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jueves, 23 de marzo de 2017

Las primarias de los cuchillos largos

Las noticias mueven a risa: "Ferraz advierte", "la gestora conmina". ¿Qué Ferraz? ¿Qué gestora? Este órgano está deslegitimado por origen y por ejercicio. Su siniestro inicio en un golpe de mano es conocido. Su ejercicio absolutamente parcial en interés de Diaz, también. Nadie puede tomarse en serio un órgano pretendidamente arbitral y neutral cuyo portavoz, Mario Jiménez, es la mano derecha de una de las partes. Ese órgano carece de autoridad para adoptar medida alguna en relación con este proceso.

Y, sin embargo, las toma, imperturbable, ajeno a toda crítica respecto a su parcialidad. El portavoz y hombre fuerte de Díaz en la junta gestora quiere ser expeditivo y, habiendo encargado un informe, sostiene que el crowdfunding de Sánchez pudiera ser ilegal, incluso delictivo . Son palabras mayores. Sin duda el informe será muy correcto y atinado, pero es un informe de parte en materia asaz interpretable. Se le podrá contraponer otro de la otra parte. Habrá que ir a los tribunales y lo primero que Jiménez deberá explicar a los jueces es por qué no se ha abstenido (incluso, por qué no ha causado baja) en un asunto que le concierne personalmente. Y eso sí que suena a irregular y delictivo. Ya solo con ello queda jurídicamente deslegitimada la gestora.

Que también lo está políticamente. El informe sostiene que el crowdfunding no pasaría el control del Tribunal de Cuentas. Pero el Tribunal de Cuentas hace saber que no ve problema en el crowdfunding de Sánchez. A todo esto, Sánchez ha hecho públicas sus cuentas. Los otros dos candidatos, no. Y eso es políticamente determinante. Es obvio que toda la campaña de Díaz en plan supercaudilla popular vale un dineral. Solo el acto del próximo 26 en el pabellón Ifema, una pasta. En efecto, es imprescindible que se sepa cómo se financian las campañas de los tres candidatos. Para eso no hace falta pegarse por abrir o cerrar cuentas. Basta con publicar las propias en internet, con los ingresos y los gastos, en el entendimiento de que, si en los ingresos hay partidas procedentes de órganos del PSOE, locales, institucionales, etc, se sepa.

A no ser que la gestora esté buscando deliberadamente un conflicto para tomar una medida disciplinaria con Sánchez, es decir, para defenestrarlo por segunda vez; una exclusión por desobediencia o una inhabilitación, como las que reparten generosamente los tribunales españoles a los catalanes, algo que lo aparte de la carrera electoral de las primarias. Sánchez trae un aura de ganador que se retroalimenta continuamente y no parece posible evitar su triunfo, ni siquiera habiendo armado a toda velocidad una fantasmagórica candidatura de Patxi López, cuya única función es engatusar a un puñado de sanchistas. Así que, para garantizar que la caudilla salga aclamada de caudillesco modo, lo mejor es dar otro golpe de mano e impedir que Sánchez se presente. Quien dio un golpe puede dar dos; suele hacerlo.

Así las cosas, a Sánchez no le quedaría otra alternativa que resignarse a abandonar la competición sin más o plantar cara a la arbitrariedad de los detentadores del poder, pidiendo a sus seguidores que, aunque su candidatura esté proscrita, lo voten. Luego, habrá que contabilizar los votos y se verá quién ha ganado, si la caudilla o el doblemente defenestrado.

miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Quién controla al controlador?

Es lo de siempre, ¿quién vigila al vigilante?. Los de la junta gestora, cuya gestión grotescamente sesgada del lado de Díaz es ya hilarante, pretenden ejercer una autoridad de la que en realidad carecen. Quieren centralizar el control de las cuentas y acceder al conocimiento de la identidad de los donantes en el crowdfunding de Sánchez, lo que, probablemente, como dicen los sanchistas, no se compadece con la ley de protección de datos. Y todo eso sin admitir a su vez ningún tipo de control ni fiscalización de sus actos. Algo insólito.

Que la gestora es un órgano descaradamente sesgado a favor de Díaz es la evidencia misma. El portavoz resulta ser el hombre de confianza de Díaz. La gestora es un órgano de Díaz, totalmente incapacitado para conducir unas primarias. Eso solo podría hacerlo un órgano independiente en el que estuvieran los representantes de las candidaturas.

Ponerse a hablar de las cuentas ha sido mentar la soga en casa del ahorcado. Sánchez, que tiene un crowdfunding perfectamente legal, ha hecho públicas las suyas. E inmediatamente han comenzado a llover las reclamaciones para que Díaz haga lo propio. Las redes hervían de peticiones para que se aclaren los gastos del acto de exaltación de la caudilla el próximo 26 en el pabellón Ifema del recinto ferial. Quieren saber quién financia los autobuses, el alquiler del local y la llamada logística. Porque no está claro. Los partidarios de su candidatura acusan a los contrarios de difamar cuando hablan de que el aparato pone autobuses gratis total a Madrid. Pero hasta ahora, nadie ha aclarado satisfactoriamente quién financia esta apoteosis.

martes, 21 de marzo de 2017

Entre compañeros, da gusto

No hace veinticuatro horas que López predicaba sermones unitarios por las agrupaciones del PSOE. Luego de soltar algunos disparates en Cataluña, se trabajó otros parajes al grito, por lo demás compartido por los otros dos candidatos, de que todos los socialistas son compañeros y no maldicen unos de otros. Pero he aquí que pega un giro espectacular y, por persona interpuesta, lanza un ataque directo a Sánchez acusándolo de varias demasías que, en realidad, se reducen a una: Sánchez es culpable de presentar su candidatura. Exactamente lo que piensan todos los candidatos en todas la elecciones de todas las candidaturas excepto la suya.

Efectivamente, no es muy original. La candidatura de López no es muy original. Ni poco. De tener alguna funcionalidad es la de restar apoyos a Sánchez. Él dice ser autónomo, con una opción independiente, pero lo cierto es que solo ataca a Sánchez.

Y mucho más atacable es la candidatura de Díaz, que está preparándose con la pompa y circunstancia de una gran producción de Hollywood. Todo el aparato del partido está a su servicio. Una movilización general para hacer una proclamación por todo lo alto, en el pabellón Ifema. Cuando la junta gestora abrió las cuentas a los candidatos, sin percatarse, estaba poniendo el dedo en la llaga. Las redes llevan días preguntando quién paga semejante despliegue sin que hasta la fecha se hayan dado explicaciones. 

Que la candidata Díaz haya de enfrentarse al hombre al que defenestró con tan escasa elegancia tiene algo de tragedia shakesperiana. Que se contraponga un discurso populista y caudillista a uno de izquierda tiene también algo de esperpento español.

lunes, 20 de marzo de 2017

Los nidos del aparato

Es patente: la trifulca en el PSOE, que se vive agitadamente en los medios, especialmente los digitales domina los mentideros políticos. Poco a poco, aun sin estar oficialmente convocadas las primarias ni proclamados los candidatos, va emergiendo el perfil de cada uno de ellos y las noticias parecen ser golpes de cincel para labrar las respectivas figuras. La imagen de Susana Díaz mezcla su temperamento y discursos populistas y caudillistas con un apoyo sólido en casi todas las instancias de poder: de cuadros del partido, para arriba, hasta las figuras legendarias de las épocas gloriosas; de votantes y simpatizantes del PP; de importantes medios de comunicación, como el grupo Prisa, entregado al embrujo andaluz; de personalidades públicas de toda índole. Se añaden las diputados socialistas con sano sentido gregario, aunque quizá poco olfato político. Parece una candidatura que los de Podemos llamarían "muy del régimen". Y desde luego lo es: España, la dinastía y en cuanto a la Iglesia, ni tocarla.

