suyos y que anda pidiendo paz por los medios sin que nadie le preste mayor ataención.

Las miradas convergen sobre Díaz, que se ha puesto nerviosa. Le ha salido la vena autoritaria, pues la tiene pronta, como el genio, y ha asegurado que ahora "no toca hablar de liderazgos" porque debe de pensar que es ella quien decide de lo que toca hablar en cada momento. Lo importante, dice, es el congreso porque en él se ganarán las elecciones. Le ocurre lo que a Rajoy, que no sabe ni de lo que habla: ¿o no ha sido la gestora, es decir ella, quien ha puesto la elección del SG antes del congreso, contra toda lógica y raciocinio?

Así de seguros estaban de que iban a ganar las primarias. No contaban con el regreso del Bautista.

Otro asunto es qué efecto tendrá este retorno en la política española y en la izquierda en concreto.

miércoles, 18 de enero de 2017

El héroe del pueblo

Los partidos son entes complejos. Actúan como asociaciones privadas con sus objetivos, pero también se fusionan con las instituciones allí donde mandan, forman grupos parlamentarios en la oposición o en el gobierno, son tendencias ideológicas que sus intelectuales explican y propugnan, tienen a los medios a favor o en contra, representan culturas políticas distintas y en su interior a veces funcionan como familias. Véase cómo vive el momento Podemos, en una pelea interna que recuerda las grescas matrimoniales.

Hay una tendencia en los partidos a reproducir leyendas que apuntalen en uno u otro sentido sus enfrentamientos internos. Una de las más poderosas, de las que más mueve la imaginación colectiva, es la del héroe popular en alguna de sus múltiples manifestaciones. Una leyenda que se presta a justificar y legitimar la candidatura de Sánchez a la SG. Se construye una imagen polifacética que tiene mucha fuerza: el gobernante legítimo depuesto por una conjura de cortesanos malignos; la víctima de una defenestración injusta; el hombre que prefirió dimitir a votar en contra de su convicción; el líder injustamente tratado que se retira a meditar su futuro y esperar que sus seguidores lo reclamen. El héroe que vuelve a ajustar cuentas con la camarilla de conjurados y liberar al partido de su secuestro.

Es una imagen potente, fácil de defender desde el punto de vista de la comunicación y que tiene muchos seguidores. Las reacciones del aparato gestor para contrarrestar esa fuerza de la candidatura de Sánchez no hacen sino aumentarla. La presentación de la de López se interpreta como una maniobra de ese aparato para mermar las posibilidades de Sánchez segándole la hierba bajo los pies. Dividiendo el voto contrario a Díaz. El hecho de que esta siga paseándose por España como secretaria general in pectore sin proclamar su candidatura, los apoyos que implícita o explícitamente le dan los viejos lobos socialistas, todo eso únicamente consigue encrespar más a la gente y afianzar la leyenda del héroe popular, contra el que se confabulan los tiranos, sus delegados y esbirros. Un poco más y se oirá hablar de Pedro Hood, el que roba a los ricos para darlo a los pobres.

No parece que los conjurados del 1º de octubre puedan hacer gran cosa por evitar la mayoría de Sánchez excepto, precisamente, lo que han hecho: dividir su voto. Aun así, han de presentar una candidatura ganadora por sí misma y eso no es tan fácil cuando la candidata es precisamente la beneficiaria del golpe de mano que dio origen a la leyenda del héroe del pueblo.

La posible derrota de Sánchez quizá no provenga de sus adversarios sino de su incapacidad para formular un programa de izquierda para el PSOE que le voten las bases. Ese programa tiene dos puntos esenciales: un giro socialdemócrata en la política económica (tratando de explicar en qué consiste, que no es fácil) y la negociación de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, tampoco cosa sencilla. 

Lo que no es evidente es si tal programa obtendría el apoyo mayoritario de la militancia. Si no lo obtuviera, el candidato debería decidir entre continuar en su partido bajo otro programa o escindirse en otro partido que represente un espacio existente entre el social-liberalismo del PSOE y el neocomunismo de Podemos y al que quizá pudiera sumarse alguna corriente fraccionaria de estos.

martes, 17 de enero de 2017

Todo vale

Literalmente todo. La señora Díaz cuenta con las bendiciones de la antigua (más que vieja) guardia, especialmente de Rubalcaba. Tiene también las simpatías de los votantes del PP, muy por delante de Sánchez. Rajoy la mira con buenos ojos y hete aquí que La Razón demuestra fehacientemente, gracias a una encuesta de NCReport, su encuestador de cabecera, que hasta los socialistas prefieren a Susana Díaz abrumadoramente.

Esto de los sondeos cuyos resultados coinciden con la opinión política del medio que los encarga, paga y publica sin duda es una casualidad, aunque huela a chamusquina. Metroscopia no es NCReport, claro, pero eso de que los resultados de su encuestan coincidan al cícero con la línea editorial de El País tiene su gracia. El medio se ha convertido en el comité ideológico del PSOE con una doble doctrina: a) defensa del socialismo liberal frente al populismo; b) defensa de la nación española frente al separatismo. Es lo que se llama el "social liberalismo nacional".

No estoy muy seguro de que quepa elaborar un discurso de izquierda en este clima.

viernes, 23 de diciembre de 2016

El congreso perpetuo

Prohibir, acallar, censurar, cuando no se tiene fuerza material, suele ser un mal negocio. Los díscolos del "no" andan por ahí aglutinando un movimiento grass roots o de base, nuevo en el PSOE desde la transición. Ni las multas de 600 € los frenan. La junta gestora posterga la convocatoria del congreso para dar tiempo a que Susana Díaz recorte imagen de candidata verosímil. Es decir, no quiere congreso y ha conseguido vivir en uno oficioso, permanente, y que, además se celebra en abierto, en los medios y con todo el mundo opinando. Un congreso perpetuo abierto al público. Seguro que eso es lo último que quieren.

