jueves, 26 de abril de 2018

La defensa exterior de Catalunya

Aquí, mi artículo de elMón.cat de ayer, titulado La necesaria comisión Chomsky. Hace unos días, Noam Chomsky y un centenar de académicos de varias universidades occidentales publicaron una carta-manifiesto pidiendo la inmediata liberación de los presos políticos en España. Me pareció tan importante que la comenté en dos posts, (Cosmópolis el 22 de abril y Contra Catalunya vale todo, el 23) porque es una vía espléndida de seguir internacionalizando el conflicto España-Cataluña y darle visibilidad no solo en Europa sino en todo el mundo. Una carta de intelectuales con gran audiencia por el peso de sus firmantes. Los medios españoles, alineados con quienes tienen a la gente encarcelada por sus opiniones políticas, la silenciaron. Hacían lo mismo que los intelectuales y académicos del país, ninguno de los cuales ha estampado su firma en el documento.

Sigo pensando que es un hecho importante que invita a los firmantes y al propio Chomsky a dar un paso más, vista su falta de eco en España, y convertirse en un organismo, a modo de comisión internacional, que defienda la causa catalana, víctima de un tratamiento inicuo en España. Una "Comisión Chomsky de defensa de Catalunya", en la línea del famoso Tribunal Russell durante la guerra del Vietnam. Su cometido, en el que Chomsky es autoridad, sería, entre otros, el análisis de los medios en los conflictos políticos. Por eso, el artículo de elMón.cat.

Desde ayer se han producido tres hechos nuevos que han de tenerse en cuenta al leer el artículo: 1º) el gobierno puede, en efecto, llevar su ineptitud a verse obligado a rechazar a Puigdemont a una semana de que venza el plazo de las nuevas elecciones que quiere evitar. 2º) C's recurrirá la delegación de voto de Comín (y Puigdemont) ante el Tribunal Constitucional. El resultado, de prosperar el recurso, será el mismo: elecciones. 3º) la Universidad Politécnica, realiza un acto en defensa de los derechos civiles en Catalunya con el apoyo de la ANC, Ómnium, UGT y CC.OO que es de esperar se extienda en ámbitos académicos e intelectuales.

La versión castellana

La necesaria comisión Chomsky

El otro día fue noticia que Noam Chomsky y cien académicos de muy diversas universidades habían firmado un manifiesto pidiendo algo de justicia elemental como la libertad de los presos políticos catalanes en España. No la busquen en los medios españoles, esos que tanto jalean al profesor emérito del MIT cuando habla de Vietnam, los medios y la censura en los EEUU. La ocultaron, la censuraron, como hacía Franco, del que han aprendido comunicación democrática. Es tal su servilismo al corrupto gobierno de la derecha que censuran incluso las noticias que aumentarían sus ventas.

La noticia también traía una lección moral para los intelectuales españoles, ese gremio de siervos abajo firmantes, capaces de protestar hasta de las más alejadas injusticias en el planeta, pero no de la que se está dando en Catalunya ante sus narices y en beneficio de su mediocre condición. Ayer mismo estaba una nutrida representación de estos farsantes babeando la mano del rey y haciéndose mieles con Cifuentes a costa de la memoria del pobre Cervantes. Un patio de monipodio de estos lacayos de unos gobernantes ladrones. Ni uno ha tenido el valor de protestar por la dictadura del 155 en Catalunya; ni uno por la violación de los derechos humanos a los presos políticos; ni uno porque haya presos y exiliados políticos.

Es más, los que han hablado ha sido para afirmar su sumisión a la arbitrariedad de los franquistas y humillar el gesto de quienes tienen mil veces más valor e integridad moral que ellos. Una docena de cantantes, músicos, escritores, comediantes, cineastas vomitando su envidia y odio en contra de las víctimas y a favor de los victimarios. Los demás, vergonzoso silencio. En la lista encabezada por Chomsky, ni un español, ni un catalán, ni una universidad española, ni una catalana. Estadunidenses, mexicanos, ingleses, alemanes, franceses y ni un español o catalán. De nuevo las brigadas internacionales solo que esta vez no hay ya nadie en la península que defienda la libertad y la dignidad.

