Mostrando entradas con la etiqueta Tabaco.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tabaco.. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de enero de 2011

ETA al final de la escapada.

Quiere la rumorología que estemos esperando de un momento a otro un comunicado de ETA en el que diga que deja las armas para siempre, que lo hace de modo verificable y que no reclama contrapartidas políticas de ningún tipo. La cuestión es: ahora ¿qué?

Ahora, nada. El Estado de derecho ha vencido y comienza el proceso de normalización del País Vasco. Un proceso de duración indefinida; meses, años. No lo sabe nadie.

Ignoro si alguna vez hubo una posibilidad de un fin distinto y plantearlo ahora es ocioso; porque, si la hubo, los mismos etarras se encargaron de volarla con aquella bomba de la T4 en 2006. Con ella ETA cerró toda vía para un final pactado e inició una huida hacia delante, una escapada que ahora termina en lo que, al parecer, es inminente: el anuncio de su derrota.

La noticia, de producirse, es excelente para todo el mundo y habrá que celebrarlo. Se termina uno de los más graves problemas (si no el más grave) para la democracia española que ahora será plena en todo el Estado. Tarde o temprano acabará el estado de excepción material que vive el País Vasco. La izquierda abertzale volverá a las instituciones y todo juicio acerca de cómo se dibujará allí la política es ahora temerario. Y no sólo en el País Vasco. Se abre un periodo en que cabe esperar una revitalización de un espíritu similar al de Galeuzca, debidamente actualizado, supongo. Veo a los catalanistas animando a los galleguistas a pedir de consuno sendos conciertos. España sigue tan indefinida como siempre.

Hay dos invitados a esta fiesta de triunfo de la democracia que están en ella a regañadientes: la derecha del PP y cierta izquierda española radical que simpatiza con el independentismo vasco. La primera, cuya tendencia es interpretarlo todo en un cálculo de costes/beneficios electorales cree que es un fastidio que los etarras se entreguen a un gobierno socialista que, en su opinión (puesto que es lo que ella haría) capitalizará la entrega electoralmente. Por ello es probable que ponga todos los obstáculos que pueda a la normalización política vasca, por ejemplo, tratando de impedir que la izquierda abertzale participe en la vida democrática imponiendo condiciones imposibles o absurdas.

Los otros invitados a la fiesta, diversas izquierdas españolas (y supongo que vascas, pero no estoy seguro) ven el fin del terrorismo como una derrota: el fin de la violencia y de la lucha armada como vía revolucionaria. En realidad éstas ya fueron un disparate cuando prendieron en Europa en los años sesenta, con la radicalización política del continente y el prestigio de las luchas armadas del Tercer Mundo, tanto en forma movimientos de liberación nacional (estilo FLN argelino) como de procesos revolucionarios marxistas (estilo Tupamaros en el Uruguay), que inspiraron muchos intentos en Europa en aquellos años: ETA (en la senda de los Frentes de Liberación), la Fracción del Ejército Rojo en Alemania, o el Ejército Rojo Japonés. El disparate consistía en trasladar a sociedades industriales desarrolladas modelos de lucha armada del Tercer Mundo.

ETA es el último bastión de los años sesenta.


Espero que todo lo anterior no sea un mero wishful thinking. Que la situación se normalice y que pueda volver a hablarse de todo. Aunque, como está la la derecha furiosa, eso de hablar puede convertirse en ocupación de alto riesgo. Los que hablen mucho corren el peligro de que venga uno de esos "jovenes inestables", alimentado con un pienso compuesto de odio, agresividad, demagogia, xenofobia, clericalismo, autoritarismo y otros ismos también temibles y haga una barbaridad. No se olvide que la política es la continuación de la guerra por otros medios.


Actualización a las 15:00. ETA ha publicado el comunicado de que se habla aquí, pero vuelve a ser una declaración decepcionante por la insufiencia de las intenciones, lo alambicado y retorcido de las palabras y la indefinición del compromiso. De todo el comunicado el único párrafo interesante es éste: ETA ha decidido declarar un alto el fuego permanente y de carácter general, que puede ser verificado por la comunidad internacional. Este es el compromiso firme de ETA con un proceso de solución definitivo y con el final de la lucha armada. Como siempre, ambigüedad, zorrería y creencia en que los demás son tontos y no ven las trampas. Porque ¿qué quiere decir que un alto el fuego sea verificable? Estaría bueno. Para verificar un alto el fuego basta con tener oídos y no escuchar disparos. Para eso no hace falta la comunidad internacional. Puede haber alto el fuego y callar las armas, pero estas siguen empuñadas y apuntando. Lo que tiene que ser verificable es la entrega de las armas. Lo demás son monsergas jesuíticas muy propias de la banda. Sobre esto más mañana en Palinuro.