Si no prohibieran y no estuvieran todo el día manipulando en maniobras de pasillo, las cosas podrían ser distintas, el menos en términos de imagen. Hasta ahora, Susana Díaz cuenta con el apoyo expreso de Rodríguez Zapatero. Pero nada más. Nadie más se ha sumado tan claramente. Los partidarios de Díaz, muchos y poderosos, no echan cuerpo fuera como sí lo hacen, en cambio, los partidarios de congreso/primarias y los de Sánchez, que no son los mismos, pero se llevan bien..

La guerra sucia contra Sánchez es patente. La gestora le pide que aclare si aspira a la SG, cosa que no pregunta a Díaz. En las circunstancias actuales solo hay un modo de impedir una candidatura triunfante de Sánchez y es recurrir a algo tan ruin como el golpe de mano por el que fue defenestrado. Eso sí podría ser el fin del PSOE.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Un lugar en la cumbre

La otra mujer indiscutible protagonista de la jornada fue Susana Díaz. Su empeño no tiene nada que ver con el de Forcadell; ni su posición institucional; ni su circunstancia personal. Díaz no representa nada. Se representa a sí misma. Y no como adalid de una posición programática concreta (pues sus consideraciones públicas hasta la fecha son vaguedades de arengas electorales) sino como opción personal para la provisión del puesto de secretario general de su partido. El procedimiento empleado es de campaña de imagen de profesionales: está tanteando el terreno, viendo con qué apoyos cuenta en las bases antes de anunciar su candidatura que todo el aparato, los varones y los "ex", o sea, el establishment, da por cierta. Y cierta debe de ser. Pero no está oficialmente proclamada, a diferencia del bueno de Sánchez que va por ahí proclamando su deseo de ser SG.

La dama tiene aun un periodo de recomposición de imagen después de la muy desafortunada que proyectó como defenestradora de Sánchez. Aquella imagen de los 17 conjurados, la defenestración, la constitución de una gestora títere que lleva dos meses haciendo titiritadas y la presencia mediática de Díaz actuando como regenta de hecho, provocó la rebelión de las bases del PSOE. Reconducir la situación, controlar a la militancia con las argucias de los aparatos y recomponer la imagen de Díaz lleva su tiempo. La batalla ahora en el PSOE es el tiempo: si las agrupaciones críticas consiguen acelerar las primarias o la junta gestora las posterga.

Se oye a veces que la animadversión y el rechazo a Díaz se debe a su condición de mujer. Y algo de eso hay. Un machismo de fondo que se detecta en las expresiones. Algo detestable, pero que no invalida la crítica no basada en el género sino en el juicio que merecen sus actos. Y es muy negativo. Si realmente a Díaz le interesara más el destino de su partido que su medro personal en él, se pondría al frente de la manifestación en pro de las primarias cuanto antes. Cuanto antes un proceso formal en el que Díaz confronte su programa con el de los hipotéticos contrincantes. Luego, al votar, serán los militantes quienes decidan cuál será el programa y la orientación del PSOE.

Mención aparte merece la aparición de Rodríguez Zapatero a componer la imagen que se ve en la ilustración.  Y tan aparte. El simbolismo es llamativo. El último líder con mando unge ("bendice", según el titular) a la siguiente. Puro marketing electoral.

viernes, 16 de diciembre de 2016

La ungida

La rebelión en el PSOE no ceja. Las agrupaciones se reúnen, debaten, firman declaraciones, manifiestos, exigen convocatoria de primarias y de Congreso extraordinario para poner fin a esta situación de interinidad y provisionalidad. En ella, además, están produciéndose disparates y atropellos en el orden interno que el PSOE no podrá subsanar después así como así. La justa golpista toma medidas que no le competen, persigue y castiga a quienes no obedecen bovinamente sus consignas, designan elencos de intelectuales orgánicos, fieles a su orientación conservadora y derechista a fin de fabricar una camisa de fuerza ideológica al partido. El aparato está incondicionalmente al servicio de los golpistas, cuyas decisiones celebra en tono ditirámbico, mientras acalla, censura o tergiversa las de los ámbitos llamados "críticos".

La defenestración de Sánchez, el 1º de octubre fue el comienzo de un nuevo tamayazo porque se trató de impedir de modo abrupto que se produjera una decisión de alianza del PSOE con la izquierda, de la que no había ninguna prueba empírica. Es decir, fue una maniobra preventiva ese típico recurso de todos los poderes tiránicos para garantizar su prosperidad. En este caso, se esgrimía la sospecha de Sánchez iba a pactar con Podemos y los indepes. Al margen de si una sospecha puede justificar algo o se trata simplemente de eso, de un golpe de mano de unos individuos contrarios a la opinión mayoritaria del partido y su dirección, hay algo más. En efecto, una operación de sustitución del SG, Sánchez, por la presidenta de Andalucía, Susana Díaz.

El golpe de mano no solo trataba de desviar el curso político del partido sino poner en marcha una conspiración palaciega para hacer secretaria general a Díaz. Cualquiera que siga su trayectoria puede ver que la carrera de la señora es la de una funcionaria del PSOE, una política profesional pues, desde 1997 (fecha en que, con 23 años, accede a su primer cargo, como secretaria de organización de las Juventudes Socialistas andaluzas) hasta hoy, ha ido de oca en oca, siguiendo el cursus honorum del burócrata socialista, hasta llegar (de momento) a la secretaría general del PSOE-A y presidenta de la Junta de Andalucía. A la SG llegó por aclamación pues se presentó única candidata a las primarias; a la presidencia, como consecuencia de ser SG.