A esto hay que añadir una imagen de consumo interno de muy mal fario: política profesional que no tiene un palmarés de ganadora de elecciones abiertas, ducha en intrigas palaciegas y golpes de mano. Carácter despótico e imperativo. Y lo que más daño le hace es esa identificación servil de la junta gestora con sus planes personales y la instrumentalización del partido al servicio de su persona.

Hacer de todo eso una candidatura aceptable para unas bases soliviantadas que se han movilizado contra todo tipo de zancadillas para presentar su propuesta es tarea hercúlea. A lo mejor, no sintiéndose hercúleos, los gestores optan por la vía negativa de montar un contencioso con ese capricho del control de las cuentas a fin de poner trabas a la candidatura de Sánchez. Con ánimo de defenestrarlo por segunda vez. Ahí sí que provocarían una sublevación porque, como está a la vista, el control contable puede ser necesario para las candidaturas de Díaz y López, que manejan directa o indirectamente recursos institucionales; pero no para Sánchez, que viene del frío exterior.

domingo, 19 de marzo de 2017

Zarabanda socialista

Las encuestas y sondeos apuntan sistemáticamente hacia abajo en las expectativas electorales del PSOE. El partido está conmocionado; las bases, insurrectas; los "cuadros", azogados; los ex-mandamases, emberrenchinados; la junta gestora, empecinada. El PSOE "en horas bajas", se quejan las plañideras de acompañamiento en los medios.

Y, sin embargo, unas primarias que aún no lo son suscitan casi tanta expectación como unas elecciones generales. Lo de la centralidad política parece ser condición innata. 

El clima en el que se libran estas primarias es denso de palabra y obra. Resulta sorprendente oír los almibarados tonos de la precandidata Díaz, llamando a todos "compañeros", palabra mágica, a escasa distancia ya de "hermanos", para conseguir la unidad del PSOE. Es la misma que hace cinco meses pedía expresamente la cabeza de Sánchez. 

El resto del discurso caudillista de Díaz no tiene mayor interés. Es una sucesión de lugares comunes sobre lo grande que fue, es y será el PSOE, sobre todo bajo su dirección, lo muy orgullosa que está de todo lo que suene a socialista. No es seguro que el masivo apoyo mediático y de gabinetes de persuasión sea capaz de dar algo de cuerpo y mejorar un discurso vacío y elemental por muy  "compañeros" que sean los oyentes. Hace falta ser mucho compañero para tragarse sin pestañear lo del niño que tendrá las mismas oportunidades nazca en donde nazca y que tanto se parece a la niña de Rajoy. 

Sánchez marca paso por la izquierda. Va soltando doctrina poco a poco. En Granada habló de laicismo. Una propuesta concreta, práctica que el PSOE estará obligado a explicar a los millones de católicos del país a los que la derecha está movilizando a cuenta de la petición de Podemos de suprimir la misa televisada de los domingos y, supongo, fiestas de guardar. Sin duda muchos católicos estarán dispuestos a admitir que la confesión y culto son asuntos estrictamente privados y deben retirarse de la vida pública institucional y oficial. Nadie dice que deban quitarse los miles de nombres de calles de vírgenes, santos, obispos, etc (como debieran quitarse todas las placas franquistas) pero sí que los católicos no nos obliguen a los demás a sufragar de nuestro bolsillo cultos, ritos, ceremonias en las que no participamos. Excuso decir negocios. Eso es laicismo. E incorpora la muy razonable petición de Podemos de suprimir la transmisión de misas en el servicio público de radiotelevisión. Otra cosa será las emisoras y cadenas privadas. 

Queda mucho más territorio por cubrir. Además del laicismo hay que hablar de Cataluña y de la República y de la reforma de la Constitución. ¿Por qué no? Hablar nunca es peligroso. Lo peligroso es no hacerlo. Estas primarias son como un adelanto de las generales en sede socialista y los candidatos deben hacerlas con propuestas y programas de gobierno. No con emplastes de consumo puramente interno.

La izquierda está por hacerse.

sábado, 18 de marzo de 2017

Las arbitrariedades de la gestora

Esto de los dineros es cosa importante para los miembros de la junta gestora que saben muy bien el valor que tienen. Javier Fernández consiguió el voto del PP para los presupuestos del Principado, el mismo PP al que permitió gobernar forzando la abstención del PSOE tras un golpe de mano. No estoy diciendo que la abstención fuera la causa de la aprobación de los presupuestos. Ya Hume nos puso en guardia frente a las causalidades frívolas. Habría que establecer alguna relación y seguro que no la hay.

En efecto, hay que seguir la pista del dinero, que suele ser muy ilustrativa. De ahí que la gestora quiera controlar las cuentas de todos los candidatos. Para evitar suspicacias, sospechas, equívocos. Hay un runrún preguntando en las redes quién está pagando por los actos de la caudilla. Quién por el alquiler del pabellón del Ifema, que es una pasta; quién por el acto de los alcaldes hace unas fechas en Madrid, otra pasta, todos actos de exaltación personal de Díaz. Sin duda es buena idea disipar sospechas abriendo seis cuentas, dos por cada candidato, de gastos e ingresos, para mayor transparencia y cumplimiento de la ley.

Pero son cuentas de candidatos, no de "precandidatos" que lo son todavía porque la junta gestora no se ha dignado fijar fecha para las primarias. Eso si la caudilla no aprovecha su acto del día 26 para anunciar la fecha de las primarias. Al fin y al cabo, todo lo decide ella. Es extraño que sus seguidores no se percaten del mal efecto que esto genera en la militancia de su baqueteado partido. A la derecha el tuit del campo de Díaz ya con el número de cuenta, la necesidad de identificación (algo que se presta a las más negras sospechas), una redacción lamentable, junto al avisado anuncio de ahorrarse unos euros con la donación. Los dineros son los dineros.

La arbitrariedad de la junta gestora es ya legendaria. Se niega a admitir el voto telemático, que pide la precandidatura de Sánchez porque, dice,  no cabe reformar el reglamento de primarias en pleno proceso de primarias. Sin embargo, es obvio que no estamos en proceso de primarias porque no hay candidatos oficialmente proclamados. Lo cual no es óbice para que aquel órgano tome medidas ridículas por lo extemporáneas, tratando de candidatos de facto a quienes se niega a reconocer como candidatos de iure y pretendiendo que cumplan una legalidad que se ha inventado.

La identificación de la junta gestora con la aventura caudillista de Susana Díaz no está haciendo un favor a ninguna de las dos partes. 

miércoles, 15 de marzo de 2017

Apuestas altas

En el caso de que Díaz ganara las primarias no sería por sus apoyos, sino a pesar de ellos. Porque es duro que a una la apoyen González, Rubalcaba, Zapatero, los votantes del PP, el ABC El País y otros medios, así como el conjunto del establishment, el de los intereses creados. Todo ello dibuja una típica candidatura "oficialista", tradicional perdedora en las primarias socialistas en donde suele ganar el afuereño.

