domingo, 25 de marzo de 2018

Mañana, Puigdemont presidente

El "asunto interno"español es un tema europeo. El juicio político que los tribunales franquistas españoles hacen como causa general contra el independentismo ha saltado las fronteras e involucra a otros países, sus policías y sus propias administraciones de justicia. En las próximas horas se conocerá el destino inmediato del presidente, según sea la decisión que adopten las autoridades alemanas. 

No se me alcanza que, en estricta justicia, Alemania entregue a Puigdemont a España para que esta continúe con la farsa del juez Llarena. Pero, como la capacidad de este gobierno de presuntos delincuentes de engañar y mentir es tan grande, nadie puede estar seguro de nada. 

En todo caso, sea cual sea la decisión en Alemania, la detención del MHP viene a resolver un enojoso problema: ¿qué hacer después de los arbitrarios encarcelamientos de los líderes indepes catalanes siempre bajo órdenes del mismo juez-comisario? Había debates y controversias entre los dirigentes republicanos y diferencias tácticas considerables. La intensificación de la represión y el encarcelamiento del presidente con su alto valor simbólico, obligan a reconocer que es necesario adoptar decisiones nuevas, a aceptar un territorio nuevo de defensa. 

Vista la decisión del Estado de proceder por la vía penal y cerrar toda posibilidad de diálogo y negociación, solo queda que el Parlament reconozca a Puigdemont como legítimo presidente de la Generalitat y lo invista como tal. Es la única decisión a tono con la gravedad del ataque y la dignidad del pueblo y las instituciones de Catalunya.