Una carrera de veinte años enteramente dentro del PSOE. Es de suponer que toda la falta de experiencia que tiene de la vida civil, laboral y social en general, la compense con experiencia orgánica, del funcionamiento interno, del control de los órganos, las mayorías, los equilibrios de intereses y familias. El éxito fulminante que obtuvo con el golpe de mano del 1º de octubre y el nombramiento de una gestora de títeres, demuestra que Díaz domina a la perfección el aparato del partido, que la reconoce como la ungida, la que viene de atrás, señalada por los dioses del socialismo, según su compañero Lambán, o sea, la señalada, predestinada, la que tiene la unción y el crisma.

De ahí que, alarmadas las elites caciquiles, los barones y viejas guardias con la agitación que se extiende por las bases gracias a las redes sociales, anden pensando en organizar algún tipo de simulacro de  primarias que permita elegir a la ungida sin que tenga que competir en dura lid electoral. Porque, en efecto, la rebelión democrática de la militancia parece ya imparable. En Sevilla hay un órgano central de coordinación de todas las iniciativas en pro de primarias y congreso y en Madrid se presentó hace unos días un manifiesto en ese sentido. 

Va  a ser muy difícil que se pueda acallar esta protesta general o desactivar la tendencia a exigir la convocatoria de primarias. La obstinación de la Junta en mantener su actitud dilatoria para dar tiempo a la ungida a componerse una imagen electoralmente presentable puede ser contraproducente. Ya está siéndolo. Sube la indignación en las redes y actos como las impecraciones del otro día en el cementerio civil ante la tumba de Pablo Iglesias probablente irán a más.

Hasta que finalmente, el avance de la democracia en el PSOE acabe por descrismar a la detentadora del crisma.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Tartufismo

El culebrón del PSOE es un gran espectáculo. Va alternando todos los géneros dramáticos, desde los más graves a los más livianos. Empezó en tonos trágicos, con lady Macbeth Díaz llevándose bajo el brazo la cabeza del Rey Duncan Sánchez. Siguió luego un vodevil o juego de los equívocos en el que los personajes cambiaban de bando y de discurso y se acusaban de mil pecados. Volvió un tono trágico, cuando el tirano toma medidas contra los vencidos defensores de la plaza y multa a estos, expulsa a aquellos y sustituye a aquellos otros. Emergió después el drama romántico en la memoria de un Guillermo Tell que defiende las libertades y derechos de su pueblo. Y ahora aparece la comedia bajo la forma de esta explicación que da la dirección gestora y provisional de sus intenciones a futuro. Estas consisten en posponer la fecha en que se ha de posponer la fecha en que se ha de posponer la fecha de la celebración del famoso congreso y las correspondientes primarias.

Los argumentos del portavoz de la gestora harían feliz a Tartufo. Empieza el hombre por garantizar que habrá primarias, dando así por supuesto que alguien las puso en cuestión. Se justifica la postergación de la convocatoria del congreso con la necesidad de abrir un proceso de reflexión, un debate político, y presentar luego al cónclave algún tipo de documento programático. Ni sus poderes dan para eso ni, en la situación actual, se lo puede permitir. La intención oculta de dar boleto al PSC antes de la convocatoria del congreso es torpe e inicua. En lugar de dejar que sea aquel quien decida en un asunto tan importante para el PSOE, intentan enfrentarle con un hecho consumado. Esto de presentar a los demás hechos consumados es una práctica detestable. Al margen de otras consideraciones sobre la gestión de la junta gestora, la práctica la califica por su malicia.

Como la rebelión de la militancia. Los gestores del PSOE respetan el derecho de los militantes a reunirse, faltaría más, pero hacen tanto caso de las exigencias de esas reuniones como de la lluvia. Las reuniones, dicen, son el espíritu mismo del PSOE. Pero nosotros estamos a lo que estamos, es decir, a hacer esta brillante oposición y se ruega a los mirones que no entorpezcan, que miren el interés general y no el personal. Es un puntapié en la espinilla de Sánchez. Curiosamente no de Susana Díaz que lleva dos meses de precampaña electoral de Sevilla a Jaén, pasando por Madrid y Bruselas.

Criticar a los demás aquello que uno mismo hace es el corazón de la hipocresía. Si la hipocresía tiene corazón.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Pugna de líderes

Estos datos coinciden con el espíritu que se respira en las redes. Hay una especie de movilización de las bases, que encadenan reuniones, asambleas, consejos para transmitir la exigencia de Congreso y primarias inmediatos. Nadie duda de que Díaz cuenta con muy altos y poderosos apoyos, la complicidad de los barones y la sumisión del aparato y su provisional órgano gestor. Pero es convicción general que eso no le servirá de nada porque en las primarias votan los militantes y, según los sondeos, el 70 por ciento prefiere a Sánchez y el 30 por ciento a Díaz.

Que esta situación debe de ser así se prueba a contrario viendo que el sector "susanista" o golpista o como quiera llamársele no ha publicado sondeo alguno, aunque lo tendrán. Pero no será bueno. Por lo demás, la táctica dilatoria, dejar pasar el tiempo por si así se calman los ánimos y Susana Díaz recupera algo de imagen, no sirve más que para encrespar los ánimos ya que la junta gestora está excediéndose en sus atribuciones manifiestamente. Y las intervenciones de la vieja guardia socialista en favor de Díaz, sobre ser escasamente convincentes y movilizadoras también producen efectos contrarios. 