En este caso, el afuereño Sánchez tiene la ventaja de ser de la casa y proyectar un aura legendaria de víctima del oficialismo más depredador. La clara hostilidad que el exsecretario general despierta entre los barones y las viejas glorias (o desgracias) del PSOE es un índice del grado de deriva derechista que el partido ha venido realizando ya desde los tiempos de Zapatero. La aparición de Podemos y la remota posibilidad de una alianza de izquierdas con el PSOE saca literalmente de quicio a estos socialistas de derechas, más preocupados por la estabilidad de la monarquía y la unidad de España que por la justicia social. En esta última metaidea de la unidad de España es donde la oligarquía del PSOE quiere sacrificar a Sánchez, a quien acusan de proclividad a la negociación con el independentismo. Por eso apoyan a Susana Díaz, porque incorpora un estilo populista, patriótico-español y caudillista. Una combinación presta a entenderse con el PP en una especie de "unión nacional" ante la Patria en peligro.

Frente a la candidatura oficialista, de orden, bien vista por la derecha del PP y la del PSOE, pregonada en los medios con grandes fanfarrias, se alza la del afuereño apoyado por una especie de rebelión general de las bases que, habiendo encontrado un líder en el infortunio, se han organizado espontáneamente en su apoyo con una clara conciencia de regenerar el partido.

martes, 14 de marzo de 2017

Susana y el tiempo

La operación de lanzamiento de Susana Díaz debe de estar diseñada por un buen equipo de comunicación Tiene el estilo de una campaña de marketing. Hay que vender un producto llamado Susana Díaz.

Por ello se anuncia la presentación con doce días de anterioridad. En ese tiempo, Díaz no es solo la presidenta de Andalucía, pero tampoco es la candidata a la SG. Lo será pero, de momento, está en una especie de limbo como candidata in pectore o candidata a candidata. Con ello, dos ventajas: una, tiene doce días de carencia en los que incluso (cosa impensable) podría retirarse; dos, no está obligada a explicar un programa específico del que a todas luces carece.

El producto Susana Díaz, obviamente muy ensayado y preparado, se asimila al partido mismo, en una identidad de esencias propia de todo caudillaje: Díaz es el PSOE como el PSOE es Díaz, al modo en que, como proclamaba enfervorizado Giménez Caballero, "España es el caudillo como el caudillo es España". Y por eso, la campaña de marketing planea proclamar a Díaz candidata al día siguiente de que los barandas del PSOE, detentadores del poder actual, hayan aprobado el documento que la junta gestora presentará al próximo congreso.

Ese documento del partido será el que Díaz esgrima como programa, no ya sin haberlo escrito, sino sin haberlo leído. Lo que se prepara para el próximo 26 de marzo es la llegada gloriosa de la doncella de la aldea de Domrémy, perdida en los Vosgos, a la salvación de la dinastía y de Francia. Como ahora de la del PSOE, la dinastía y España.

Es llamativa la campaña de la derecha en favor de la candidatura de Díaz. Y no sé si está haciéndole mucho favor.

lunes, 13 de marzo de 2017

Una noticia futura

El anuncio de la decisión para dentro de doce días ya es noticia hoy a cuatro columnas en la portada de El País. ¿Qué será cuando llegue el día de la unción? ¿Dará El País feriado a sus trabajadores para que se sumen a la emocionada alegría general por la presentación de la salvación de España? En serio, ¿alguien ha visto un despliegue tal de medios, una portada lejanamente parecida a esta cuando se presentaron López y Sánchez sin hacerse tanto de rogar? Y ¿a qué se deberá? ¿Alguna relación con que El País ha recibido más un millón de € de publicidad institucional o que su director haya sido condecorado con la medalla de Andalucía justo ahora? No necesariamente. Es un caso de perfecta adecuación entre los intereses materiales y los ideológicos.

Esta portada (cómo se nota que González y Rubalcaba mandan mucho en la casa) es un toque de atención de lo que se avecina. Todo el establishment a respaldar la candidatura de la principal protagonista y putativa beneficiaria de la intriga y golpe del pasado 1º de febrero. Los medios, las autoridades políticas de todo signo, los barones y tertulianos del PSOE, el aparato del partido. Todos como un solo hombre a cerrar el paso a la locura izquierdista de Sánchez, a quien ataca también López por salir hablando de izquierdas cuando eso de las izquierdas y las derechas no reza ya con él, como tampoco con la presidenta andaluza. Los dos se unen en lo que no son: ni de derechas ni de izquierdas.

Según dicen sus seguidores y admiradores, la candidata controla admirablemente bien sus tiempos. Es posible. Lo seguro es que controla admirablemente el partido al que utiliza de marco para sus manifestaciones públicas coreadas por la prensa. El anuncio que El País anuncia alborozado se hará al día siguiente de que se aprueben los documentos que la junta gestora presentará al congreso. Es decir, Díaz no se presenta con su programa, sino con el programa del partido. Es astuto, pero tosco. Se parece mucho al uso partidista de los símbolos de todos, y suele irritar. Pero le da igual porque residencia su fuerza en el porcentaje de militancia andaluza en el PSOE, en torno al 30%. Con estos "mis poderes", Díaz cree poder prescindir de programa. Ella no programa el socialismo; lo vive.

Porque no cabe considerar programa sus declaraciones y arengas ante auditorios preparados. El estilo y contenido de esas intervenciones transmiten un tufo populista muy a tono con lo que se estila en otros partidos y tendencias. Pero un populismo con intensos tonos caudillistas. El caudillaje es vieja costumbre del país, que este exportó a América hispana. Pero guarda la esencia. Durante 40 años estuvo gobernado por un caudillo por la gracia de Dios. Y hace poco el barón Lambán decía que "los dioses del socialismo protegen a Susana Díaz", pues entre los socialistas hay ateos, monoteístas y politeístas. No una caudilla por la gracia de Dios, sino por las gracias de los dioses.

Los caudillos y caudillas no se improvisan. No salen de la vida privada en situación de emergencia para resolverla y volver luego a esa vida privada. No son Cincinatos. Los caudillos pretextan la situación de emergencia (un PSOE "descosido") pero llegan para quedarse, para perpetuarse. Les viene de antiguo. Se forman para ello. Susana Díaz ha dedicado toda su vida al partido, prácticamente desde la adolescencia en las juventudes. Es una política profesional que, cómo no, tiene derecho indiscutible a sus proyectos personales. Y para este de la SG posee sobrada experiencia, como demostró con la rápida y fría defenestración de Sánchez. Es muy ducha en estas lides internas. Pero el resultado de su última maniobra ha sido desastroso por partida doble. De un lado, el defenestrado no ha muerto y se presenta ahora, enarbolando pureza y principios, en la cresta de una especie de rebelión de la militancia del PSOE que nadie esperaba. De otro, ese mismo resultado le hace proyectar una imagen de taimada intrigante que no mejora por más oratoria populista que le eche. 

El asunto no es un tema menor como debiera, por tratarse del anuncio de una candidata a una SG de un partido de la oposición cuyas expectativas electorales no son halagüeñas. Es un tema mayor, como se prueba con la portada de EL País. Un asunto de Estado. Hasta tal punto mantiene el PSOE, o cree mantener, su centralidad política.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Compañeros socialistas

Las vicisitudes de las aun no convocadas primarias del PSOE son un rico filón para el pobre analista, siempre a la caza de algún temilla que no sea hablar de la Gürtel o de lo bien que se llevan en Podemos. Solo con seguir los pasos de los dos candidatos y el ectoplasma de Susana Díaz hay materia para reflexionar sobre la vanidad de las cosas del mundo y los derroteros que puede llevar un venerable partido centenario.