En la situación actual necesitamos de nuevo esta generosa y esclarecida ayuda exterior en pro de la causa democrática en Catalunya. Necesitamos que se expanda, que resuene por doquier y, sobre todo, que se institucionalice. Es urgente que esa carta se convierta en el germen de una comisión permanente de personalidades de la talla moral de Chomsky que sirva para amparar y dar a conocer la lucha de un pueblo por su libertad. Necesitamos que un foro internacional de proyección mediática no deje que la dictadura franquista española del 155 con el apoyo de los cuatro partidos dinásticos del congreso, ahogue la voz de la revolución popular de nuevo tipo que está dándose en Europa gracias a Catalunya.

Lo necesitamos para contrarrestar la propaganda del régimen monárquico y oligárquico español en todos los frentes. Este Estado corrupto hasta la raíz, vive de saquear y reprimir a Catalunya como una colonia, dedica recursos ingentes a la guerra sucia criminal contra los catalanes, a comprar esbirros mal llamados periodistas para mentir a la opinión, y tiene a los jueces sumisos a su servicio. Asimismo, emplea enormes cantidades de dinero en sobornar publicistas, políticos, funcionarios, lobbies extranjeros para conseguir pronunciamientos favorables a la dictadura española; manda a sus ministros al exterior a mentir y amenazar a las autoridades extranjeras con dineros públicos, como ese Dastis, capaz de decir al fotógrafo que tomó imágenes de la represión en España que esa imágenes son falsas. Manda igualmente a los líderes de la oposición de “izquierda” en giras de propaganda por Europa en la esperanza de que las mentiras sobre Catalunya contadas por un oportunista y arribista sin escrúpulos como Pedro Sánchez tengan más efecto en la opinión pública internacional que las mentiras habituales de su propia fabricación.

Se trata de la guerra sucia de un Estado neofranquista en pleno proceso de fascistización, sostenido por los cuatro partidos dinásticos españoles, PP. PSOE, C’s y Podemos, pues, al tratarse de la unidad del régimen heredado, no hay diferencias ideológicas entre españoles. Y eso es lo que un referente intelectual y moral de nuestro tiempo como una Comisión Chomsky de apoyo a la libertad y la democracia en Catalunya tiene que contrarrestar. Como lo hizo la Comisión Russell con el Vietnam. Un foro internacional que sirva como vigilancia de las barbaridades y sevicias que el franquismo español comete con el independentismo catalán. Y demuestre por fin que no se ha perdido la dimensión moral y crítica de los intelectuales a pesar de la pocilga española.

Dictadura de hecho con ley de plenos poderes (art. 155) a favor de un tirano ignorante; procesos políticos arbitrarios a cargo de jueces prevaricadores; castigos y penas inhumanas y crueles (torturas, vaya) a los presos políticos; castigos a sus familias obligadas a desplazarse miles de kilómetros a verlos; opresión de los detenidos; supresión de libertades públicas; guerra sucia contra el independentismo; impunidad y amparo de las provocaciones fascistas muchas veces iniciadas por la misma policía más o menos disfrazada; castigos y penas desmesurados; supresión de la libertad de expresión; persecución ilegal de manifestantes; amenaza, chantaje, latrocinio y crimen.

Dictadura, en definitiva, la vieja querencia de la derecha nacionalcatólica española apoyada (como siempre lo ha estado) por una seudoizquierda anticatalana y unos intelectuales egoístas y cobardes.

Necesitamos una comisión Chomsky.

miércoles, 25 de abril de 2018

Puigdemont, president

La decisión de la mesa del Parlament de admitir la delegación del voto de Comín ha provocado un auténtico guirigay. El País, fervoroso defensor de M. Rajoy, se lanza al panegírico: "El PP ayuda a la formación de un gobierno en Cataluña". Sería la primera vez. Añade el diario que ni PP ni Cs ni PSC impugnarán la delegación de voto, segunda después de la de Carles Puigdemont. Y esgrime una poderosa razón: hay que evitar nuevas elecciones.