No hay si no convocar congreso y primarias inmediatas, dejar de hacer trampas y de utilizar el PSOE como un casino privado. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Operación Sultana

La campaña para hacer tragar al PSOE a Susana Díaz como secretaria general va a plena máquina. Lo que no quiere decir que esté cosechando resultados optimos. Ni siquiera aceptables. Hace unos días, su gabinete de relaciones públicas le organizó un viaje a Bruselas sin ningún contenido concreto ni asunto específico que tratar. Simplemente, un paseíto por Europa a cuenta del erario y a hacerse unas fotos con los políticos y dignatarios más sobresalientes para dar a la señora Díaz, cuyos viajes por el extranjero y aun España no parecen haber sido cuantiosos, unos aires cosmopolitas de los que carece en absoluto. Del aparato de propaganda para ensalzar su figura como estadista de proyección europea, bien se ve, se encargó la Junta de Andalucía que subió unos tuits haciéndose lenguas de la importancia mundial de su jefa. El viaje carecía de sentido y, de ser algo, tendría carácter de partido porque la señora Díaz fue a Bruselas a entrevistarse con los socialistas. En realidad, tampoco el PSOE hubiera podido dar cuenta de la visita porque la mentada es presidenta de la Junta de Andalucía y Secretaria General del PSA, pero no del PSOE, aunque actúe como tal, cual buena usurpadora. La cuenta de twitter que debió informar del viaje de la Sultana debía haber sido la del PSA. Pero eso le parecía poco a la interesada.

Es esta confusión permanente de papeles, son estos sobreentendidos, estos disimulos y suplantaciones los que están convirtiendo lo que, de hecho, es la campaña electoral de Díaz a la SG del partido que tiene dividido y paralizado por sus intereses, en un ejemplo de manipulación y abuso verdaderamente sórdidos a la par que cómicos. El presidente de la Junta de golpistas del PSOE, allanado en todo a los deseos de Díaz, ha aplazado a enero la reunión del Comité Federal prevista para diciembre con el solo objetivo de dar tiempo a la buena señora a hacer olvidar su golpe de mano del 1º vendimiario para desalojar a Sánchez con ayuda del escuadrón pepero del PSOE, González, Rubalcaba, Corcuera, Bono, etc). Y tiempo también para fabricarse una imagen menos odiosa y estúpida de la que tiene y se ha ganado a pulso.

Tal era el objetivo del paseo por Bruselas en donde, según anunciaban encantados sus servidores, sería recibida por Martin Schulz y hablaría en algún lugar de particular relumbre. Del hablar nunca más se supo; la prensa no dice nada y, de haberse producido la charla, habrá sido al grupo socialista español porque parece que, siguiendo inveterada costumbre de los políticos españoles, la Sultana no habla más que su propia lengua.

Y, del encuentro con Schulz, nada de nada. Lo cual es lógico para cualquiera que sepa cómo funcionan los asuntos públicos en Europa, en donde el personal no está para hacerse fotos que luego puedan los becarios de turno (estilo Sultana) lucir en el patio propio para apuntalar sus pretensiones de hacerse con un cargo que, a todas luces, le viene grande. Así que Schulz no recibió a Diaz en su despacho por falta de tiempo y, al final accedió a verse con ella en un pasillo para hacerse una foto y durante tres minutos. Si descontamos el tiempo de la pose para la foto y el de los traductores, es obvio que los tres minutos se fueron en saludarse y no del todo: "Buenos días./Guten Tag, wie geht's Ihnen?/¿Cómo? ¡Ah, si! Andalucía es una región de España..." Fin. Tres minutos (la Junta afirma que fueron 15) y a la calle. Debe de ser la foto más cara que haya pagado la Junta de Andalucia. Porque las que se hicieron los tres politiquillos (Sánchez, Iglesias, Rivera) que fueron a la base de Torrejón a que Obama les diera una palmada en el hombro a la puerta del WC, las pagaron los gringos.

En realidad este viaje era completamente innecesario y solo obedece a la obsesión de la Sultana por contraprogramar a Sánchez quien, sin ningún tipo de ayuda de su propio partido, goza de un apoyo entre la militancia que Díaz no tiene. Al contrario, por donde va tiene la virtud de encalabrinar a la gente con esa marrullería infame, consistente en postularse para la SG contando con todos los medios y apoyos del aparato, pero sin decirlo claramente. Está esperando que la propaganda y el juego sucio de sus seguidores consigan lo que, por ahora, parece harto difícil: que la militancia cambie de afición y, en vez de apoyar al defenestrado, apoye a la defenestradora.

La tarea es ardua y los propagandistas de la Sultana no paran barras en los mayores dislates. Uno de estos correveidiles de la jefa, un señor Jiménez, ha tenido la desvergüenza de pedir a Sánchez que congele su candidatura, por supuesto mientras él mismo y el resto de los mandados de la junta golpista publicitan por doquier la candidatura de Díaz y esta, como se ve, utiliza todos los medios válidos o inválidos para imponerse. Esa petición es tan miserable e inmoral como la de pedir a un corredor que se ate los pies antes de comenzar la carrera.

Lo que faltaba a esta operación de coronar el golpe de mano contra el PSOE con una candidatura que acabará de hundirlo en la pesadilla de la España cañí era ver a la jefa de los golpistas haciendo el ridículo en Bruselas. 

jueves, 24 de noviembre de 2016

El héroe dubitativo

Vaya, vaya. El drama del PSOE, ya casi culebrón, da siempre alguna sorpresa. La entrada en campaña de los dos contendientes putativos, Díaz y Sánchez, no ha podido ser más dispar: la de Díaz, planificada, con asesoría de comunicación, apoyo y difusión en los medios, planes de altura para Andalucía, España y Europa. Campaña clásica, doctrinal, en la que no se dice literalmente nada.

