jueves, 7 de diciembre de 2017

On the Road again. Camino de libertad

Ya hemos cruzado la frontera de Francia con Bélgica. Nos quedan dos horas de viaje hasta Bruselas y la Grote Platz está así según se ve en tuiter. Desde antes de París hemos empezado a encontrar gente con prendas amarillas en las áreas de servicio. "Hola, hola". "Qué, ¿a Bruselas?" "Sí, ¿vosaltres també?" "Clar" "Diu que será la mès grand manifestació a la ciutat en molt temps""Si, encara que els feixistes van boicotear i putear molta gent a aeroports, a l'AVE, a les fronteres per tal que no puguessin sortir d'Espanya" "De la presó d'Espanya vols dir" "Si, vull dir" "Ens toca manifestar-nos també per els que no van poder sortir de la presó" "I tant, els de Estremera i Soto del Real..." "Tota Espanya és una presó, però nosaltres ens sortirem" "Si. Ens veiem a la Grote Platz. Visca la Repùblica Catalana!" "Visca!"

Ayer fue un día curioso en la esquizofrenia del Estado español. De un lado, decenas de miles de personas, casi todas catalanas pero con algunas demócratas españolas añadidas, nos echamos a la carretera, llenamos trenes, fletamos aviones, autobuses para llegar a Bruselas a pedir en el corazón de Europa libertad para los presos políticos (Jordis, Oriol, Joaquim us estimem i volem a casa), la libertad para Catalunya sencera, la Repùblica Catalana.

Algunas precisiones para información general. Todos/as quienes vamos a Bruselas y nos hacemos 3.000 kms (ida y vuelta) en mitad de la niebla y un frío polar, nos pagamos nuestros viajes. Aquí no hay autobuses a cuenta de los partidos (como en el PSOE), ni de la caja B, como el PP; tampoco hay bocatas pagados y, además, no llevamos porras ni cadenas ni el fascismo en el alma, como en las manifas de franquistas unionistas  en las que participan los Borrell y los Iceta, sino la ilusión de la libertad y la república en nuestros corazones.

La policía y la guardia civil, a las órdenes del Sobresueldos y su banda de chorizos han hecho lo que han podido por boicotear la asistencia: han provocado grandes colas en los puestos fronterizos de las carreteras con los más nimios (e ilegales) pretextos; han paralizado el AVE para que los viajeros perdieran la conexión de Lyon (no hay problema: las indemnizaciones las pagará RENFE, o sea, siguen robándonos a todos); han retrasado dos vuelos charter en Reus. Es su estilo. Estos viajeros que no han podidos viajar equivalen a los 700.000 ciudadanos que votaron el 1/10 pero no pudieron contar porque la policía y la Guardia Civil secuestraron las urnas ilegalmente y a lo bestia. Nos manifestaremos por aquellos también.

La policía de Bruselas espera una gran manifestación para hoy y avisa de que habrá algún caos circulatorio. Pero nada más. Res mès. Porque nosotros no destrozamos mobiliario urbano, ni aporreamos a la gente, ni rebuznamos por las calles, ni vomitamos en los portales como los patriotas franquistas. Hoy habrá también muchos niños porque en Bélgica, además, la policía no apalea vandálicamente a los ciudadanos pacíficos ni siquiera cuando reclaman algo que moleste a los gobernantes.

Hoy será un día grande, inolvidable, único, un hito en el camino de Catalunya hacia la libertad, la independencia, la República, previo al 21D en el que, como sabemos todos, hasta los mercaderes de los sondeos que venden sus mentiras demoscópicas a sus amos en los medios siguen inventándose resultados estrambóticos por si aun fuera posible engañar a la gente a ver si vota a las Arrimadas cargadas de odio, los Albioles cargados de brutalidad y los Icetas, cargados de cobardía. El frente del 155 de la llamada Constitución española, un texto que nació muerto y lleva 40 años hediendo.

Del otro lado acto solemne y protocolario de la clase política hispana en la Carrera de San Jerónimo, con asistencia de toda la purrela de políticos. Faltaron los de Podemos, pero no porque se hayan negado a este aquelarre de cortesanos y reaccionarios zombies sinbo porque, habiendo perdido el trasero para formar parte de la comisión de celebración del 40º aniversario, los demás los han rechazad.7 ¡A ellos! Nada menos que a ellos, cuyo concepto de sí mismos es tan alto que solo ellos lo vislumbran.

Los cortesanos en los corrillos fingían ignorar su falta de dignidad y entereza y hacían como si se tomaran en serio una reforma de la Constitución en la que ni ellos creen. Los más tontos han echado cuentas y visto que otras Constituciones de otros Estados se han reformado muchas veces. ¿Por qué no la española? Ni se les ocurre la respuesta evidente: porque son Estados de verdad y Constituciones de verdad y no estos remedos franquistas que solo se tienen de pie porque nadie se atreve a cuestionarlos ya que, cuando sucede, como se ve en Cataluña, el fascismo inherente al sistema de la III Restauración se hace presente por la vía de la dictadura, el abuso y la represión sostenido directamente por el PSOE e indirectamente por Podemos.

Como si no supieran que la Constitución y el Estado que dice regular son irreformables, cuando lo saben de sobra. Y la prueba es que ya barajan la posibilidad de nuevas elecciones en el Estado en las que todos estos inútiles, los Sobresueldos, los Sánchez, los Iglesias, los Riveras, quieren seguir presentándose porque, entre otras cosas, no tienen nada mejor ni más útil ni menos regalado que hacer.

Y así es. Hasta el Sobresueldos dice que volverá a presentarse sin que nadie rechiste, nadie tenga el valor de decir que no, que no es de recibo que un tipo cobrador de sobresueldos ilegales durante años, al frente de una banda de ladrones que ha esquilmado el país y lo ha destruido debe abandonar la política y presentarse ante el juez (a ser posible uno que no le deba algún favor) junto a sus cómplices.Y menos que nadie un pueblo sumiso y servil al que ha robado, dejado sin empleos, sin pensiones, sin subsidios de desempleo, sin sanidad ni educación públicas, sin ayudas a los dependientes. Un pueblo que ya le dio una mayoría absoluta y podría volver a dársela.

Un país esquizofrénico, desde luego: una parte lucha por la libertad y la dignidad y se va a celebrarlas al extranjero para no ser reprimida y la otra celebra la tiranía, la represión y la dictadura en el corazón mismo de unas instituciones podridas.