La incursión de Patxi López en Cataluña ha sido una lección de recio españolismo. Tras aventurar la posibilidad de otorgar a los catalanes el codiciado estatus de "nación cultural", ha propuesto a ambas partes (el Estado inmovilista y el fervoroso independentismo) "parar máquinas" a fin de darnos todos un tiempo para reflexionar e intentar llegar a una solución pactada, o sea, civilizada. Justo lo que llevan años pidiendo los independentistas catalanes sin que nadie les hiciera caso, incluido Patxi López que, en lo referente a Cataluña, era y, por lo que sé, es, partidario de aplicar y acatar la ley. Lo mismo que dice Rajoy. Tras los desvaríos catalanes, López ha bajado de los cielos, como Moisés del Sinaí, con un decálogo de recomendaciones para un debate limpio en las redes sociales. Da la impresión de que, como le sucede en Cataluña, es el último en enterarse del busilis del asunto. Se le ha olvidado el debate fuera de los redes sociales. Para ese no hay decálogo. La junta gestora puede hacer lo que quiera, por ejemplo, mandar representantes del PSOE a reuniones internacionales a explicar que Sánchez no tiene nada que hacer, que está muerto (pues así lo quiso la caudilla el 1º de octubre) y ahora está enterrado.

En el campo de doña Susana, todo agitación, se abre paso el temor de que la imagen de héroe justiciero, la leyenda del príncipe destronado por algunos felones y villanos, haya prendido en la militancia hasta el extremo de augurar un triunfo en las primarias. Tampoco son despiertos los asesores. Eso se vio venir desde el primer momento: un plante de las bases que ha corrido como la pólvora gracias a las redes sociales, despertando un orgullo socialista que parecía aletargado hacía muchos años. Sí señor, una rebelión de las bases frente a las maniobras del aparato. Y frente a ello, la competencia institucional, lastrada por una mala imagen de conspiradora, cacique y victimaria del joven líder. Si a ello se añade que es la opción preferida por los votantes del PP y el más amplio frente mediático, es fácil perfilar un escenario de enfrentamiento entre dos concepciones del PSOE y, por ende, dos de España. La de Susana Díaz está a la vista en la realidad de Andalucía, mientras que la de Pedro Sánchez aun no ha podido manifestarse ni mucho menos llevarse a la práctica. Eso le da ventaja.

De momento, sigue pendiente la formalización de la candidatura de Susana Díaz, a la que no llaman "la deseada" en similitud con Fernando VII, por no prestarse a equívocos.

lunes, 6 de marzo de 2017

Contra la corriente

Las vísperas de primarias del PSOE están siendo un curioso episodio que desmonta parte del saber convencional político contemporáneo. Por ejemplo, que en una partitocracia como la española, el dominio de los aparatos (engrasados con dineros públicos y dueños de los procesos electorales) sobre las bases en absoluto. Falso. Hace meses que el PSOE vive una rebelión de la militancia contra el aparato en todos sus niveles, incluidos los barones y señores de las tertulias.

Otro ejemplo: que en una sociedad mediática, democracia de audiencias, la condena al ostracismo por los medios equivale a un certificado de defunción civil. Falso. La candidatura de Sánchez sufre una mezcla de silencio y sistemático boicoteo que incluye la publicación de noticias falsas. Y, sin embargo, ahí está, doblando en expectativas la rivales. Más viva que nunca y, me atrevo a apuntar, por dos razones: la forma y el fondo.

En la forma, la campaña de Sánchez es la más digital. La presencia en las redes del ex-secretario general es muy superior a la de los otros dos, mucho más movilizadora por espontánea. El equipo de Sánchez, si es que lo tiene, no debe de contar con expertos digitales, de esos capaces de manejar hordas de bots para viralizar consignas favorables. Y, sin embargo domina las redes. De hecho, en muy buena medida, se ha articulado  través de estas. Incluso se financia mediante crowdfunding porque, contando únicamente con el apoyo de las bases en forma de pataformas, no tiene acceso a los recursos del partido para organizar sus actos, como sí parece hacer Susana Díaz.

En el fondo, el asunto es muy claro. El golpe de mano del 1º de octubre ha provocado el efecto contrario al que buscaba. Vuelve el SG defenestrado innoblemente y vuelve con una leyenda de víctima de una conjura. Planta cara a los conjurados y vuelve con una imagen de justiciero y hombre cabal, capaz de cumplir con su palabra y con el apoyo entusiasta de las bases en algo que no es difícil proyectar como un proceso de regeneración del partido, espontáneo y abierto. 

Frente a esa candidatura, con esa aura tan positiva del retorno a las verdaderas esencias de la socialdemocracia de izquierda, hay una confusa amalgama de inercias burocráticas, intereses creados, clientelismos diversos, camarillas y grupos todos ellos representandos por la candidatura de Susana Díaz, cuya única justificación es que no salga Sánchez. De aquí a mayo, la campaña de Díaz no será la campaña de Díaz, sino la campaña contra Sánchez.  

domingo, 5 de marzo de 2017

Esperando a Godot

Que, por cierto, tiene un curioso parecido con Ubú Rey. ¡En qué hiperbólica hora se me ocurrió compararla con Lady Macbeth! Ubú Rey cuadra mucho mejor porque, además, su discurso tiene mucho de patafísico. Lleva la dueña más de tres meses haciendo campaña a la SG sin postularse formalmente, que para eso ha dicho a sus chicos en la gestora que aplacen las primarias hasta el Rocío, primer lunes de Pentecostés. Así, el discurso populista y caudillesco de la candidata in péctore, se corona con su proclamación solemne en el acto simbólico de la venida del Espíritu Santo. Y sin perder de vista eso que se llama la devoción popular por su Virgen del Rocío, fiesta a la que acuden numerosísimos peregrinos, que no todo ha de ser el camino de Santiago.

Dice Díaz que los están esperando. Dado que su campaña sotto voce es a la SG del PSOE no hay duda de quiénes son los que están esperando, López y Sánchez, a quienes muchos desean ver convertidos en Hernández y Fernández. Lo que no está tan claro es el "nos" del que habla: ¿sus amigos; los cargos electos del PSOE; los militantes susanistas; el PSOE andaluz; el PSOE en pleno; Andalucía entera?  ¿En nombre de quién habla la precandidata?

Cunden los nervios en el partido socialista, en donde todos tiran con bala contra todos al tiempo que dicen amarse tiernamente. Como los de Podemos. Hasta se inventan noticias, como esa de que López y Sánchez buscan un entendimiento para hacer frente al huracán meridional, desmentida en Twitter por su supuesto autor, Odón Elorza. El donostiarra apoya decididamente a Sánchez, casi más que el propio Sánchez, y no es verosímil que ande en cambalaches porteños. 

Sánchez mantiene un apoyo masivo, espontáneo, consistente, de la militancia que se está sufragando por crowd funding. Y tiene también buena imagen y buen discurso. Este apoyo de las bases, combinado con el cuasi ostracismo a que lo tienen sometido los medios, contribuyen a la leyenda del líder justo y justiciero. Es un activo poderoso que, además, proyecta un discurso de izquierda todavía en ciernes, pero que parece innovador, aunque prudente. La verdad, de las tres opciones, por ahora, la suya me parece la más convincente. Sobre todo por el anuncio de buscar la unión de la izquierda.

Frente a él, López no mueve ni de lejos tantas adhesiones militantes y su discurso, casi exclusivamente en clave interna a las propias primarias, no tiene gran interés. Y, cuando dice algo, revela estar en una onda muy pasada, como ese arranque de proponer a Cataluña la consideración como nación cultural. Es tan extemporáneo que parece un chiste.

La presidenta andaluza, toda ella brío y empuje, cuenta con formidables apoyos en la estructura del partido, cuadros intermedios, cargos públicos, los barones y las viejas glorias y desgracias del socialismo, intrigando desde trincheras mediáticas. Cuenta también con las simpatías del sistema de la tercera restauración, incluidos los votantes del PP a quienes cae más simpática que Sánchez. El duelo parece definido: la oligarquía amplia del partido contra sus propias bases. 