Pero nada de eso es seguro. El Confidencial avisa de que Rajoy estudiará "acciones legales" por el voto delegado de Comín. Tanto no parece dispuesto a ayudar a la formación de un gobierno catalán. A su vez, el PSC también anuncia que recurrirá la delegación de voto de Comín y anima al Tribunal Constitucional a actuar de oficio para impedirla. La tal delegación resulta problemática. Quizá los de C's la acepten, pero no encaja tampoco en su ánimo normal.

Puede que la finalidad esgrimida por el B155 de evitar las elecciones sea inalcanzable si quienes quieren descartarlas hacen todo lo posible por traerlas. Estos recursos postergarán el pleno de investidura y harán perder un tiempo precioso. Recuérdese, queda un mes para la convocatoria automática. En el ínterin, el pleno abordará el próximo 3 de mayo la reforma relámpago de la Ley de la Presidencia para posibilitar la investidura a distancia de Puigdemont. A favor de ese paso vota todo el bloque indepe, incluida la CUP. Mayoría absoluta. 

Cuando falten quince días para la convocatoria automática, el gobierno de España se encontrará con una decisión del Parlament por mayoría absoluta de investir al "prófugo" Puigdemont. Puigdemont o elecciones. La ineptitud del gobierno español lo obliga a elegir entre dos formas de derrota. Tolera la investidura a distancia y desactiva toda su política represiva, incluido el frente judicial,  o se arriesga a una victoria independentista abrumadora en lista de país que solo podría evitarse convirtiendo las elecciones en la misma farsa en que se ha convertido la acción de los tribunales. 

martes, 24 de abril de 2018

Hay que hacer trampas

Ya es extraño el titular del periódico de La Moncloa: "Rajoy se resiste a profundizar el 155 aunque haya elecciones". Está repleto de sobreentendidos y subentendidos. Si "Rajoy se resiste" es porque alguien le presiona en un sentido que a él no le gusta; indudablemente, el de "profundizar el 155". ¿Quién puede ser? Indudablemente, el propio El País, fiero guerrero de la unidad de España; pero seguramente no en nombre propio sino de los "halcones" del gobierno, sobre todo las "halconas".

Porque ¿qué diantres quiere decir "profundizar el 155". Aparte de la detestable sintaxis, ¿qué significa "profudizar" un artículo de una ley? Está claro, endurecerlo, hacerlo más exigente, más restrictivo. ¿Cómo? Varias formas son evidentes: intervenir y censurar TV3, ilegalizar organizaciones sociales y/o políticas independentistas. Y, por esa vía, hasta el destino de tropas en Catalunya. ¿No está ya la guardia civil, que es un cuerpo de naturaleza militar? 

De esa forma se hará realidad la mentira propalada por Pedro Sánchez en el extranjero de que, siendo España un Estado de derecho, cabe defender todas las opiniones políticas. Mentira. Las independentistas no se pueden mantener. Son tratadas como delitos. Aquí ya son delito hasta los colores.

El titular aun es más perverso y amenazador. La conjunción adversativa, "aunque" delata la intencionalidad. Rajoy se resiste a aumentar su dictadura, aunque haya elecciones. Esto es, la cercanía de elecciones parece a El País motivo suficiente para intensificar la dictadura. No le da vergüenza alguna porque pertenece a esa  corriente "democrática" que solo convoca elecciones si las gana al precio que sea, incluso al de hacer trampas. Está en juego la unidad de la patria y, ya se sabe: con razón o sin ella. De ahí que estos paladines del tongo patriótico se escandalicen de que M. Rajoy "se resista" a "profundizar" (o sea a reprimir más y más injustamente) el 155, el artículo de plenos poderes.

Eso pasa hoy día por periodismo serio.

Gràcies!