Sánchez, que no cuenta con los medios de Díaz, pues es un afuereño al aparato (que controla el acceso institucional a las redes) ha ido más por lo personal, íntimo y sincero. Pero con ideas y ánimo rompedor. Es otro mundo. Los medios lo comparan con don Quijote, por eso de hacerse la carretera. Pero don Quijote estaba armado de una convicción firmísima en la bondad de su propósito. Ni una duda le hizo jamás tomar los gigantes por molinos. Mientras que Sánchez ha mejorado de cabalgadura (ahora tiene coche) pero ha empeorado de ánimo. Duda. Es un héroe dubitativo, como Orestes dudaba si matar a su madre o no; como Hamlet si hacer lo propio con la suya y su amante, asesino de su padre; como Raskolnikov si matar o no a la vieja usurera y es de esperar que nadie vea aquí alusión alguna; como Emanuele Bardone duda entre morir como Emanuele Bardone o como el General della Rovere.Tanto duda que casi parece un antihéroe. Y eso que cuenta con el explícito respaldo de Pérez-Tapias, antaño su adversario y que hoy puede ser el Pílades de Orestes, el Horacio de Hamlet, la mujer a quien Raskolnikov confiesa su crimen, su alter ego.

Aun así, Sánchez duda y quiere pulsar la actitud de la militancia antes de proclamar su candidatura. Eso está bien e indica prudencia y realismo. Pero, para que la militancia tenga alguna actitud que pulsar es preciso ofrecerle algo sobre lo que pronunciarse. Ideas, vamos, propuestas. Y aquí es donde el candidato a candidato debe pararse a pensar y elaborar un discurso (un relato, según se dice hoy) coherente para la mayoría del personal. Esto es, algo armado, congruente, identificable como parte de un proyecto y no consignas aisladas carentes de significado. Eso del proyecto colectivo, que huele a Podemos por la vía asamblearia, hay que dejarlo para el final. Si el pretendiente presenta sus propuestas, ya se animará la gente (o no) a tomar decisiones colectivas. Y si ese programa no es el de una izquierda socialdemócrata reformista de izquierda moderada (que no conservadora) que Palinuro viene proponiendo, sería estupendo conocer cuál es el programa. Sobre todo para que el héroe dubitativo saque de la duda a sus posibles apoyos, que son muchos, a juzgar por lo que se detecta en las redes.

Por cierto, si quieren encontrar un contexto histórico para simbolizar el momento, lo tienen en la sublevación contra el francés de 1808 y la consiguiente guerra de independencia. Las juntas provinciales, negando obediencia al rey, pedían la convocatoria urgente de una Asamblea Nacional o Cortes Constituyentes. Igual que las federaciones y agrupaciones del PSOE, negando obediencia a la Gestora, exigen un Congreso urgente y primarias. Si hay que aconsejar a nuestro dubitativo héroe un modelo por imitar, nadie mejor que Juan Martín Díez, El Empecinado, héroe del momento y notable ejemplo de obstinación hasta el martirio en su lucha contra el invasor y luego contra el absolutismo, que era otra forma de invasor. Pero no llegarán las cosas a esos extremo. Es de suponer que en el PSOE haya la flexibilidad suficiente para apoyar un programa de este tipo frente al acartonado colaboracionismo con la derecha que proponen la actual dirección material e intelectual así como sus grandes focos mediáticos y sus intelectuales orgánicos.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Por Andalucía libre, España y la Humanidad

Allá va la nación andaluza a competir con las otras naciones españolas pero algo renegadas. Al impulso se ha sumado Teresa Rodríguez, la líder de Podemos, avisando de que Andalucía es de algún modo una nación. Como si no supiera en dónde está o en qué consiste. Y le interesa encontrarla pronto porque, para cuando lo haga, Díaz está ya en Bruselas, a hacerse ver en la Humanidad del himno de Blas Infante, el de "tierra y libertad".

El País, convertido en gaceta oficial de la campaña de Díaz por la SG, hace lo que puede por darle imagen Y para ello nada mejor que mostrarla sumergida en un mar de cámaras y micrófonos, como si fuera Clinton. No solo informa sobre el presente de su pupila sino también sobre el futuro, pues anuncia una viaje nada menos que a la UE que, como tal, carece de toda localización precisa por ser un ente de razón que habita en lugares tan distantes como Helsinki o Atenas. El problema de El País es que a la candidata a la SG no la votan los electores ni sus lectores, sino los militantes. Entre estos, Díaz tiene malísima prensa por el golpe de mano que lideró para deponer a Sánchez. Y eso no se arregla yendo a Bruselas, si es a Bruselas a donde va.

En todo caso, parece perfilarse, de momento, un duelo a dos por la SG. El otro, Sánchez, que se estrena el sábado, casi como si fuera un rally, el comienzo de una cruzada. Todavía puede añadirse alguien más a la contienda (y no es descartable la posibilidad de Pérez-Tapias, quien ya compitió contra Sánchez en otra ocasión) y hacerla más reñida.

La candidatura de Sánchez parece tener el apoyo de las bases que no están con su adversaria. Pero solo lo parece. Ahora hay que materializar ese apoyo de algún modo, hacerlo visible durante cuatro o cinco o seis meses, hasta la convocatoria de las primarias. Es decir, Sánchez necesita nombres, símbolos, una identidad, un logo. No puede ser solamente "el hombre que devolverá el PSOE a los militantes". Porque, sobre no decir nada, no es lo que los militantes quieren; quieren elegir un SG del que no tengan que avergonzarse. Además de la identidad el llamado "proyecto" de Sánchez necesita un programa. Sucinto y claro: regeneración del Estado, fin de la corrupción y profundización democrática. Reforma constitucional que afecte a la Corona (con inclusión de un referéndum) y al status de la iglesia católica. Constitución económica en la que se establezca un sistema de protección de las nuevas capas de trabajadores en una etapa de intensificación de la explotación capitalista. En cuanto a Cataluña, apertura de una negociación para un referéndum pactado de autodeterminación de los catalanes.