Es una pena que no haya en España la costumbre inglesa de las casas de apuestas (al menos yo no las conozco) porque son unos sondeos muy fidedignos ya que reflejan  los apoyos que tienen las distintas opciones clasificadas por el dinero que la gente está dispuesta a arriesgar por su opción. Y con el dinero no se juega.

domingo, 26 de febrero de 2017

La charlatanería de los golpistas

En las jornadas, diz que de debate teórico de los golpistas, este fin de semana en Madrid, está debatiéndose un documento que se pretende sea aprobado por el próximo congreso. Al parecer, procede de la minerva de ese gurú de la ciencia económica, José Carlos Díez, fichado por la caudilla andaluza como asesor quien, a pesar de presentarse como profeta, no ha dado ni una ni de lejos en los últimos diez o doce años (ver ilustración más abajo) y es el hazmerreír de las redes.

Creo haber dicho ya que tengo la peor opinión de estos documentos, normalmente apresuradas colecciones de lugares  comunes, vanas promesas y pura demagogia revestidos de falsa dignidad teórica, con la vista puesta en las siguientes elecciones y una indiferencia absoluta hacia los criterios elementales de interés, originalidad, coherencia, audacia y carácter positivo. Lo mismo más o menos pasa con el otro documento de otros gurús del campo de Sánchez, Una nueva socialdemocracia, otro conjunto de vulgaridades y frases vacías que ya lo eran en los tiempos del "Programa 2.000", cuyo espíritu quiere resucitar. Pero este de la junta golpista es todavía peor, más ramplón, embustero y, además, de derechas.

La cosa comienza ya con la presentación del jefe de la junta gestora, Javier Fernández pidiendo tanto mercado como sea preciso y tanto Estado como sea necesario.Ya contará este lumbrera cuál sea la diferencia entre "preciso" y "necesario". Y es que son tan ineptos que ni copiar saben. La venerable frase tiene casi 60 años, se debe al que economista del SPD, luego ministro de Economía, Karl Schiller en el congreso de Bad Godesberg, de 1959, y su tenor literal es "tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario". Posible/necesario teiene sentido; preciso/necesario, ninguno. Lo de Ferrnández es pura charlatanería. Pero no haya cuidado: sin arredrarse ante las dificultades, este buen hombre pretende nada menos que reformular el socialismo democrático. En verdad ni él ni los demás aprovechateguis que lo rodean al servicio de Susana Díaz con el exclusivo objetivo de conservar sus prebendas saben de lo que hablan. Como si el "socialismo democrático" una de las teorías políticas más vigorosas, universales y llenas de posibilidades pudiera "reformularse" gracias a las perogrulladas y simplezas de cuatro intrigantes que solo piensan en su medro personal.

Los golpistas del PSOE no se reúnen a hacer algo razonable y constructivo sino a contar cuentos a ver si consiguen engañar a la militancia para que elija  la caudilla andaluza, cuya campaña están apoyando y financiando y a ver si pueden descalificar a Sánchez ahora que descubren que, tras haberlo defenestrado de forma indigna, está más vivo que nunca.

Es recomendable leer las 12 páginas de esta sarta de cosas archisabidas, envueltas en las brumas la más aburrida especulación económica y financiera. Pura palabrería. Lo más interesante, curiosamente, es lo que no está en ellas, lo que ni se menciona porque, obviamente, no está en los objetivos de estos amigos y ayudantes del PP bajo cuerda: ni palabra de derogar la reforma del 135; ni palabra de derogar la reforma laboral de la derecha, legislada al dictado de los patronos para conseguir mano de obra esclava; ni palabra de obligar a la Iglesia a autofinanciarse y pagar sus tributos como todo el mundo; ni palabra de luchar contra la corrupción en todas sus manifestaciones, desde los sobresueldos de los políticos del partido del gobierno, empezando por Rajoy, hasta los paraísos fiscales, pasando por las malversaciones y comisiones que ha están cobrando los miembros de la asociación dee presuntos ladrones llamada PP; ni palabra de luchar contra los privilegios; ni palabra sobre la República; ni palabra sobre Cataluña.

Sin duda, el PSOE es un partido muy antiguo y saldrá de esta. Pero antes hay que quitar el poder a la manga de golpistas cuyo objetivo es ponerlo al servicio del PP.

sábado, 25 de febrero de 2017

Los dos PSOE

La campaña de Pedro Sánchez está siendo un éxito que la gestora no esperaba. Lo cual da una idea aproximada de sus luces. Creía que era posible defenestrar a un SG elegido en primarias con un golpe de mano (la artificial dimisión de 17 vocales) sin que nadie protestara. Y se ha encontrado con una sublevación en toda regla que, por la constancia y las audiencias, augura el triunfo de Sánchez, convertido en la romántica figura del vengador de sí mismo frente a un grupo de conspiradores que ni a salir a la luz se atreve, única razón por la que Susana Díaz aún no ha presentado su candidatura. Y como van las cosas, quizá no la presente.

Los llenos absolutos y las aclamaciones a Sánchez, apuntan a una reelección por cómoda mayoría. En las redes -en donde predominan sus partidarios- se lanzan juicios que hablan de una movilización entusiasta con muy buena conciencia de sí misma, como si estuviera forjándose una leyenda, de las de "yo stuve allí". "Es", se lee, "el espíritu del socialismo de los años 80". Frente a eso, los contrarios tienen poca épica que vender. Venden la presencia cotidiana que, en sí misma, no es nada. Argumentan el valor de ser una oposición responsable, capaz de sofrenar la agresividad de la derecha. Un relato incapaz de responder a la siguiente pregunta: ¿cómo es posible que, con el gobierno en minoría, la RTVE siga siendo su órgano de propaganda y censura de todo lo demás? Si eso es oposición responsable prefiero la irresponsable.

No habiendo argumentos a favor del PSOE claudicante de la gestora Díaz, S.L. se recurre a las críticas y se dice que en la asistencia a los encuentros de Sánchez con la militancia, el 30% no son militantes y no votan en primarias. Cierto. Pero va otro 70%. Los demás candidatos o hipotéticos candidatos, ¿que audiencia tienen? La señora Díaz reúne alcaldes, lo que pone su campaña a la altura de Bienvenido Mr. Marshall, pero tiene poca pegada y en algunos sitios la abuchean. De López solo se sabe por sus entrevistas en la prensa; pero los lectores de periódicos, como los simpatizantes, son periecos: existen, pero no votan. Con todo, circula una encuesta que da ganador a Sánchez con el 51% de los votos. He visto otras con otras cifras, pero el ganador es siempre Sánchez.

No se descorazonen los adversarios: si ellos no mejoran en sus expectativas, Sánchez puede empeorar en las suyas. Tiene dos meses por delante y, si es difícil estar dos meses manteniendo la atención pública con aportaciones constructivas y positivas, es, en cambio, muy fácil meter la pata varias veces, decir o hacer inconveniencias. Recuérdese el famoso apotegma atribuido a Groucho Marx: "es mejor quedarse callado y parecer tonto a abrir la boca y disipar dudas."