Viure una diada de Sant Jordi és un privilegi. No descubro nada, ya lo sé, pero dejo constancia de mi agradecimiento. A los/as lectoras de Palinuro en primer lugar, que hicieron cola para la firma. Breves instantes: sonrisa, libro, nombre, firma, fugaz comentario (hay que dejar paso a los demás), una noticia, una identificación, quizá una historia del pasado, familiar, una emoción, una sonrisa, una foto. Queda un sentimiento grato, que va creciendo y creciendo, a lo largo del día, brillante, soleado. De parada en parada, más lectores/as con sus sonrisas, sus rosas, sus manos que se quedan en las tuyas. Y tú no puedes olvidar que firmas libros para ausentes porque la fiesta es también regalo y muchos compran los libros para regalar. Un desfile de padres, madres, hermanos, maridos, esposas, hijos, amigos, evocados con dos trazos apresurados: no puede venir, está trabajando (este Sant Jordi es laborable), vive en otro lugar, es una sorpresa. Al final hay una red de cercanía múltiple a la que cumple decir: gràcies!

Y también a todos/as las paseantes que abarrotan las ramblas, con las rosas encelofanadas y sus bolsas con un libro, mirando las paradas, hojeando aquí y allá las publicaciones. En este día, según parece, editoriales y librerías facturan entre un 35 y un 40% del total del año. Negocio y solidaridad. Muchos, muchísimos lazos amarillos, camisetas, pañuelos, gorras, todo de amarillo pacífico.

Y satisfacción personal. España quedó atrás quedó muy delante; tercero en ventas en castellano y no ficción. El editor (Ara Llibres) estaba encantado. Tenía dos autores en primera fila: Jordi Borràs, con Dies que duraran anys y servidor. Y el dire de mi periódico, Salvador Cot (elMón.cat), tuiteaba enardecido que tenía a cinco de sus periodistas entre los triunfadores de la jornada: Jordi Borràs, Quico Sallés, Martí Gironell, Palinuro y Liz Castro.

Doncs això, gràcies a tots. Seguim.

lunes, 23 de abril de 2018

Contra Catalunya vale todo

La tercera pata del triunvirato del 155, Pedro Sánchez, anda de gira por Alemania para difundir el discurso represivo, falaz, de la derecha española (PP y C's) sobre Cataluña, probablemente por encargo directo de M. Rajoy (a) Sobresueldos, aprovechando que habla a sus congéneres socialistas alemanes. El mismo M. Rajoy cuya dimisión sería lo primero que pensaba Sánchez pedir si ganaba las primarias. No solo no pide su dimisión sino que es su más firme apoyo para seguir desgobernando el país y que su partido, el PP, continúe expoliándolo. Como el PSOE en Andalucía, por lo demás. La fraternidad es evidente.

La misión de Sánchez en Europa es mentir a los europeos sobre el conflicto España-Catalunya y descaradamente. Sostiene el secretario general que en el PSOE ofrecimos el diálogo repetidamente al independentismo catalán, pero no recibimos respuesta. Hace falta tener morro. Lo siento; no hay otra expresión: morro, caradura, desfachatez. Este payo debe pensar que los alemanes son imbéciles, como los que le aplauden sus embustes. ¿Diálogo con los catalanes? Jamás, como todo el mundo sabe. A él lo echaron precisamente por haber amagado algo parecido. Recuperado su puesto, demostró haber aprendido la lección, se sometió a los arribaespañistas de su partido, los Rubalcabas, González, Bono, etc y se opuso y se opone siempre con uñas y dientes a todo diálogo con los independentistas. No quiere ni sus votos, aunque sean sin condiciones. No está dispuesto a hablar con ellos en absoluto. Lo ha dicho, redicho y requetedicho porque piensa que eso le dará votos en España.

¿Por qué, pues, miente como un bellaco en Alemania, aparte de porque es un oportunista y un embustero? Porque comparte el orden de prioridades de los otros políticos del cuadrilátero hispánico de la desvergüenza política, M. Rajoy, Rivera e Iglesias. Primero es España, la nación española de la derecha nacional-católica que todos comparten; luego sus opciones políticas particulares.