Un programa de izquierda moderada, reformista, típicamente socialdemócrata.

sábado, 12 de noviembre de 2016

El Programa 2020

Me pilla esta noticia de la comisión de sabios leyendo el último libro de Javier Paniagua (El socialismo. De la socialdemocracia al PSOE y viceversa), editado por Cátedra, y de inmediato me ha venido a la memoria la historia del "Programa 2000", que relata Paniagua con bastante sentido del humor. Es que son spitting images o, como decía una tía mía de raigambre gallega, escupidiños.

Hay un pálpito general, compartido, de que el PSOE pasa por momentos de tribulación, de turbulencias. Hay conciencia de excepcionalidad y, por lo tanto, de transitoriedad. Las discrepancias arrancan en la duración de esa transitoriedad. Las bases parecen exigir congreso y primarias de urgencia y a la voz de "ya". La junta gestora prefiere tomarse su tiempo. El partido está desnortado. La junta advierte la necesidad de replantearse fines y medios, táctica y estrategia, poco menos que refundar el PSOE. Y ahí es donde aparece el Programa 2000 pero hoy, mismo procedimiento, mismos resultados. Se reúne una amplísima comisión de sabios, se elaboran unos papeles salidos de diversas brainstorming sessions y luego se remiten a las agrupaciones para comentarios. Al final, hay una montaña de papel imposible de racionalizar en proyecto alguno viable. En consecuencia, se nombra un comité reducido de la comisión de sabios para que redacte un texto conciso, resumido, a modo de catecismo y que, por la fuerza de las cosas y la necesidad de contentar a todo el mundo, no dirá nada nuevo. Pero habrán transcurrido diez meses que quizá sea de lo que se trata, según apuntan los maliciosos del campo de Sánchez.

Si realmente se buscara una refundación del PSOE, ¿no hubiera sido más razonable remitirse a la Conferencia Política y la Declaración de Granada de los tiempos de Rubalcaba? Ni se ha intentado. Prueba de que aquellas manifestaciones no tenían contenido real y eran una justificación del giro del PSOE hacia un partido de centro, de Estado, dinástico y turnista. Justo lo que le ha llevado a la situación en que se encuentra.

Sánchez, a su vez, parece lanzado a un autoconstituido proceso de primarias que ya están cuestionándole las gentes del aparato. Primero la revisión doctrinal y, luego, la cuestión personal. El proyecto de Sánchez de peregrinar por las agrupaciones puede ser un motivo más de enfrentamientos en el PSOE, según sean las tendencias de las agrupaciones, por o contra Sánchez.

"Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete".

domingo, 6 de noviembre de 2016

La situación de la izquierda, I

La sociedad mediática vive a velocidad de vértigo. El "caso Espinar", del que aún nadie sabe en qué consiste en concreto, aparece ya cerrado para siempre, como el caso Madoff o el crimen de Cuenca. Lo interesante ahora no es si hay tal caso o no, sino los efectos en cascada que ha producido y que revelan las turbulencias de fondo en la gran alianza de IU y Podemos. Juicio condenatorio de Cayo Lara; réplica destemplada de Pablo Iglesias; contrarréplica indignada de Alberto Garzón. Y, de momento, nos quedamos aquí. La nueva política es idéntica a la vieja, al menos, la tradicional de IU: bronca a todas horas.

El señor Martínez Pujalte, exdiputado del PP, acaba de ser imputado por un juez por sendos presuntos delitos de falsedad y cohecho. Algo mucho más definido que "el caso Espinar". ¿Espera alguien escuchar a algún cargo del PP condenando al imputado? ¿Espera alguien siquiera un rumor de descontento? Esa es una diferencia marcada entre la derecha y la izquierda. En la izquierda, un indefinido "caso Espinar" que ni está ni es probable que esté en los tribunales, provoca un terremoto interno y saca a luz fracturas ocultas con amago de posteriores enfrentamientos. En la derecha algo mucho peor no suscita ni un suspiro.

Ese exagerado sentido crítico consigo misma de la izquierda es una de sus perdiciones. Sentido crítico no demasiado realista porque si hay algo humanamente probable es que la fuente del "caso Espinar" esté en el propio campo, en la candidatura que se enfrenta a la de Espinar por el Podemos de Madrid. Por supuesto, tal cosa ni se menciona directamente, pero se da a entender si, como dice Iglesias, se trata de una campaña de El País para hacerle daño a él, pues la candidatura de Espinar es la que él apoya. En el otro lado se hará caso omiso de la atribución de responsabilidad, pero habrá enfado por el hecho de que el líder se haya decantado públicamente por la candidatura de Espinar y quizá se pida un apoyo explícito de Errejón. Con lo cual ya tendremos montada un pelea de líderes por el mando, por equipos interpuestos, pero exclusivamente personal. La política aquí no cuenta y la ideología ni se sabe lo que es. Se trata de una lucha por el poder. ¿Qué otra explicación tiene montar una especie de primarias no de candidatos sino de programas dentro del mismo partido?