De hecho el mínimo desliz de Sánchez será difundido y generará ataques de desgaste de esa imagen tan mediática de hombre impoluto, de fuera del sistema, que retorna empujado por los militantes a poner en práctica un programa que quiere ser de regeneración del PSOE en concreto y alianza de la izquierda en general. Así, ha bastado una observación del famoso documento ese sobre la nueva socialdemocracia o algo así acerca de las juventudes socialistas para que estas se hayan irritado e iniciado una campaña en red contra Sánchez con el hashtag #nopedrono o algo similar. Siempre he creído que estos documentos de doctrina, con vocación de vademecum, que se repiten de generación en generación, como jaculatorias contra el maligno, no sirven para nada. A la vista está. Dice el documento que se debe evitar que las JJSS sean una agencia de colocación. Los jóvenes se han rebotado. Hacen bien; para eso son jóvenes. Pero no saben razonar su rebote. El problema no es que las JJSS sean una agencia de colocación; el problema es que lo sea todo el PSOE, incluidos los jóvenes. El problema es decirlo y hacer algo por evitarlo. Para agencia de colocación ya está el PP.

La señora Díaz negando a Sánchez derechos de autor sobre el izquierdismo del PSOE, al sostener que en el PSOE son todos de izquierda, se sitúa en una posición difícil porque si trabajo hay para reconocer su propio izquierdismo, aceptar que también sean de izquierdas Paco Vázquez, Bono, Leguina, Rubalcaba, Fernández Vara o Lambán raya en la más excelsa de las credulidades. 

martes, 21 de febrero de 2017

Largando trapo

Si yo estuviera en la cofradía de Díaz o en la cuadrilla de López empezaría a preocuparme en serio. Con todos los medios en contra, como todos los barones del partido y los órganos de este y con un gobierno hostil, la candidatura de Sánchez se robustece por momentos, levanta expectativas y genera apoyos multitudinarios en las bases. Díaz hace campaña con cargos institucionales y duda si presentar su candidatura. López predica su talante conciliador ante exiguas audiencias. Solo Sánchez reúne apoyos suficientes entre la militancia para ser un candidato creíble.

La prueba ayer en el Bellas Artes era determinante: presentarse en Madrid, villa y corte. La convocatoria fue un éxito de asistencia, el aforo del teatro Fernando de Rojas y otro tanto que se quedó fuera y siguió el acto por una gran pantalla. Estuvo bien planificado, pues se trataba de hacer público el documento base de la candidatura para elaborar una alternativa a lo que se presente en el congreso. No era un mitin, ni una celebración de aniversario o una romería, sino una somera presentación de un texto político-ideológico y propositivo y se había buscado la asistencia de publicistas en general. Era un modo de medir fuerzas de antemano. Y se excedió el aforo.
Mucha gente se quedó fuera haciendo cola, como se ve en la foto de Alberto Blázuqez Sánchez. Esto dio pie al candidato a prometer un encuentro en breve con la militancia en Madrid; un mitin, es de suponer.

El acto evidenció el punto fuerte y el débil de la candidatura de Sánchez. El fuerte: su apoyo es la militancia y los simpatizantes; los barones rezongan en off. El débil: la edad media de la asistencia, muy elevada, lo cual habla mucho de la lealtad de los militantes pero poco sobre su sentido de innovación. Quizá por ello los oradores -también muy representativos del corte generacional de la asistencia- insistieron en que se emplearán a fondo en el empleo de las nuevas tecnologías (todavía dicen "nuevas tecnologías")  con el mensaje subliminal de que sea un método de rejuvenecer su partido. El digital gap, vamos. Dos exministras (o casi) y dos cargos institucionales intermedios del partido, de la generación del Programa 2000, restan crédito a ese firme propósito de reconstruir, renovar, etc.

El documento, llamado por una nueva socialdemocracia está condenado a ser conocido como el "programa de Sánchez". Allí se desgranaron sus puntos fundamentales. Entre la habitual melopea de conocidas intenciones sobre todo tipo de políticas, fiscales, medioambientales, de dependencia, de relaciones laborales, dos propósitos son los de más carga política y los que los medios han destacado: la alianza de la izquierda y el Estado plurinacional. 

La propuesta de ir a una unión de la izquierda concuerda con la de Palinuro de articular un Programa Común de la Izquierda. Innecesario razonar su conveniencia y posibilidad. Y su oportunidad. Tras la victoria del sector neocomunista en Podemos está claro que vuelven a la actitud de vender la piel del oso antes de matarlo, lo cual explica por qué se ha constituido un gobierno en la sombra sin espacio para algún posible aliado, ni siquiera dentro de UP. Es decir, el fin del bipartidismo era intentar el cambiazo de un bipartidismo por otro. En estas circunstancias, la propuesta de aglutinar a la izquierda en torno a la socialdemocracia presenta perspectivas halagüeñas. Si se puede hacer en Portugal, ¿por qué no en España? El PSOE, un partido de izquierda, socialdemócrata, laico y...federal.

A propósito del federalismo viene la otra llamativa propuesta de admitir la "plurinacionalidad del Estado". Sin duda es audaz y ahorra perder el tiempo hablando de la "nación de naciones", pero presenta dos dificultades: en primer lugar no es una consigna que concite entusiasmo en la militancia del PSOE y sí mucha inquina en las élites socialistas más conservadoras y poderosas. En segundo lugar parece claro que la fórmula federal no satisfará las aspiraciones de algunas de esas naciones que ven en ella una vuelta al "café para todos" de una descentralización política siempre precaria y susceptible de ser limitada o, incluso, suprimida.

Reconocer la plurinacionalidad del Estado implica postular la reforma del sacrosanto artículo 2 de la CE, núcleo de la postulada "nación española". Además se encontrará con una cerrada oposición de toda la derecha e importantes sectores de la izquierda. Y si ese reconocimiento no garantiza el derecho de las naciones a decidir si quieren ser Estados independientes equivale al reconocimiento de un flatus vocis. Solo el acuerdo de un referéndum pactado podría desbloquear esta situación que, en cualquiera de sus dos perspectivas conduce a una espiral de acción/represión/más acción, etc. El reconocimiento de la naturaleza plurinacional del Estado es un tímido paso en la dirección correcta. Ahora falta saber a qué derechos da acceso la condición de nación dentro del Estado español, si a decidir si se sigue siendo parte de él o no. 

Esa habría de ser la pedagogía de una unión de la izquierda.

viernes, 10 de febrero de 2017

Hoy, Palinuro conferencia en "Recupera socialismo"

Hoy, viernes, a las 19:00 los amigos de Recupera socialismo inauguran su sede social, en Ferraz 10, a escasos metros de la oficial del PSOE, actualmente en manos de la junta golpista, llamada "gestora". Se trata de militantes de izquierda y críticos con la línea de Rubalcaba/Díaz/Jiménez de entrega del PSE al PP. Entre ellos, hay muchos afines a Pedro Sánchez pero, no solo a él sino sobre todo, afines a la idea de devolver la dignidad al PSE, hacer unas primarias limpias, sin trampas y sin intelectuales orgánicos cantando las alabanzas de la derecha.

Los miembros de esta opción han organizado una primera mesa de debate a la que han invitado a Pau Marí-Klose, Ramón de Marco y un servidor. Me considero muy honrado de aparecer en compañía de gente tan interesante y notable y espero estar a la altura de las circunstancias. Siento gran respepto por la gente abierta, que quiere escuchar puntos de vista distintos y debatir sobre ellos. Sobre todo siento mucho respeto por quienes, a su vez, respetan la independencia de criterio y juicio que algunos mantenemos a toda costa, incluida la de no caer simpáticos a ninguno de los establishments ideológicos y políticos, ninguna de las cuadras que compiten en una carrera ficticia, hecha de ambiciones personales, nulo interés por el bien común y confusión permanente entre convicciones y conveniencias. Siempre, claro, en detrimento de los sectores populares a los que dicen representar, por los que dicen interesarse y de los que lo único que quieren son los votos para hacer almoneda con ellos.