Y hay más en el programa de propaganda y mentiras que lleva este hombre por Europa. También afirma con idéntico descaro que "España, es una "democracia sólida", donde impera el Estado de derecho y se respeta "la pluralidad". La doctrina oficial de los intelectualess españoles y su panfleto de cabecera, El País: España, la democracia homologable en Europa y blablabla. Un país en estado de excepción con el 155, en donde hay presos, exiliados y embargados políticos, un país en el que se apalea a la gente por querer votar, se la encarcela por rapear y se la despoja de sus prendas de vestir arbitrariamente; un país gobernado por ladrones, con un partido de facinerosos, unos tribunales al servicio del gobierno y unos medios que son puros aparatos de propaganda, es un "Estado de derecho a nivel europeo", según la manga de ideólogos al servicio de este régimen neofranquista al que apoya la oposición en pleno, por activa o por pasiva, cuando se trata de Cataluña.

Añade Sánchez de colofón que la situación sería muy distinta si gobernara el PSOE, como queriendo marcar unas distancias inexistentes con el PP. Porque es otra mentira. En primer lugar, estamos así precisamente porque el PSOE de Zapatero comenzó una reforma del Estatuto en 2006 que luego no tuvo la inteligencia ni el valor ni la honestidad de mantener. En segundo porque el PSOE carece de todo proyecto catalán (ya ni menciona las bobadas federales o de reforma de la Constitución con que amenizaba las fiestas del partido) y prefiere apoyar el del PP y, sobre todo, su modo de resolverlo a palos. En tercero porque un partido que tiene en su historia los GAL es posible que hubiera hecho algo distinto que el PP y probablemente peor y más sucio.

Quizá no han encontrado a otro más vacuo y vanidoso que Sánchez para encargarle estas mentiras en el extranjero. Si España fuera un Estado de derecho no sería necesario asegurarlo en todos los foros. Es inimaginable que un político alemán o francés o inglés o del resto de los homologables vaya por ahí tratando de convencer a otros de que su país es un Estado de derecho. ¿No?

Frente al nuevo propagandista de la fe, Chomsky y cien académicos internacionales más, reclaman la libertad de los presos políticos y, por ello mismo, denuncian la falta de garantías de Estado democrático de derecho en España. Por supuesto, la prensa de este país "libre" difunde profusamente las mentiras de Sánchez, mientras que oculta la exigencia de Chomsky y sus colegas.

¿A quién piensan los lectores que hará más caso la opinión pública internacional, a Sánchez o a Chomsky?

Hay que poner en marcha cuanto antes una Comisión Chomsky que bien puede llamarse "Comisión de la verdad sobre Catalunya" o "Comisión de apoyo a la democracia catalana".

La necesitamos para contrarrestar las falacias y los engaños de estos siervos de la derecha muy y mucho española.

Hoy, Sant Jordi, firmas de Palinuro

Hoy, lunes, 23 de abril, Palinuro firmará ejemplares de España quedó atrás en las paradas que figuran en el cartel. El libro salió el mes pasado, ha estado muy alto en los más vendidos en castellano y mañana los ejemplares a la firma serán de la segunda edición.

Los escritores suelen decir que, cuando firman libros, es cuando conocen a sus lectores y es verdad. Los lectores toman cuerpo de repente, rostro, gestos y muchos, fotos. Es un momento de cordialidad. No conozco de ningún caso en que alguien se haya aproximado a que un autor le firme un libro mientras le dice que lo odia, que escribe como los asnos y que debiera dedicarse a la filatelia. 

Además de las galeras de la firma, Sant Jordi son muchas otras cosas: risas, paseos, flores, libros. 

Que ustedes lo disfruten.

Destino: el exilio

La Palma de Cervelló es ya casi una segunda casa. Después de pasar aquí la mítica noche del 1º de octubre y la conferencia de ayer en el Teatre de l'Aliança Palmarenca, hoy hemos vuelto al local, pero como espectadores de la obra que presentaba el grupo Terra Teatre, Els darrers dies de la Catalunya Republicana. Es adaptación del diario de Antoni Rovira i Virgili, periodista, escritor, político y diputado catalán de ERC, en los días finales de enero de 1939, cuando el gobierno de la Generalitat, el parlamento y mucha otra gente emprendieron el camino del exilio a Francia.