FUERA HUMOS Y FUERA RUIDOS

Esa ley contra el consumo de tabaco en público está muy bien. A ver si conseguimos acabar con esta hispánica costumbre de echar el humo al vecino en el café. Los fumadores tendrán que acostumbrarse a que, por encima de su placer, están los derechos de los demás a no respirar sus miasmas. Que fumen en donde les está permitido. Y que se den con un canto en los dientes que se les permite. Los fumadores de marihuana o hachís no tienen sitios. Y tan droga es uno como los otros.

Ahora hay que ir por la otra plaga de la convivencia nacional: el ruido. Palinuro está harto de sostener que la contaminación acústica es tan odiosa y delictiva como todas las demás, con el inconveniente añadido de que sus efectos perniciosos se padecen al instante, no sólo en el futuro: aquí y ahora, además del futuro. Los lectores pueden hacerse a la idea (si es que lo necesitan) de lo que es convivir con el ruido insoportable causado por gente sin escrúpulos visitando el vídeo del enlace, que se titula Cinco años de tortura.

(La primera imagen es una foto de Indymedia Barcelona en el dominio público. La es una foto de Rarebeasts, bajo licencia de Creative Commons).

viernes, 7 de enero de 2011

El tabaco y la boca de ganso.

La virulencia con que la derecha ha acogido la nueva ley sobre el tabaco, las metáforas que emplea, su retórica en general revelan, paradójicamente, el triunfo de las ideas de la izquierda que son las que se esgrimen para justificar el plante. Es verdad que la ley es prohibitiva; también es verdad que prohibir es actividad consustancial a la derecha desde que la hay. Oponerse a algo que es consustancial a uno debe de ser muy difícil y seguramente por eso los que lo hacen ya no saben lo que dicen.

A sto se añade que, gracias a esa hegemonía de las ideas de la izquierda hasta hace poco, la derecha viene hablando por boca de ganso ya de tiempo atrás y eso es probablemente lo que hace sus discursos tan disparatados. De las insólitas pero periódicas declaraciones del alcalde de Valladolid se ha dicho de todo. Falta añadir que, con lo de los judíos y el holocausto, el hombre menciona la soga en casa del ahorcado. Cuando se vive en un país que tiene un Valle de los Caídos y se pertenece a un partido que fundó un ministro del que hizo dicho Valle debe uno tener más cuidado con lo que dice y no andar recitando el poemario de la izquierda y la resistencia que, además, no se conoce.

Toda la andanada del frente mediático de la derecha rezuma cultura izquierdista, libertaria, ácrata, la libertad irrestricta del individuo, la lucha contra los liberticidas. Prohibido prohibir. Caramba. ¿No decían hace nada estos liberales que había que acabar con el "espíritu del 68"? Bueno, no hay que ser exquisitos. Si de lo que se trata es de tirar el Gobierno como sea, bien puede decirse una cosa y su contraria al mismo tiempo y con igual agresividad. Los gansos graznan.

A graznido me suena la afirmación de María Dolores de Cospedal de que el Gobierno socialista ha establecido un "Estado policía". Y no el Estado policía o gendarme de la teoría económica liberal sino el Estado policía soviético, nazi o franquista, supongo. Y eso sí que es boca de ganso. Bueno, en este caso, de gansa.

Una boca de ganso gigantesca, colectiva, que lleva a la derecha de toda la vida, la del nacionalcatolicismo y el rosario en familia, la de las marquesas, los obispos, y los falangistas a decir que es "liberal". Liberalismo, esa doctrina que esa misma derecha condenaba como nefanda no ha mucho tiempo; nefanda en el cielo y en la tierra; condenada por la Iglesia y abominada por una derecha, todavía activa, que la llamaba con gran desprecio "demoliberalismo". Se ha descubierto que la nefanda doctrina no era tan nefanda pues, bien entendida, entendida en su sentido puro del individualismo más extremo, aparte de justificar la privatización del planeta, de países enteros (¿por qué no?), recupera la verdadera igualdad frente a las tiranías de la izquierda, la única verdadera y la única necesaria: la igualdad ante la ley.

Un discurso que pone el liberalismo en la etapa anterior a la crítica de la izquierda, aquella que se refleja con tanta claridad como ironía en la fórmula de Anatole France cuando en El lirio rojo decía que admiraba "la igualdad majestuosa de la ley que prohíbe por igual al rico y al pobre robar pan y dormir bajo los puentes."

(La imagen es una foto de latino_soyyo, bajo licencia de Creative Commons).