Este tipo de actos, surgidos de la actividad espontánea de la gente, organizados y sostenidos por los esfuerzos personales de los militantes son los auténticos y verdaderamente interesantes a mi juicio. Nada que ver con las mascaradas que, desde los órganos del PSOE, e organizan a mayor gloria de la caudilla andaluza, una política profesional cuya ambición es inversamente proporcional a su competencia y capacidad. Pero no importa: todos los organos oficiales del PSOE están a su servicio, bien desde la sede central o bien desde las sedes provinciales en los que se fletan autobuses con el dinero de todos para traer a la capital a una cohorte de mariachis a que hagan sombra a la campaña de Pedro Sánchez, a cuyos mítines acuden voluntariamente más militantes de los que jamás irán a escuchar a Díaz Por cierto si yo fuera del partido o seguidor de Sánchz le diría que deben querellarse contra un uso tan injusto de los recursos de todos. Si hay autobuses para traer gente de Andalucía o Aragón a aplaudir a esta arribista sin principios, ¿no les de vergüenza a los socialistas de que, en cambio, nadie, absolutamente nadie en los aparatos del partido haga un solo gesto, por pequeño que sea, de apoyo a Sánchez.

Ignoro si hay algo que pueda indignar más a uno de izquierda que la injusticia, la desigualdad y la arbitrariedad.

Así que allí nos vemos mañana, a ver si conseguimos que se acabe esta vergüenza de que unos golpistas mendaces hayan prostituido millones de votos de la izquierda para favorecer a la derecha.

(Cada vez que veo a alguno de estos pavos mintiendo en las redes acerca de su "valiosa oposición" y de cómo ha beneficiado a no sé cuántos millones de personas, me pregunto cuál será la recompensa por apuñalar a un líder por la espalda, entregarse incondicionalmente al enemigo y colaborar en la explotación y opresión de la  clase a la que se dice representar). 

martes, 7 de febrero de 2017

Además de golpistas, corruptos

¿Por qué motivo organiza Abel Caballero, presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, FEMP) un acto de exaltación de Susana Díaz en Madrid para el próximo domingo, 12 de febrero? Díaz no es alcaldesa, ni concejala en la actualidad ni, entre sus numerosas ignorancias, se le cuenta una especial sobre temas locales. ¿Por qué entonces?

Según parece porque en el gatuperio en que se ha convertido el PSOE luego del golpe de mano de los submarinos peperos, inspirado por el tándem González-Rubalcaba y ejecutado por Díaz, este tal Abel Caballero es partidario de que Díaz llegue a la secretaría general y por eso le organiza un acto de exaltación, para que venga a lucir su elegante verbo y refinado porte a la capital de reino. Pero Susana Díaz -a la que las encuestas auguran un batacazo si se presenta- todavía no ha anunciado su candidatura, como sí lo han hecho Patxi López y Pedro Sánchez. Seguramente, la señora está esperando a ver si algún acontecimiento feliz le permite suprimir las primarias y proclamarse secretaria general en otro golpe mano como el que dio el 1º de octubre pasado.

Pero, si Díaz no es todavía candidata oficial a la SG, ¿por qué se le organiza este acto? Que le caiga muy simpática al tal Caballero no justifica que, como alcalde de Vigo, presidente de la FEMP o miembro del PSOE colabore al lucimiento de la señora, salvo que lo haya hecho con el dinero de su bolsillo (el de los dos, el homenajeador y la homenajeada) y las aportaciones voluntarias de sus amigos. Según parece, sin embargo, el acto está financiado con fondos públicos de varios sitios, especialmente de la FEMP y se emplean bienes y medios públicos para su desarrollo. Si Díaz fuera ya oficialmente candidata a la SG, el acto de la FEMP tampoco sería de recibo, pero olería menos a utilización y desvío de fondos. Como se presenta es un acto de confusión deliberada de lo público y lo privado (un partido político es una asociación privada), o sea, de corrupción.

Tanto o más derecho tendrían a ese tipo de actos López y Sánchez, que son candidatos oficialmente. Sin embargo Sánchez, no solo no cuenta con apoyo de ningún organismo, incluidos los de su partido (volcados, en cambio, con la andaluza), sino que tiene que aguantar su hostilidad y boicoteo permanentes, así como insultos y agresiones en las redes a cuenta de los trolls de la Junta de Andalucía y los paniaguados del "susanismo". Y, desde luego, él y los militantes se pagan sus propios actos.

Hay una campaña en toda regla para bloquear el acceso de Sánchez a la SG del PSOE, una campaña no solo de los elementos del PSOE más reaccionarios y entregados al PP, como Felipe González, Rubalcaba, Bono, Díaz, etc), sino de muchas otras instancias. Todos los medios son hostiles el exsecretario general. El ABC publica una encuesta de GAD3 sobre la pugna por la SG. Al tener tanto crédito como la palabra de Rajoy, la encuesta tiene que dar ganador a López porque a Díaz no lo creería nadie, para poder tirar contra Sánchez. La propia candidatura de Patxi López es otra maniobra descarada para erosionar las posibilidades del otro. Y aun así, el asunto no tira. Sánchez está arrasando entre la militancia. Alarmados los socialistas-peperos andan tanteando las posibilidades de un cuarto candidato, Urquizu, al que presentan como opción unificadora, mas atractivo que Díaz y algún peso intelectual, a diferencia de López. No tengo a Sánchez por hombre de sólidas convicciones izquierdistas, ni por un lumbrera. Pero parece honrado y, al lado de Urquizu, es el faro de Alejandría.

Si el PSOE quiere remontar, de momento, no tiene más voto que a Pedro Sánchez. El único que puede ganar a Rajoy para formar un gobierno de izquierdas similar al portugués, si para entonces queda algo de Podemos con lo que aliarse.

lunes, 30 de enero de 2017

Tambores de guerra

¡Qué mal ha sentado en los despachos el acto de Dos Hermanas y la presentación de la candidatura de Sánchez! Están los barones indignados y Herodías Díaz no sabe ocultar su despecho. El decapitado y troceado en el golpe de mano del 1º de octubre pasado, se ha recompuesto milagrosamente, como un nuevo Dionisos, y se presenta entre el frenesí de sus seguidores. La racionalidad apolínea que quería instaurar la Gestora se convierte en un tumulto dionisiaco lleno de ménades que se alborotan contra Susana Díaz y los consejos de los esclarecidos barones.

Es tal el enfado de quienes se temen perdedores en las primarias que ya se han puesto a hablar del riesgo de escisión en el partido. Como siempre, es difícil averiguar si se trata de un temor, una advertencia o una amenaza. Por supuesto que el PSOE puede dividirse. No sería la primera vez ni una escisión es algo tan extraño en un partido político. Todos los partidos pueden escindirse. Pero, por lo general, necesitan un motivo. Y eso es lo que no se ve claro en este caso. ¿Quiénes provocarán la escisión y qué motivo aducirán? No es sencillo. Según parece, son los seguidores de la Gestora, los barones, las viejas glorias y demás piezas del museo quienes amagan con la escisión. Experiencia y voluntad no les faltan. Es razonable suponer que quienes complotaron el golpe de mano del 1º de octubre no se arredrarán ante una escisión. No van a perder lo que ganaron al defenestrar al anterior SG. Estarán dispuestos a todo. O sea, a atacar a Sánchez, a imponer como puedan la candidatura de Susana Díaz, incluso con malas artes y, en último término, a no aceptar el resultado de las primarias e ir a una escisión.