Un episodio conectado con los acontecimientos de los últimos meses aquí, que repiten el patrón: exilio, cárceles, represión de catalanes. En la obra hay una dimensión aun más trágica, pues ese exilio de unas personalidades no era sino una parte mínima del éxodo masivo que provocó el desmoronamiento del frente del Ebro, en donde realmente la República perdió la guerra. Cosa que se evidencia en el discurso escenificado, cuando el peregrino Rovira i Virgili dice que la guerra se hizo contra Catalunya y Catalunya la ha perdido.

Quienes conocen el trayecto final de esa escapada, atravesando Figueres y La Jonquera hasta la salida de Le Perthus quedan impresionados recordando que por la vía central de ese pequeño pueblo, el Carrer Mayor que es, en realidad, muy angosto, pasaron en breves días 450.000 refugiados, hombres, soldados, mujeres, ancianos, niños, carros, maletas, colchones. Un río humano de angustia y desolación. Camino del exilio. 

Ese sentimiento en eco colectivo y angustia personal es el que se refleja en la adaptación de Jordi Hervás en un magnífico monólogo de una hora de duración, con música de Edmond Bosch y bajo la dirección de Marc Hervás, hermano del actor. La caída de Cataluña, el sentido de la guerra, la peripecia personal y familiar de los exiliados, muchos, muchísimos de los cuales no volverían a ver su tierra. El drama de una generación que ha marcado a las posteriores. 

Esta obra es una gran experiencia.

domingo, 22 de abril de 2018

Cosmópolis

Dos observaciones inmediatas sugiere la carta de 100 académicos con Chomsky a la cabeza exigiendo la libertad de los presos políticos catalanes: a) No hay una sola firma ni universidad españolas ni catalana; b) Los medios la han ocultado salvo alguna desmayada noticia como la de diario.es. Cada cual saque sus conclusiones.

El silencio de los intelectuales españoles y catalanes y de la izquierda española en general sobre el proceso de fascistización de España es impresionante. Que nadie proteste por la injusticia de los presos políticos y el atropello de los derechos de todo tipo en Catalunya hace augurar lo peor: no hay dique a la oleada de represión que se avecina. El dique está fuera. Es el impacto en la opinión pública mundial de hechos como esta carta. 

El bloque del 155 reaccionará del modo habitual. Pondrá en duda la autoridad intelectual de Chomsky y se burlará de los cien académicos. Modelo: si ellos tienen ONU, nosotros tenemos DOS, ya ensayado con éxito en tiempos anteriores y más obscuros. Los menos nacionalcatólicos y más de espíritu falangista tronarán contra la intolerable injerencia  en los asuntos internos patrios. Y los demócratas moderados del no-nacionalismo español ilustrado se quejarán de que Chomsky y otros científicos despistados se dejen manipular por los de siempre contra un Estado democrático de derecho como España, plenamente homologable con las democracias circunvecinas.

Todos ven, hasta quienes lo ocultan, el impacto de este pronunciamiento de un centenar de académicos de múltiples universidades encabezados por Chomsky. Cometerían un grave error los independentistas si no aprovecharan la circunstancia y la proclividad del maestro para invitarle a presidir un Comité de Apoyo a Cataluña, versión europea del Tribunal Russell. La disposición, como se ve, existe; solo sería cuestión de articularla para dar a la causa independentista un apoyo más permanente que una esporádica carta.

El aparato del régimen responderá esgrimiendo el fantasma de la leyenda negra. Y los adversarios le recordarán que aquella leyenda se nutrió fundamentalmente de relatos y testimonios españoles. Como hoy. Los intelectuales, ahora sí, se sentirán heridos en su esencia patria por entender que la arrogancia de los occidentales los lleva a tratar a España como una país de tercera o de cuarta, cosa intolerable. Intromisión dictada por la soberbia en un Estado de derecho homologable, etc. 

Un Estado de derecho con presos políticos, por razones de conciencia encarcelados por unos jueces que tratan de inventarse unos delitos y ni eso pueden.

Estaría bien que arrancara una "Comisión Chomsky".