La situación de la izquierda, II

El otro sector de la izquierda ha jugado muy mal sus cartas, con mucha impericia. Cosa impropia de un partido que se precia de ser izquierda moderada, democrática, institucional, incluso dinástica y garante de la estabilidad tanto en el gobierno como en la oposición. Un partido con esa conciencia de sí mismo no puede valerse de un golpe de mano y de "sargentos chusqueros", según Borrell, porque eso es recurrir precisamente a aquello que se dice querer evitar. ¿El resultado? A la vista está: un caos presidido por una gestora presuntamente ilegal, que no sabe qué hacer y, además, toma las decisiones por un partido parlamentario que es rehén de la derecha. Si el PSOE saca los pies del tiesto en el Congreso, Rajoy disuelve, convoca elecciones anticipadas y pilla a los socialistas sin candidato y teniendo que improvisar uno en plena batalla campal dentro del partido. 

¿No se les había ocurrido a los conjurados del 1º de octubre que abrían la caja de Pandora con tanto éxito que ni la esperanza dejarían en ella? ¿No veían estos amantes del equilibrio, la estabilidad, el orden y la moderación que lanzaban su partido, en un precario esquife a los rápidos de un río tumultuoso? A lo mejor no valen tanto como ellos mismos creen.

En el mejor de los casos, cabe interpretar que la inoperancia e irrelevancia que esperan al PSOE en esta legislatura se verán como una especie de sabático para retirarse a los cuarteles de invierno a reanimar el languideciente cuerpo de su centenaria organización. Pero no será. Se prevé una larga y amarga batalla con varios fuegos cruzados entre candidatos que difícilmente resistirán la tentación de acudir al juego sucio. Y eso sin contar con el añadido de esa candidatura de Pedro Sánchez que está fraguándose extra portas, con el apoyo de una militancia indignada, el manejo de las redes sociales y, según tengo entendido, una campaña de microfunding, ya con aromas podémicos. 

Es difícil calibrar las perspectivas de una candidatura que se presenta al margen de los cauces habituales y como una peripecia con ínfulas de liderazgo personal. No sabemos cuánto aguantará Sánchez frente a los previsibles ataques de su partido y tampoco si consigue imponerse antes de que esos ataques empiecen. Pero será difícil que fragüe como tal candidatura sin presentar un programa que se distinga claramente del del PSOE que lo ha expulsado y del de Podemos, que ha intentado suplantarlo. Y ese programa tiene que incluir una propuesta de negociación con Cataluña con vistas a la realización de un referéndum.

Lo que no sea eso, ya ha fracasado.

martes, 1 de noviembre de 2016

Represalias

El grupo parlamentario socialista expedientará a las 15 diputadas díscolas del "NO". 

Dos modestos comentarios al respecto:

Primero. Ya oigo a los de la correcta "incorrección política" clamando contra el progresismo paleto de emplear el femenino en los universales. Algo que solo puede hacer quien ignore que su carácter masculino está en la mente divina, la ley natural, el espíritu de la lengua y los usos de la raza. Será verdad. Mi intención es simplemente señalar que, de las 15 voces negativas, 9 son de mujeres, la mayoría, casi dos tercios. Va bueno: las mujeres siguen siendo invisibles, aunque sean mayoría porque así lo quieren aquellas excelsas autoridades. Solo hay una posibilidad de que Dios, la Naturaleza, la Lengua y los Usos nos autoricen a escribir las quince diputadas díscolas y es que las quince sean mujeres. 14/1 tampoco vale; vence el 1. Será divino, natural, lingüístico y consuetudinario; pero también ridículo.

Segundo. Sin duda el grupo parlamentario actúa dentro de sus poderes. Al parecer, la pena prevista es pecuniaria, de 600 euros; más o menos el SMI. Habrá quien exija algún tipo de represalia o castigo mayor. Lo relevante aquí no es si el grupo puede hacerlo o no. Lo relevante es clarificar quién toma las decisiones sobre la acción parlamentaria del PSOE, teniendo en cuenta que este está en una especie de limbo, al cuidado de una Comisión Gestora cuya función, caso de tener alguna que no sea pagar los recibos corrientes, es convocar un congreso extraordinario. ¿Toma las decisiones de este y mayor calado la Comisión Gestora? ¿En virtud de qué mandato? Sobre todo cuando, además, sabe fehacientemente que tiene en contra a la mayoría de la militancia.

Porque a su más que dudosa legalidad, la Comisión Gestora añade una descarada parcialidad. En realidad, la comisión es una especie de junta con un programa propio, al margen, bien se ve, del partido. No puede erigirse en juez porque es parte y todo lo que haga será nulo. Los expedientados podrán recurrir a los órganos pertinentes del PSOE y este tendrá que salir del limbo y actuar. No puede permitir, por ejemplo, que la Comisión Gestora haga una campaña sistemática de descrédito de la candidatura de Pedro Sánchez a la SG por la muy lamentable razón de que sea la candidatura de aquel a quien la comisión destituyó hace un mes de muy malos modos. Malísimos.

viernes, 28 de octubre de 2016

Contraataque por la retaguardia

Foucault, sabido es, da la vuelta a Von Clausewitz y dice que la política es la continuación de la guerra por otros medios. Una de las estratagemas que señalan todos los teóricos de la guerra es retirarse a tiempo, si es posible fingiendo una derrota para contraatacar después con fuerza renovada. Y hacerlo cuando el enemigo está debilitado por los destrozos que le dejara la victoria de la abstención, que es un caso típico de victoria pírrica.