Están, sin duda, dispuestos a todo eso y más. Pero no pueden decirlo. Tienen que invocar argumentos, razones. Y decir que no aceptan estar en un partido dirigido por un SG de izquierda no es una de ellas. Eso lo van soltando por las redes, en donde dejan constancia de su disgusto por la elección de Benoît Hamon frente a Manuel Valls en Francia porque es de izquierda. Aquí no se atreven... de momento.

Prefieren complotar. Los estrategas, partidarios de la gran coalición PP/PSOE a cuenta del "peligro" catalán, calculan las posibilidades de cada cual. Atribuyen a Sánchez una intención de voto del 30 por ciento. Se dibujan las propuestas de una alianza entre Susana Díaz y Patxi López (la forma es, de momento, lo de menos) para cerrar el paso a Sánchez. Por su parte, la misma Susana Díaz hace cálculos más alambicados, como corresponde a la estadista que cree ser. Si las primarias se ponen difíciles ya que Sánchez se lleva a la militancia entusiasmada en un misterio órfico, lo mejor es prescindir de aquellas. Para hacerlo baraja la posibilidad de trasladar el "no es no" a Rajoy (que costó la cabeza a Sánchez) al "no es no" a sus presupuestos. De este modo, Rajoy tendría la ocasión para disolver las Cortes y convocar elecciones anticipadas.

Sin duda, al no poder convocarse estas antes de mayo, el PSOE tendría tiempo para hacer las primarias a pesar de todo, pero, según parece, Susana Díaz sopesa la posibilidad de sustituirlas por una reunión del Comité Federal, en donde tiene vara alta, para nombrar una candidata del PSOE a la presidencia del gobierno. Quien da un golpe de mano, bien puede dar dos.

Podría entenderse que Rajoy y Díaz -que se llevan muy bien- están haciéndose un mutuo favor. Rajoy posibilita que Susana Díaz acceda a la SG y, de paso, gana las elecciones de nuevo probablemente con una mayoría si no absoluta, cercana a ella. De ser cierta esta sospecha, quedaría para los anales de la historia la irresponsabilidad de la pareja. Con el referéndum de autodeterminación de Cataluña en marcha, lo más disparatado que puede hacer el nacionalismo español (los dos partidos dinásticos y C's) es quedarse unos meses sin gobierno y sin parlamento. 

Desconcierto y tumulto en España y hoja de ruta a toda máquina al referéndum en Cataluña.

domingo, 29 de enero de 2017

Vuelve el Bautista

Tengo entendido que Susana Díaz llegó a la famosa reunión del 1º Vendimiario diciendo que no se iba de allí sin la cabeza "de ese". Se non è vero, è ben trovato. Nos da la imagen de Herodías en el palacio del tetrarca pidiendo, y obteniendo, la cabeza del Bautista. Y yo comparándola con Lady Macbeth. Herodías está mucho mejor.

Y he aquí que el Bautista ha recuperado su cabeza (por eso dice que no es el de hace tres años), se la ha puesto sobre los hombros y se ha presentado en la corte de su hipotética contrincante a continuar con su prédica en contra de los vicios del Tetrarca Rajoy y su cortesana Herodías. Por eso ha proclamado su candidatura en loor de multitud en un simbólico Jordán, un estanque muy oportuno para completar la imagen.

En estos momentos, el PSOE se estremece entre el ardor y el frío, entre el entusiasmo y el abatimiento. Los sanchistas ya tienen lo que anhelaban: un candidato que ensombrece las tristes apariciones del primer espontáneo, Patxi López, a cuyo actos no van ni los suyos y que anda pidiendo paz por los medios sin que nadie le preste mayor ataención.

Las miradas convergen sobre Díaz, que se ha puesto nerviosa. Le ha salido la vena autoritaria, pues la tiene pronta, como el genio, y ha asegurado que ahora "no toca hablar de liderazgos" porque debe de pensar que es ella quien decide de lo que toca hablar en cada momento. Lo importante, dice, es el congreso porque en él se ganarán las elecciones. Le ocurre lo que a Rajoy, que no sabe ni de lo que habla: ¿o no ha sido la gestora, es decir ella, quien ha puesto la elección del SG antes del congreso, contra toda lógica y raciocinio?

Así de seguros estaban de que iban a ganar las primarias. No contaban con el regreso del Bautista.

Otro asunto es qué efecto tendrá este retorno en la política española y en la izquierda en concreto.

miércoles, 18 de enero de 2017

El héroe del pueblo

Los partidos son entes complejos. Actúan como asociaciones privadas con sus objetivos, pero también se fusionan con las instituciones allí donde mandan, forman grupos parlamentarios en la oposición o en el gobierno, son tendencias ideológicas que sus intelectuales explican y propugnan, tienen a los medios a favor o en contra, representan culturas políticas distintas y en su interior a veces funcionan como familias. Véase cómo vive el momento Podemos, en una pelea interna que recuerda las grescas matrimoniales.

Hay una tendencia en los partidos a reproducir leyendas que apuntalen en uno u otro sentido sus enfrentamientos internos. Una de las más poderosas, de las que más mueve la imaginación colectiva, es la del héroe popular en alguna de sus múltiples manifestaciones. Una leyenda que se presta a justificar y legitimar la candidatura de Sánchez a la SG. Se construye una imagen polifacética que tiene mucha fuerza: el gobernante legítimo depuesto por una conjura de cortesanos malignos; la víctima de una defenestración injusta; el hombre que prefirió dimitir a votar en contra de su convicción; el líder injustamente tratado que se retira a meditar su futuro y esperar que sus seguidores lo reclamen. El héroe que vuelve a ajustar cuentas con la camarilla de conjurados y liberar al partido de su secuestro.

Es una imagen potente, fácil de defender desde el punto de vista de la comunicación y que tiene muchos seguidores. Las reacciones del aparato gestor para contrarrestar esa fuerza de la candidatura de Sánchez no hacen sino aumentarla. La presentación de la de López se interpreta como una maniobra de ese aparato para mermar las posibilidades de Sánchez segándole la hierba bajo los pies. Dividiendo el voto contrario a Díaz. El hecho de que esta siga paseándose por España como secretaria general in pectore sin proclamar su candidatura, los apoyos que implícita o explícitamente le dan los viejos lobos socialistas, todo eso únicamente consigue encrespar más a la gente y afianzar la leyenda del héroe popular, contra el que se confabulan los tiranos, sus delegados y esbirros. Un poco más y se oirá hablar de Pedro Hood, el que roba a los ricos para darlo a los pobres.

No parece que los conjurados del 1º de octubre puedan hacer gran cosa por evitar la mayoría de Sánchez excepto, precisamente, lo que han hecho: dividir su voto. Aun así, han de presentar una candidatura ganadora por sí misma y eso no es tan fácil cuando la candidata es precisamente la beneficiaria del golpe de mano que dio origen a la leyenda del héroe del pueblo.

La posible derrota de Sánchez quizá no provenga de sus adversarios sino de su incapacidad para formular un programa de izquierda para el PSOE que le voten las bases. Ese programa tiene dos puntos esenciales: un giro socialdemócrata en la política económica (tratando de explicar en qué consiste, que no es fácil) y la negociación de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, tampoco cosa sencilla. 

Lo que no es evidente es si tal programa obtendría el apoyo mayoritario de la militancia. Si no lo obtuviera, el candidato debería decidir entre continuar en su partido bajo otro programa o escindirse en otro partido que represente un espacio existente entre el social-liberalismo del PSOE y el neocomunismo de Podemos y al que quizá pudiera sumarse alguna corriente fraccionaria de estos.