El movimiento táctico de Sánchez parece estar articulado por un triunvirato compuesto por Sánchez, Borrell y Patxi López, lo que le da mucha solidez. Y parece asimismo sustentado en las 94.000 firmas, recogidas por José Antonio Rodríguez, el mítico alcalde de Jun, exigiendo congreso extraordinario como mandan los estatutos. No tengo muy claro qué pueda hacer el campo contrario, hoy compuesto por una confusa amalgama de la Comisión gestora, la Comisión Ejecutiva y la señora Díaz, que ya es un cargo en sí misma.
Si esta noticia se confirma y parece que se confirma de la forma más contundente y fulminante que cabe hoy día, esto es, a través de un tuit. En él Jordi Évole anuncia que Sánchez estará en el Salvados del domingo. El tuit es este: "dar la cara" es lenguaje castizo, por cierto. Das la cara para que te la partan. Como de pugilato. Pero el retorno de Sánchez toca la fibra romántica del personal, es como el retorno de Edmond Dantès, el Conde de Monte Cristo, a tomar cumplida venganza. Es la recuperación del liderazgo político tras una derrota. Una astucia o un destino. 

Los de la amalgama lo tienen crudo. Exigir mandato imperativo es inconstitucional y, para separar a los votantes en conciencia de la condición de diputado o militante del PSOE habrá procedimientos y no será posible que lo decida una comisión gestora o gestante por mucho que geste, ni una Comisión Ejecutiva por mucho que ejecute, ni la señora Díaz por mucho que señoree.

Si es inevitable un congreso extraordinario exprés, será para zanjar el conflicto interno y convocar primarias a la secretaría general. La petición de la militancia habrá de entenderse como un acto soberano del cuerpo electoral y lo primero que hace un cuerpo electoral es votar. Primarias, pues. Y a ellas se presentaría Pedro Sánchez, ahora quizá en singular lid con la presidenta de Andalucía. Procedimiento abreviado de dirimir un conflicto sin llegar a la batalla campal.

Supongo que Sánchez, el triunvirato, ganaría las primarias holgadamente. Eso significaría retorno del PSOE a la política de NO es NO. El acuerdo de la abstención se hizo con un PSOE pero ahora el PSOE ha cambiado; el acuerdo cambiará. La amenaza de ir a terceras era una baladronada disfrazada de benevolencia al modo jesuita. Bajo ningún concepto querría Rajoy ir a unas elecciones habiendo de enfrentarse a un PSOE reunificado en la voluntad de impedir un gobierno de la derecha y con un liderazgo, el de Sánchez, que se ha ganado cuantiosos apoyos entre el electorado y no solo del PSOE.   

Descubierta la baladronada -mala táctica militar- el baladrón pasa a ser rehén de aquel a quien quería intimidar. Para evitar terceras elecciones, el PP hará lo que sea, incluso derogar su legislación anterior. Y si no... elecciones anticipadas. 

¿Y si, a pesar de todo, no las convoca y deja que la legislatura languidezca sin más? Y eso bajo un gobierno que ya ni en funciones está pues no puede sacar adelante su programa si es que lo tiene, que no parece. En ese caso, la oposición, PSOE, Podemos e indepes catalanes podría ponerse de acuerdo en un programa mínimo para forzar la salida del gobierno: una moción de censura con el compromiso de que el primer acto del nuevo gobierno fuera convocar las aplazadas terceras elecciones.

Y permítaseme llevar mi optimismo un poco más allá, acercarme al terreno utópico ahora que celebramos el 500 aniversario de la publicación de la Utopia de Moro. Imagínese que esas tres fuerzas políticas llegan a un acuerdo de formar un gobierno de izquierda, previa aceptación del PSOE de abrir un proceso de negociación entre España y Cataluña. 

Solo la idea tiene un rechazo muy amplio entre los socialistas, ciertamente. Pero digan estos qué alternativa hay a abrirse a la izquierda cuando es evidente que la militancia está en contra de la apertura a la derecha. El terreno queda expedito y lo único que se precisa es que esa militancia sea consecuente consigo misma y apoye la apertura de una proceso de negociación entre España y Cataluña en los términos que enuncia el señor Tardà en el debate de investidura que yo titularía referéndum o referéndum, para mí la mejor de la sesión. Una intervención abrumadora y emocionante. Ninguno de los otros políticos representa una causa con el grado de pasión, de comedimiento, de contundencia y orgullo con que lo hace este hombre. 

La propuesta de Tardà es meridiana: seguiremos la hoja de ruta hasta el referéndum unilateral de 2017, salvo que haya negociación. Voluntad explícita de negociación, sin duda. Pero el problema no es el principio, sino su articulación: la negociación bilateral España-Cataluña (supuesto que los nacionalista españoles puedan asimilar este binomio) plantea de inmediato el sempiterno problema de qué sea España. Porque será raro que los vascos, los gallegos, los valencianos, los baleares, los canarios y hasta es posible que los andaluces se sientan individualmente representados por una confusa entidad llamada "España" administrada por una oligarquía saqueadora que entiende el Estado como un cortijo y lo público como sus olivares.

¿Qué hacer, entonces? Quizá no sea mala idea separar el proceso negociador del Parlamento, para no distraerse y convocar al efecto un órgano deliberante, una convención de todos los territorios en igualdad de condiciones para llegar a un acuerdo sobre la organización territorial del Estado por unanimidad, que satisfaga a todos. De no ser así, apoyar la propuesta que haya sido mayoritaria. Sea por unanimidad, sea por mayoría, esa propuesta será sometida a referéndum en las Comunidades Autónomas que lo requieran. Y de ello se sigue que el referéndum puede contener dos opciones: 1. ¿Aprueba usted la propuesta de la Convención Territorial? 2. ¿Prefiere usted la independencia de  su Autónoma? Podrían ser tres si se añade la de ¿prefiere usted que las cosas sigan como están?

Ya reconozco andar por barrios utópicos. Pero, velay, a lo mejor el secreto del liderazgo está en la capacidad para poner a la gente a pensar utopías.